lunes 8 de febrero de 2010

Eleazar Rivera en Semifusa

Compartir con todos que hace unas horas recibí un mail en el que se me informa que una reseña sobre mi trabajo se ha publicado en la revista virtual SEMIFUSA.
Les dejo la dirección para que lo chequen:
http://www.lasemifusa.com/eleazar-rivera-escritor-y-poeta-salvadoreno/

domingo 7 de febrero de 2010

El Cofre de Roxana Méndez

ROXANA MÉNDEZ nació en San Salvador en 1979. Es licenciada en Idioma Inglés con especialización en Traducción. Ha publicado los libros: Mnemosine, DPI El Salvador en 2008, y Memoria, Universidad Tecnológica de El Salvador en 2004. Fue incluida en Antología de poesía Centroamericana La Herida en el sol, Universidad Nacional Autónoma de México UNAM en 2007. En 2003 la Secretaría de Cultura de El Salvador le dio el título de Gran Maestre de poesía nacional tras haber recibido cuatro premios de poesía en los años: 1996, 2000, 2001 y 2003. Ha ganado también el premio nacional de poesía organizado por Fundación María Escalón de Núñez y Radio Clásica en año 1998.

Roxana Méndez participará este año en el Festival Internacional de Poesía de Granada, a efectuarse del 15 al 21 de febrero en Nicaragua. A continuación comparto con ustedes el poema "El Cofre" de Roxana Méndez.
El Cofre
Los árboles presienten la llegada del invierno.
Lo que cae, el viento, las hojas,
mi mirada llena de ciudades lejanas,
se vuelve una huella bajo mis pasos
pero más breve que mis pasos.
Mis pies son otro invierno.
Los pájaros, escondidos entre las ramas
como antiguas cartas de amor en un cofre
que alguien que no debía ha descubierto
anuncian sin saberlo
la íntima llegada de la noche.
Escalones de piedra natural
conducen a un estanque
donde una luz inmóvil se refleja
Unos pasos después,
bajo un puente de madera
un niño respira lentamente arrullado por el viento frío
que baja de los pinos junto al leve murmullo
de los primeros astros.
Abre los ojos…
desaparezco.
(Tomado de http://www.caratula.net)

sábado 6 de febrero de 2010

Mnemosine

Roxana Méndez
Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI)

San Salvador, 2008.

Por Carlos M-Castro
Un lugar oscuro, nebuloso, impreciso. Espacio íntimo donde no cabe mucha gente. Sin memoria, las palabras que cercan este rincón se vuelven “aves que nadie escucha”.

Encerrada allí, Roxana Méndez, salvadoreña nacida en 1978, confiesa sus anhelos de retornar a un tiempo de mayores claridades. “Mi vida ha transcurrido al lado de un teléfono / como a la espera de algo / que jamás ha llegado”, escribe esta mujer, licenciada en Idiomas y, como poeta, merecedora de varias distinciones en su país. Este libro, publicado por la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura) de El Salvador, en 2008, evidencia el trabajo delicado de Méndez con su verso. Sonetos y otras estrofas bien medidas salen al paso para avalar su oficio.

Sorprende de alguna forma la negación obsesiva de lo que uno supondría la realidad inmediata de la autora. Prácticamente todas estas páginas son su refugio casi egoísta. Su búsqueda personal por un rostro verdadero, un ambiente amable. Búsqueda por reconocerse a sí misma.

Sin mayores referencias a la tradición literaria que una cita de otro poeta salvadoreño contemporáneo suyo, Jorge Galán, que abre la última de las cuatro secciones de este libro, —si dejamos a un lado el uso de versos heptasílabos, endecasílabos y alejandrinos en buena parte del texto— Méndez pareciera quererse apartar de una realidad que considera opresiva. Su protesta es la del silencio. Su voz, un prisionero que busca abrir un túnel con el recuerdo mellado de un cuchillo.

Ofuscada por el tedio de la monotonía, la poeta enuncia estaciones inexistentes en un clima como el salvadoreño. Habla de inviernos gélidos, de otoños, como una declaratoria, creemos, de insatisfacción. Disconforme, cuando el día podría insinuar algún rescate, ella refuta: “tomé la luz de la mañana y la ahogué en un vaso”.

La espera de esta mujer por algo que podríamos llamar su salvación no es, sin embargo, paciente, rendida o pasiva. La poeta advierte: “No he de esperar ya más: / en un pecho vacío ya no cabe la espera”.

(Publicado en la sección "vitrina" de la revista cultural centroamericana http://www.caratula.net)

jueves 4 de febrero de 2010

Trenes

Yo nunca tuve un tren, un carro o un caballo. Los únicos trenes que tuve fueron las hormigas que todos los primeros días de mayo iban en fila con un cargamento de hojas en la espalda. Alguien me dijo que así eran los trenes.
Imaginé entonces y empecé a fantasear

viernes 29 de enero de 2010

Jorgelina Cerritos, Premio Casa de las Américas

El Foro de Escritores de El Salvador, felicita efusivamente a nuestra colega del Foro JORGELINA CERRITOS, por haber obtenido el premio latinoamericano más importante en la rama de teatro. Se trata de la 51 edición (2010) del Premio Casa de las Américas, Cuba.
Compartimos esta noticia, con la certeza de la calidad literaria de nuestra compatriota, que con este premio mete a El Salvador en la gran literatura del continente.
Mario Noel Rodríguez.

Adjuntamos acta del jurado calificador.
TEATRO
El jurado integrado por Peky Andino, de Ecuador; Sara Joffré, de Perú; y Raúl Martín, de Cuba, acordó otorgar por unanimidad el Premio a: Al otro lado del mar, de Jorgelina Cerritos, de El Salvador. “Por entregarnos una pieza cargada de poesía, donde la sencillez de la propuesta para la escena encierra, a la vez, una profunda e inteligente reflexión sobre la condición humana; por la destreza del diálogo y la limpieza de su estructura dramática, creando dos personajes y una atmósfera que, con economía de medios, dan grandes posibilidades a actores, directores y a una diáfana comunicación con el público”.

Menciones: Barbarie, de Sergio Blanco (Uruguay).Las dos caras de la moneda, de Cheddy Mendizábal Álvarez (Cuba).

domingo 24 de enero de 2010

Poemas de Carlos Ernesto García

Hace unos meses tuve el honor de conocer personalmente al poeta Carlos Ernesto García con quien únicamente había intercambiado comunicación vía electrónica.
Me impresionó mucho la concepción de la poesía que tiene Carlos Ernesto y su activismo en difundir la cultura salvadoreña en el mundo.

Ahora le dejo cuatro poemas para disfruten la pluma de este poeta salvadoreño:


POR EL LENTO RENCOR DEL AGUA
A Rigoberto Paredes

Amenaza la memoria.
Camina entre manoseados papeles
con los pies prestados.
Peligrosa la memoria.
Se desnuda y combate en plena calle.
Alta suena la voz del que reclama
y los constructores del verso
ya no son volcán inactivo
tierra baldía
machete sin filo.

BREVE POEMA DE AMOR
Vos sabés que yo
vengo de la melancolía a la melancolía
que confundo todos los lugares
la Plaza del Zócalo
con el Parque Ula Ula
el Danubio con el Lempa
a los niños andaluces con los de Panchimalco
la torre de París
con las de electricidad que daban frente a mi casa
allá en San Martín
cerca de Suchitoto.


la verdad es que lo confundo todo
hasta el color de tu pelo
con la espesa oscuridad de los cafetales.


PRIMER BESO
A una muchacha cuyo nombre
no recuerdo.
Cuando te besé
(fue en casa de una amiga tuya
que me gustaba)
era la primera vez que te besaban.
Sentí tu cuerpo temblar contra la tierra.
Nunca más volví a verte ni besarte
pero cuando te recuerdo
no sé por qué
aún siento tu cuerpo temblar contra la tierra.

VERANO DEL 80 Y CINCO
Apoyada contra la pared
una joven de falda corta
quieta espera.
La miro.
Toso.
Doy una bocanada al cigarrillo
que circular se enreda entre sus piernas
—cierra los ojos y suspira—.
El metro estacionado ya
abre sus puertas.
Subimos en distintos vagones
y nos dejamos llevar.

viernes 22 de enero de 2010

Helechos