viernes, 25 de mayo de 2012

Anatomía del sueño según Carlos Paz Manzano

Anatomía del sueño, es un poemario que consta de dos partes, la primera con nueve poemas, la segunda de veinte y un poemas, haciendo un total de treinta poemas. Como dice el autor es un canto optimista al éxodo: entonces preparé una emboscada y revelé mi cuerpo de doncella como de ofrenda, y aquellos dominados por la soberbia cayeron en la trampa de mi argucia y los até a la locura de sus gritos inertes y derrotados.
En este poemario el escritor Carlos Roberto Paz Manzano hace una línea de tiempo, relatando los inicios del hombre y su forma de actuar. Un hombre con poca inteligencia, un hombre de caverna, primitivo; pero poco a poco hace grandes descubrimientos como la invención del fuego y la de muchas herramientas útiles. Desde los inicios nos convertimos en esclavos de las personas con mayor clase social, muchas veces nos tragamos nuestras propias palabras, pero al final salimos de esa opresión, como relata algunos poemas.

Con el tiempo se fueron creando muchas injusticias sobre las personas pobres, donde el dinero fue y es lo más importante para los burgueses, con tal de tener más, son capaces de pasar por encima de cualquiera; pero todavía hay personas que luchan por no ser oprimidas.

En la segunda parte habla sobre un viaje al futuro, donde se relata una historia tras otra. Por esta razón el titulo “Historia del forastero”, un forastero que no es el de su época. Siempre las personas hemos sido esclavos del dinero, del tiempo, de los días, de las demás personas, pero al final tenemos que buscar la manera de escapar.

En los poemas podemos encontrar diversos temas, como por ejemplo: La inteligencia, la esclavitud, la injusticia, la explotación humana, la libertad, el amor, el dolor, el viaje a través del tiempo etc. Algunas figuras literarias en los poemas son: La metáfora, epíteto, símil, elipsis, personificación.

El poemario es interesante porque el autor hace uso de la utilización del tiempo (haciendo una línea de tiempo), en donde se evidencian algunos aspectos de nuestros antepasados, dichas por un narrador en primera persona, también porque nos hace cierta insinuación de que somos esclavos y aun más del tiempo, pero una esclavitud, a la cual debemos luchas por salir de ella.

Anatomía del sueño, es importante para el escritor Carlos Roberto Paz Manzano, porque a través de este poemario, se hizo acreedor del primer lugar del “Premio Juegos Florales de Ahuachapán en 2011”.
Cristian Godìnez
(Estudiante de Profesorado en Letras en la Facultad Multidisciplinaria de Occidente de la Universdidad de El Salvador).


sábado, 28 de abril de 2012

Premio Alhambra para la poetisa salvadoreña Roxana Méndez


La escritora salvadoreña Roxana Méndez mereció el premio Alhambra de poesía para libro inédito gracias a su obra "El Cielo en la Ventana", aunque en su país de origen pocos reconocen el significado de esta presea.

Mendez fue elogiada por el jurado que otorga el premio, quienes alabaron que la poeta es una de las voces "llamada a convertirse en referente para las letras centroamericanas”.

El jurado que evaluó el trabajo de Méndez estuvo conformado por el granadino Luis García Montero, la venezolana Yolanda Pantin y los españoles Raquel Lanseros, Fernando Valverde, Daniel Rodríguez Moya y Javier Bozalongo.

Los autores eligieron "El Cielo en la Ventana" de entre 200 poemarios procedentes de 17 países.

Méndez es autora del libro Mnemosine (DPI, San Salvador, 2008), y está incluida en la antología de poesía centroamericana seleccionada por Sergio Ramírez Puertas Abiertas (FCE, México, 2011).

El premio Alhambra de poesía es convocado por el Patronato de la Alhambra y el Generalife y el Festival Internacional de Poesía de Granada con el propósito de dar entrada a los nuevos autores hispanoamericanos en el mundo editorial español. DIARIO LA PÁGINA le desea el mejor de los augurios a este valor literario en esta tierra ingrata.


domingo, 22 de abril de 2012

Jorge Galàn podrìa dejar su cargo en SECULTURA

El escritor salvadoreño, cuyo nombre real es George Alexander Portillo Galán y es conocido como Jorge Galán, podría dejar su cargo como coordinador de Letras de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA).
Según la secretaria de Cultura, Magdalena Granadino, Galán solicitó un permiso para 30 días de licencia sin goce de sueldo y presentó su renuncia, en caso de que no le pudieran brindar el tiempo solicitado.
“Me imagino que él comprende qué significan 30 días y él nos puso las alternativas”, agregó Granadino, quien el viernes todavía no había decidido si aceptaría la renuncia o no.
De ser aceptada su renuncia, Galán se uniría a otros funcionarios que dejaron sus cargos en SECULTURA tras la llegada de Granadino, luego de que el presidente de la República, Mauricio Funes, nombrara a Héctor Samour como viceministro de Educación.
Rebeca Dávila, exdirectora nacional de Formación en Artes; Luis Monterrosa, exdirector de Relaciones Internacionales y Cooperación Externa; y Ramón Rivas, exdirector nacional de Patrimonio Cultural, son algunas de las personas que ya no están en la institución.

tomado de la Prensa Gràfica.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Para què sirve la poesìa?

Imagínese el lector disfrutando la frescura de la tarde bajo la sombra de un hermoso árbol de caimito, en medio de un interesante coloquio que sobre la poesía sostiene un grupo de poetas. Las hojas pigmentadas se sueltan de las ramas para caer sobre el piso y formar una alfombra nebulosa. Imagine además que el ambiente sea propicio para que poetas de tres generaciones sean cuestionados por tres panelistas -escritores para más señas- en el inicio de un breve viaje virtual por la inmensa galaxia de la poesía. Un viaje que, desde luego, exige abordar los cruceros de la reflexión y de la meditación.

Sin embargo, el detonador de la luminosa interrogante -que estalla como bomba incendiaria en el centro del coloquio- no lo activa ninguno de los panelistas. El detonador lo activa usted al formular la cuestión medular: ¿para qué sirve la poesía?

Imagínese usted en medio del coloquio porque esa es la pregunta que ha interpelado siempre a todos los poetas y que posiblemente usted se ha formulado una y cien veces sin encontrar respuesta alguna que le satisfaga. Es más, la interrogante se prolonga y navega en nuevas aguas: ¿para qué sirve la poesía en un país donde es mucho mayor el número de analfabetas que el número de quienes pueden leer?

Siempre he considerado que la poesía no sirve para nada. Sí, así como suena: no sirve para nada. ¿Acaso tiene la utilidad del petróleo? ¿O podría decirse que aun como disciplina tiene tanta utilidad como la medicina o la contabilidad? ¿Encierra la poesía alguna posibilidad de hacer negocios con ella? ¿O podría servir para sacar a la gente de la extrema pobreza? Lejos de permitir hacer negocios con ella, los poetas que se animan a publicar sus poemarios sufren la terrible agonía del parto, la agobiante depresión post parto, y la inevitable resurrección que sólo permite la pobreza de solemnidad.

No. La poesía no sirve para nada, a lo sumo para soltar emociones y generar reflexiones. Y quizás para relajar el espíritu y comprender el sentido de la vida.

¿Comprender el sentido de la vida? ¡Sí, comprender el sentido de la vida!

Pero en todo caso ¿no es esa la búsqueda esencial del ser humano? ¿Acaso no es la excitación del espíritu y el desconocimiento del sentido de la vida lo que nos impulsa a cometer los más profundos desaciertos? ¿Acaso no siempre estamos tratando de entender en qué consiste el fenómeno de la vida? ¿De nuestras vidas?

La poesía funciona como una pequeña barrera virtual que detiene nuestras actitudes irreflexivas y carentes de cautela. Pero hay algo más: la poesía le permite ejercer al hombre real, a usted y a mí, el derecho de construir un mundo mágico, irreal, donde la justicia es más justa, la libertad más libre, y donde la vida se vive con más intensidad.

Desde luego, esta idea se nutre con el concepto de que el poeta no es diferente a los demás seres humanos. No hay hombres especiales ni actividades especiales. La naturaleza nos hizo iguales a todos. Incluso, al distribuir habilidades diferentes para completar la creación nos hizo iguales en la diversidad. De allí que el poeta, lejos de ser especial es el más común de los obreros. Trabajar con la palabra y la imagen como materia prima lo vuelve más humano, lo coloca con los pies y la cabeza en la tierra, y le encarga un puñado de ilusiones. Ilusiones, por cierto, más ajenas que propias.

Justamente en el entorno de la creación el poeta no es el más modesto de los seres porque la modestia no es más que la excusa de la mediocridad, la complacencia y la tosquedad. Tampoco es el más vanidoso. Como bien lo expresa Maiakovshy, el poeta requiere de una dosis de modesta vanidad no sólo porque sus ambiciones son altas, sino también por su condición de celador de ilusiones ajenas. El poeta entiende que si las ambiciones pequeñas requieren esfuerzos pequeños, las ambiciones grandes requieren esfuerzos grandes. Que son los esfuerzos que se necesitan para escribir esas pequeñas estructuras verbales que conocemos con el nombre de poemas.

El poeta no es un creador ni un recreador de la belleza. Esa es una responsabilidad fundamental de la Naturaleza. La misión del poeta, la verdadera misión del poeta es escarbar la realidad, condenar la impunidad y entregarle al pueblo la verdad libre de dudas. Que el poeta escriba al amor, ése es su pasatiempo. Que el poeta cante a la mujer, ése es su placer. Que el poeta descubra la verdad, esa es su obligación. Porque precisamente con ello -y con mucha más razón- nos ayuda a entender el sentido de la vida.

Por suerte, la poesía le da al poeta la oportunidad de prescindir de la rima, la metáfora, la hipérbole, del verso mismo, y de todos los recursos retóricos que -como exigencia- le impidan cumplir su misión. La poesía le permite, además, denunciar el establishment y el status quo, quizás porque obra y creador han comprendido que la poesía sabe mejor cada vez que es declarada clandestina o recibe el calificativo de delito.

O quizás porque en el fondo han llegado a comprender, a aceptar, y a establecer, que la poesía no sirve para nada. Excepto -vale la pena repetirlo- para entender el sentido de la vida.


Posted 18th April 2010 by DANILO UMAÑA SACASA          

domingo, 15 de abril de 2012

Escombros

Heme aquí con la simple pretensión del aire. En el pecho de una voz sin carne. En la explosión de un juego sin palabras. En la ebriedad mágica de un paisaje. Camino del ritual sin sombra. Crepúsculo milenario de un naufragio. Paraje de la última estación de un poeta. Heme aquí con los faroles del desenfado. Con el desdén de auroras y volcanes. Con la luz suspirando en cada beso. Con los cuervos de universos apagados.

Todo es efímero. Efímero el mar, la colmena y el cántaro. Efímera la hebra de árboles sin pájaros. Efímera la vela y la noche. Efímero el cometa y el hangar de las plumas rotas. Efímero el humo y el libro de las palabras asesinas. Efímero el aliento y el suspiro. Todo es efímero frente a la risa cobarde de la muerte.

No más vestidos con barrotes. No más cadenas sin memoria iluminada. No más signos para códices sin sangre. No más vendimia. No más sortilegio de palabras muertas.

Heme aquí, con la perra que lame mis heridas. Astro sin el eco de párpados alados. Cordero sin su hostia. Heme aquí, en el navío descalzo de un profeta. En la penumbra de un violín sin alas. En el infinito de una imagen tenebrosa. Con la cotidiana miseria de embotellar sonrisas.

©Eleazar Rivera

martes, 7 de febrero de 2012

Lunaticos

Asì se llama la antologìa publicada hace unos dìas por Indole Editores en los que se muestra el trabajo poètico de poetas surgidos durante la posguerra salvadoreña. 
Cabe mencionar que es la primera que reune a autores de los años noventa en El Salvador.