jueves, 20 de noviembre de 2008

Tarde en Manhattan: Karla Coreas

Manhattan es un centro urbano de contrastes. Las personas van de un lado a otro. Los trenes, los buses y los automóviles no se detienen. Los edificios se elevan en señal de orgullo. Karla Coreas se ubica allí para darle vida a un hermoso libro de amor. Digo hermoso porque los sentimientos que la poeta expone en el texto al cual me estoy refiriendo son auténticos y al mismo tiempo, permiten al lector enfrentarse con esa realidad que es la vida misma.


Estructuralmente, Tarde en Manhattan es un libro de poemas dividido en cuatro partes: Primavera en el parque central, Verano en el West Side, Otoño deshojado de lágrimas e Invierno ardiente en el tren. Son las estaciones las que sirven a la poeta a ubicarse temporalmente dentro de este universo que es la poesía. Inicia con la primavera con el fervor de quien exalta su alegría porque tiene el amor del ser amado o porque lo tenderá en el futuro cercano: cuando termine la ausencia; el otoño viene a ser la reafirmación de lo que antes expresó: contigo podría conquistar el mundo/ pero estas historias ya pasaron de moda; el otoño trae consigo las lágrimas que hay que dejar que broten porque a veces las cosas no son como deseamos: estos dedos escriben palabras necias / con lamisca urgencia que apagaron tu sed y finalmente, el invierno trae el frío del recuerdo y de las despedidas: la noche parece estar triste/ no estás, me sonríes, me hablas.

El libro como dije antes, tiene como tema principal el amor en sus diversas manifestaciones: amor y desamor. Se trata del amor de pareja, entre un hombre y una mujer. Sin embargo, éste no puede vivirse a plenitud porque hay situaciones que así lo impiden. La poeta de desnuda ante la ausencia del ser amado cuando con fuerza exclama:

Cuando termine la ausencia/ cuando cese la angustia / cuan por fin regreses/ cuando tenga la dicha de hacerte mío/cuando tu ausencia sea solo física/ cuando por fin me necesites

cuando las flores no marchiten en mi sala

cuando los pájaros bailen risueños

y en la alfombra queden manchas de amor

te dejaré de soñar

como una lágrima

Observemos que Karla está suponiendo lo que sucedería si ese ser amado pudiera estar con ella. La poeta deja que su imaginación vuele y se ubica en su propia primavera. Este canto se extiende por todo el libro:

Solo vos inventás mi historia

solo vos ponés música en el palacio de mis poros

solo vos sacudís mis frutas maduras

solo vos ponés sándalo y mirra en la escalera oscura

por donde suben nuestros cuerpos

Así la poeta reafirma su amor ante ese ser y su paraíso cuando puede estar con él.

No estamos ante ninguna aficionada. Eso es claro al leer el texto. La poeta conoce su oficio y sus textos así lo demuestran. El lenguaje y las imágenes están bien administradas al servicio del poema. La poeta de adueña de las palabras para irlas utilizando como le place y para construir las figuras que le sirven para comunicar lo que ella desea.

Si lugar a dudas esta Tarde en Manhattan le sirvió a Karla para poder desoxisarde de sus demonios. Entro en el círculo de las estaciones y empezó a fraguar ese viaje que tejió con maestría. Las pasiones, las partes de su cuerpo y el jadeo de ese ir y venir, de esa incertidumbre entre lo que fue, lo que es y lo que podría ser le dan sentido y lógica a este libro.

domingo, 5 de octubre de 2008

La Joven Poesía Salvadoreña

La joven poesía salvadoreña es heredera de una tradición literaria donde brillan con luz propia nombres como Francisco Gavidia, Raúl Contreras, Claudia Lars, Roque Dalton, Alfonso Kijadurias, entre otros. Es por ello que podemos afirmar que la poesía salvadoreña contemporánea goza de buena salud. Así lo demuestran los logros que los y las poetas han tenido a nivel internacional. En las líneas que siguen pretendo hacer un esbozo de la situación de la poesía salvadoreña escrita por los más jóvenes representantes de la misma (hablo de poetas nacidos a partir de los años setenta), así como una valoración de las características de esta obra poética.

El año 1992 sirve como momento de partida, ya que es aquí cuando se firman los acuerdos de paz que pone fin al conflicto bélico en el que se había sumido el país. De ahí en adelante se habla de la posguerra y es en este momento que la situación del país tiende a cambiar y se suman otros hechos que inciden en la obra poética escrita durante este período. Aguilar (2007) ha detectado cuatro características del período de posguerra: Un nuevo escenario político; Diversificación de las formas de violencia; Consolidación del modelo neoliberal e Incremento de la migración y profundización de la ruptura del tejido social a la fragmentación de la familia

Entre las voces más importes de la poesía salvadoreña contemporánea podemos mencionar las siguientes: Krisma Mancía, Susana Reyes, Jorge Galán, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Alfonso Fajardo y Eleazar Rivera.

Características

1- Talleres literarios

Los talleres y grupos literarios han formado parte de la vida literaria del país. Así lo demuestra Rivera en investigación realizada al respecto. Según este autor, durante la posguerra se pueden destacar los siguientes talleres: Unicornio Azul, Simiente, TALEGA, Tecpan, Fragua, El Cuervo, La Zarza, Añil, Serpiente Emplumada, etc.

Muchos de los jóvenes poetas de la posguerra se han formado en estos colectivos literarios. Entre ellos podemos mencionar: Krisma Mancía, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Alfonso Fajardo y Eleazar Rivera.

2- Poesía escrita en verso libre

La poesía escrita durante la posguerra se caracteriza principalmente por estar escrita en verso libre. El verso libre rompe con la métrica tradicional: medida, acento y rima; es decir, los sistemas métricos son desplazados con las innovaciones introducidas en la poesía actual (Quilis, 1969; López, 1969; Paz, 2003). El verso libre no se subordina a las formas tradicionales y el lenguaje se inclina hacia la emoción del poeta. Además de ello, se basa en el ritmo interno del poema que puede ser de cuatro formas:

a- Ritmo sintáctico: Suele combinar versos canónicos con versículos, aunque la tendencia rítmica se aproxime a la prosa. Es la base del verso libre.

b- Ritmo de pensamiento: se reconoce por la estructura peculiar, ya que no se trata de cualquier repetición sino de palabras claves y de estructuras oracionales, definiendo así un ritmo sintáctico que orienta el pensamiento hacia un fin, y suele observarse un sentido cíclico del poema.

c- Ritmo interior: se le conoce también con el nombre de ritmo personal. Aquí la emoción se desplaza a través de conexiones sintácticas. Ello supone que las recurrencias se perciben en cadena, impulsadas por la intuición, es decir por conexiones sentimentales que se liberan de los mecanismos de defensa de la conciencia, estableciendo una postura íntima. El movimiento, por tanto, no es frenado por repeticiones que obliguen a hacer pausas muy marcadas.

d- Ritmo de imágenes libres: tiende a la yuxtaposición de imágenes y metáforas sin enlaces sintácticos.

3- Neoexistencialismo

Los temas predominantes en lo obra escrita durante la posguerra se distancias de la guerra propiamente dicha. El Neoexistencialismo parece surgir porque los temas preferidos de los poetas de la posguerra son la nada, el silencio, la soledad, la muerte, etc. (Melgar, 1999 en Guevara, 1999). A estos temas deben sumarse la migración, el hecho poético, etc.

A diferencia de los escritores del período de la guerra, los talleres que nacen en la posguerra de alejan tanto en la forma y fondo de la obra poética que les antecede. Por ello, las características de la obra escrita en la posguerra son distintas a la obra escrita durante la guerra.

4- Dispersión de las formas de expresión poética

Casi todos los poetas aglutinados en los diferentes grupos o talleres poseen sus propias formas de hacer y concebir la poesía. No existe un molde, ni códigos lingüísticos que deban usarse en el oficio poético. Cada autor moldea su voz diferenciándose de las voces de los demás (Fajardo, 2002 en Rivera, 2003).

5- Alejamiento ideológico

Estos autores no responden a un perfil seudo izquierdista con el que nos acostumbramos a catalogar a los poetas del período de la guerra. Se rompe con la influencia que ejerció Roque Dalton durante el período de la guerra y se han superado los caudillismos revolucionarios, gracias a una nueva forma de concebir la poesía mediante la cual se aproximan a la más alta tradición literaria; debe destacarse su capacidad de renovación y trasgresión lírica (Alvarenga, 2006; de la Vega, 2006).

Autores

Alfonso Fajardo nació en Nueva San Salvador el 20 de marzo de 1975. Es miembro fundador de TALEGA. Licenciado en ciencias Jurídicas por la Universidad Francisco Gavidia. Ha recibido los siguientes reconocimientos: Primer Lugar en los Juegos Florales de Cojutepeque (1994 y 2000), Santa Tecla (1995), Zacatecoluca (1995), Usulután (1997), Santa Ana (1999), Quetzaltenango, (Guatemala, 2002) y Mención de honor en el Certamen Rogelio Sinán (Panamá, 2005). Ha publicado los siguientes libros: Novísima Antología, La danza de los días y Los fusibles Fosforescentes.

Susana Reyes, nació en San Salvador en 1971. Se graduó como profesora y Licenciada en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Es miembro de la Fundación Cultural Alkimia. Su obra ha sido merecedora de múltiples reconocimientos. Ha publicado Recuento de relaciones (en coautoria con Juan Ramón Saravia) e Historia de los espejos.

Jorge Galán, nació en San Salvador en 1973. Se graduó como Licenciado en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Por sus premios en los Juegos Florales CONCULTURA de otorgó el Título de Gran Maestre de Poesía. Además ha obtenido los Juegos Florales de Quetzaltenango (Guatemala, 2004) y el Premio Adonais (España, 2006). Ha publicado El Día Interminable, La Habitación, El Sueño de Mariana (novela), entre otros.

Krisma Mancía, Nació en San Salvador en 1980. Ha realizado estudios de Letras en la Universidad de El Salvador. Formó parte del taller literario de la Casa del Escritor. Ganó el Premio de Poesía Joven La Garúa (España, 2005). Ha publicado dos libros La era del llanto y Viaje al imperio de las ventanas cerradas.

Osvaldo Hernández nació en San Francisco Lempa, en 1976. Profesor y Licenciado en Letras. Formó parte del Taller Literario El Cuervo. Es miembro de la Fundación Cultural Alkimia. Obtuvo el Premio María escalón de Núñez. Ha publicado un libro de poesía Parqueo para sombrillas.

Roxana Méndez nació en San Salvador en 1978. Es licenciada en idiomas. En 2003 recibió el título de Gran Maestre por CONCULTURA. Publicó Memoria.

Carlos Clará nació en San Salvador en 1974. Perteneció al Taller Literario El Cuervo. Publicó en Coautoría con Danilo Villalta el libro Montaje Invernal.

Eleazar Rivera nació en Santo Domingo en 1976. Profesor y licenciado en Letras graduado de la Universidad de El Salvador. Perteneció al Taller de Letras TALEGA. Ha recibido los siguientes galardones: Premio María Escalón de Núñez, Premio Centroamericano de Poesía Pablo Neruda (Costa Rica, 2004) y Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa (España, 2007). Ha publicado los libros Escombros, Crepitaciones y Ciudad del Contrahombre & Noctambulario.

Bibliografía

Aguilar- Ciciliano, M. (2007). “Las Huellas del delirio”. Trabajo Inédito.

De la Vega, J. (2005). “Trilces trópicos”. Editorial La Garúa: Barcelona.

Fajardo, A. (1999). “Novísima Antología”. Impresos mazatli: San Salvador.

Fajardo, A. (2001). “La danza de los días”. Editorial Lis: San Salvador.

Fajardo, A. (2003). “Los fusibles Fosforescentes”. Editorial Lis: San Salvador.

Gayol Fernández, M. (1962). “Teoría Literaria”. 6ª. Edición, Editorial Mediterráneo: Madrid.

Gonzáles, M. L., Sobalvarro, J. y Alvarenga, L. (2006). “Cruce de poesía: Nicaragua-El Salvador”. Ediciones 400 Elefantes: Managua.

Guerrero, F. (2000). “Muestras de la poesía joven”. La prensa Gráfica, 31 de enero: San Salvador.

Guevara, T. (1999). “Sangre joven para la poesía”. Revista Dominical del 24 de Octubre de 1999, La Prensa Gráfica: San Salvador.

Lindo, R. (1999) “Alba de otro Milenio”. Dirección de publicaciones e impresos: San Salvador.

López Estrada, F. (1969). “Métrica española del siglo XX”. Gredos: Madrid.

Paz Manzano, C. R. (2003). “La Poesía testimonial: Percepción poética de la realidad”. Memoria del Primer Coloquio Internacional del Literatura y Testimonio en América Central, Editorial Universitaria: San Salvador.

Paz Manzano, C. R. (2006). “Sistema de versificación en la poesía de Roque Dalton”. Revista Cultura N° 93, Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador.

Quilis, A. (1969). “Métrica Española”. Ediciones Alcalá: Madrid.

Rivera, E. (2003). “Escombros”. Editorial Universitaria: San Salvador.

Rivera, E. (2006). “Crepitaciones”. Editorial Universitaria: San Salvador.

Rivera, E. (2008). “Ciudad del Contrahombre & Noctambulario”. Editorial La Garúa: Barcelona.

Rivera, E. (2008). “Después de la locura”. Trabajo Inédito.

Taller Literario Talega (1999). “Juego Infinito”. Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador.

Utrera Torremocha, M. V. (2001). “Historia y teoría del verso libre”. Padilla libros editores & libreros: Sevilla.

sábado, 14 de junio de 2008

Editorial "La Garùa" Publica libro del poeta salvadoreño Eleazar Rivera

Editorial La Garúa -de España- publicó recientemente el libro Ciudad del Contrahombre & Noctambulario del poeta salvadoreño Eleazar Rivera. La obra en mención obtuvo el año recién pasado el Premio Internacional de Poesía Joven, que esta casa editora otorga para estimular la creación poética de los noveles escritores.
El libro como nos dice el autor está ambientado en la ciudad de Santa Ana, en El Salvador; pero por su carácter cosmopolita puede ser cualquier ciudad del mundo y el personaje principal de estos poemas el contrahombre, puede ser cualquier persona en cualquier país del mundo. Según el autor, hay un juego con la figura del antihombre que años atrás había creado Pedro Geoffroy Rivas. El poeta le da vida al contrahombre quien a su vez se vuelve interlocutor de la ciudad donde se ambientan los poemas, que como decíamos antes es la ciudad de la infancia del poeta: Santa Ana.
Se trata de un libro de poemas escrito en prosa y donde, como lo apunta el poeta chileno Juan Cameron, el poeta nos habla de la infancia, el exilio, del éxodo y de sus oficios. Los poemas son el sonido de un discurso - natural y puro desde ya- se reflejan así, el eco de un recuerdo cuando cruza estas páginas con premura e intensidad. Al mismo tiempo, Krisma Mancía, poeta salvadoreña y jurado del concurso, al exponer las bondades del libro apunta: Una estructura impecable, interesante y tiene un estilo propio.
Rivera nació en Santo Domingo, San Vicente, El Salvador el 20 de agosto de 1976. Se graduó como profesor de Literatura en la Universidad de El Salvador. Actualmente, realiza su trabajo de grado para optar al título de Licenciado en Letras en la Universidad de El Salvador. Fue miembro del extinto Taller de Letras "TALEGA". Además, Eleazar cuenta con unta trayectoria destacable dentro de las letras salvadoreñas como internacionales. Su obra ha sido objeto de múltiples galardones entre los que destacan: Premio María Escalón de Núñez (1996), Primer Lugar en los Juegos Florales de Sonsonate (2005), Primer Lugar en los Juegos Florales Santa Ana (2005 y 2006), Premio Centroamericano de Poesía "Pablo Neruda" (San José, Costa Rica, 2004), Premio Internacional de Poesía Joven "La Garúa" (Barcelona, España, 2006) y recientemente, CONCULTURA le nombró "Gran Maestro de la Poesía" (2006). Es parte de las antologías poéticas: "Juego Infinito", del Taller Literario "TALEGA" (1999), "500 años de Prosa y verso" (Sao Paulo, Brasil, 2000) y "Los Ángeles También Cantan" (Lima, Perú, 2006). Ha Publicado dos libros de Poesía: "Escombros" (2003) y "Crepitaciones" (2006). Además su obra ha sido publicada en revistas de Nicaragua, México, Perú, Italia, etc.
La obra Ciudad del Contrahombre & Noctambulario se presentará en el Centro Cultural de España en San Salvador (El Salvador) ubicado en Colonia San Benito, Calle la Reforma, # 64 bis, el día 19 de Junio del año en curso, a partir de las 6:30 p.m. Dicha presentación estará a cargo de los poetas Mario Noel Rodríguez y Alfonso Fajardo. Están cordialmente invitados.

lunes, 9 de junio de 2008

Simbolismo religioso en el choque de la cultura indìgena e ibèrica

La llegada de los españoles a suelo americano, supuso el encuentro de dos culturas y por ende el choque de dos formas diferentes de ver el mundo, de entender los fenómenos de éste y de explicarlos. Así, mientras los españoles profesaban el cristianismo y específicamente, el catolicismo como una expresión cristiana, los aborígenes tenían una forma una religión politeísta, donde animales y cosas inanimadas encarnaban las divinidades supremas, tal es el caso del jaguar y la serpiente.
Este choque, supuso una guerra entre las culturas americana y europea. Los españoles con más fuerza que los nativos terminaron imponiéndose. Utilizaron la religión como una forma de dominio; es decir, de conquista.
Toda manifestación ajena al cristianismo era herejía y era producto del demonio, afirmaban los frailes que venían con los conquistadores. Teniendo este pensamiento, incendiaron muchos documentos y manifestaciones culturales y religiosas de los indígenas. El Popol Vuh, libro sagrado de los Quiché fue quemado y luego escrito por un fraile que leyó el contenido del texto y se percató que era un documento muy importante. Esta suerte no la corrieron muchos, muchísimos documentos que tuvieron que extinguirse en el fragor de una hoguera.
Así tendrá lógica la existencia de una virgen morena en México y de un cristo negro en Guatemala. Al no poder imponer su religión por ser blancos, buscaron imágenes del color de los nativos para que estos las aceptaran y se convirtieran al cristianismo. Así surgió la leyenda de Juan Diego y de la virgen del Tepeyac.
Además, se dio un sincretismo cultural. Los españoles mezclaron los símbolos cristianos con las tradiciones y festividades autóctonas con el fin de imponer el cristianismo. Así nace la celebración del día de la cruz; fiesta que los aborígenes celebraban con llegada del invierno y con éste, la llegada de la estación productiva. Ofrecían los frutos de la temporada con la esperanza que la cosecha fuera fructífera. Al llegar los españoles se agrega la cruz al ritual que los indígenas realizaban al inicio del mes de mayo.
Otro ejemplo de la imposición religiosa, se encuentra en la celebración de las fiestas patronales de los pueblos. Estas fiestas están ofrecidas a santos cristianos. No encontramos allí a ningún santo indígena o divinidad aborigen. Además, las danzas y bailes tienen origen ibérico; en estas se recuerda el dominio árabe de España y la reconquista por parte de los cristianos de los territorios ocupados por los moros. Ejemplo de ello, son las danzas de moros y cristianos, los cumpas de Jayaque y Cuisnauat, entre otras.
En síntesis, los españoles castraron religiosamente todas las manifestaciones que las tribus indígenas tenían. Impusieron a su Dios, su religión y se encargaron de sembrar la fe cristiana por voluntad propia o a la fuerza. Sin embargo, muchas manifestaciones religiosas indígenas, sobreviven hasta nuestro tiempo y se niegan a morir.

jueves, 5 de junio de 2008

En los poetas hay mucho divisionismo

Erick Riveracultura@laprensa.com.sv
Un acercamiento a Eleazar Rivera, un poeta y profesor que obtuvo un premio centroamericano de poesía en Costa Rica, a inicios de mes.

Algunos datos de la obra de Eleazar (su nombre real es Eliazar Rivera)
Ha publicado poco, pero tiene incluso una obra publicada en Brasil. A continuación, un recuento de sus obras: “500 outonos” (“500 otoños”), publicado por la fundación A Giraldo. Ésta fue una antología de latinoamericanos en prosa y verso, y Eleazar fue incluido.“Juego infinito”, una antología del Taller de Letras Gaviria (TALEGA).“La cintura de América”, una antología poética del Encuentro Centroamericano de Poesía.“Antología poética”, publicada por la Fundación María Escalón de Núñez en 1996.

Se sabe nuevo en glamoures y prefiere la corta respuesta al trepidar de las palabras. A su lado están los ejemplares de sus obras publicadas y una sonrisa chica se le observa cuando hay una pregunta incómoda. Es este Eleazar Rivera, un profesor de Lenguaje y Literatura de la escuela pública del cantón El Zapote, Ayutuxtepeque, quien obtuvo el pasado 3 de diciembre el primer premio del Primer Concurso de Poesía Pablo Neruda: Poesía y Derechos Laborales para Centroamérica y República Dominicana.Este concurso es auspiciado por la Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT), la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales (CIOSL) y la Agregaduría Cultural de Chile para Centroamérica.“Crepitaciones” es el libro de poemas de Rivera; con él, su obra, que ha basado gran parte de su incursión en el mundo de las letras públicas gracias a su relación con el Taller de Letras Gavidia (TALEGA), tiene uno de sus pluses más importantes.

¿Quién es Eleazar Rivera?
Soy un profesor de literatura, feliz en estos momentos por haber ganado este premio. Actualmente me ocupo de dar clases de educación básica.

¿Este es su primer gran premio o ha tenido otros reconocimientos?
Bueno, de este nivel yo creo que sí. He participado y obtenido algunos premios de Juegos Florales. De hecho, este año obtuve el tercer lugar en Sonsonete y una mención de honor en San Vicente; también obtuve una mención de honor en certamen de poesía que organiza la Caja Mutual de los Empleados del Ministerio de Educación. Pero éste es el premio más importante de mi carrera.

¿Cómo define usted su poesía?
Yo creo que mi poesía tiene diferentes facetas. Hay romanticismo, lirismo, surrealismo. Yo creo que hay de todo y no podría definir algo específico para hablar de ella. La poesía con la que gané el premio es bastante irreverente, con nuevas voces, nuevas corrientes en mi vida.

Pero hay temas que lo tocan más…
Sí, claro. La muerte, la infancia, el amor, la nostalgia.

Hábleme de este premio, ¿qué sensaciones le produce?
Es una emoción muy grande, porque uno a veces no se espera poder ganar cosas como las que gana. Sinceramente, estoy muy contento y feliz.

Usted es un poeta joven, y este premio lo pone en la palestra, pero ¿qué piensa de la actualidad de nuestras letras?
Ahorita hay mucho poeta joven, pero estamos muy separados. En los poetas hay mucho divisionismo en este país, y deberíamos estar unidos en lugar de eso.

¿Y sobre qué escriben los jóvenes poetas?
Yo creo que andamos con la misma sintonía: escribimos temas urbanos, sobre la existencia y la muerte… Todo esto producto de lo que vemos a diario, una realidad que es triste y sobre la que escribimos…

Es profesor de primaria, ¿qué le refiere este hecho a su poesía?
La enriquece porque puedo ver las cosas que a ellos les gustan. Puedo entender la realidad de la infancia de manera más cercana y real, y esto influencia, en verdad, a mi trabajo.

El trànsito de la vanguardia y algunos de sus màximos exponentes

El arte de la primera mitad del siglo xx está dominado por los movimientos o istmos de vanguardia. El término vanguardia se empleó para designar todas las tendencias artísticas que aparecieron en la primera mitad del siglo xx, opuestas a lo anterior y con nuevos conceptos y técnicas.

El contexto histórico de este movimiento, fueron las dos guerras mundiales que de una u otra forma sacudieron la estabilidad de los habitantes del planeta. En España se gestó la guerra civil. En Rusia se derrocó el régimen del zarismo y se instaló el comunismo. Se fundó la ONU con el fin de mantener la paz mundial. El mundo entró en una evolución de sus expresiones mecanizadas con una rapidez que superaban el ojo del hombre. Se perfeccionó el ferrocarril, el avión, el carro, en lugar de caballo se usaba tanquetas en las guerras, etc.

El mundo entró en un caos generado por la falta o pérdida de valores. La vanguardia es una respuesta a toda esa gama de situaciones y se convierte al mismo tiempo, en una renovación estética en los diversos campos artísticos: música, pintura, literatura, etc.

Miklós Szabolsci (1974) entiende por movimientos de vanguardia “aquella tendencia que disponen generalmente de un programa bien definido desde el punto de vista estético, filosófico, incluso político, y que de ordinario está organizado en grupos, en comunidades creadoras, que surgieron en los primeros años del siglo xx”.

El pionero de la vanguardia fue Filippo Tommaso Marinetti, creador hacia 1909, en Italia, del futurismo, basado en la dinámica de las imágenes y el rechazo a la descripción y a la anécdota.

Entre las características principales de los istmos encontramos las siguientes:
a- Tratan de ver la realidad con una mirada que la haga inteligible.
b- La nueva norma estética se opondrá a la anterior y ofrecerá principios de creatividad aplicables en todos los campos del arte.
c- Se proponen temas como el antipatriotismos y la deserción así como la existencia de los hombres como seres reales de carne y hueso.

Los istmos o movimientos de vanguardia fueron muchos. En esta ocasión sólo hablaremos de algunos de ellos: El creacionismo, surrealismo, ultraísmo, exteriorismo y cosmopolitismo (los primeros cuatro en América y el último, en Europa).

En el caso de los escritores americanos, la mayoría han tenido como denominador común, la influencia de un poeta norteamericano: Walt Whitman. Aunque Whitman no fue un vanguardista propiamente dicho. Si lo fue para los cánones literarios establecidos en su momento. El, remozó el romanticismo en América. Su único libro, “Hojas de Hierba”, es la libre expresión de una personalidad que, a la vez encarna las esencias más puras de la Norteamérica de la época y consta con un eje temático central: el sí – mismo. Es decir, la revalorización del hombre como tal.

El Creacionismo

Vicente Huidobro es el fundador de este movimiento de vanguardia y está bastante emparentado con el ultraísmo. En él, el poeta chileno propone que la creación se ha de dar sin la influencia de la tradición, a la que considera negativa. El poema ha de surgir genuinamente, “como la naturaleza hace un árbol”. Huidobro vivió en París en 1916 y asimiló las inquietudes artísticas y literarias del momento. En 1918, llegó a Madrid con un bagaje cultural muy amplio, influyendo en los jóvenes poetas españoles, entre los que se puede mencionar a Gerardo Diego. Huidobro refleja en su poesía un espíritu anarquizante y una amoralidad cercana a la de Nietzsche. Su libro “Altazor” es una pieza clave en la renovación de la poesía americana y en lengua española.

Los postulados más importantes del creacionismo se pueden organizar así:
a- Suprimir todo lo que aleje a la poesía de la pureza artística, como el compromiso con una corriente o una anécdota.
b- Exaltación de la sonoridad musical.
c- Distribución de palabras para que adquieran relieves plásticos.
d- El poema de alta calidad intrínseca, debe componerse eliminando comparaciones comunes y manidas.

Ultraísmo
El ultraísmo es un movimiento español que correspondió en todo al dadaísmo francés. Representó un intento de la juventud literaria por “ir más allá”, lo que se cifraba en una actitud con la estética del novecentismo. Al igual que el futurismo y el dadaísmo, se muestra entusiasmado por todo lo que suponía progresos futuro, desestimando los valores del pasado. Buscaba en el poema la pureza y la dinámica interior con el propósito de conseguir nuevas imágenes y metáforas, alejándose de la retórica, el sentimentalismo y la anécdota. Los ultraístas desprecian la rima, la sintaxis y la puntuación, y propugnan la visualización del poema, formado con las palabras dibujos sugerentes del contenido. El precursor de este movimiento fue Gómes de la Cerna y su máximo representante fue Guillermo de Torre. Jorge Luis Borges tuvo una etapa ultraísta.

Es precisamente, Borges quien se encarga de traer a América este movimiento y es él su máximo representante; aunque después, se declaró muy cercano al modernismo y muy lejano del ultraísmo que en algún momento pregonara afirmando ser influenciado por Leopoldo Lugones y de Walt Whitman, de quienes el autor se declaró admirador.

Su libro, “El otro, el mismo”, se vuelve una verdadera joya de la literatura en nuestra lengua. En libro, trata problemas metafísicos como el paso del tiempo, la muerte o la sustancia humana. Estos son sin lugar a dudas los grandes temas que Borges trata no solo en este libro, sino en la demás obra poética. Hay un fuerte arraigo a sus raíces, tanto familiares como culturales. Eso no se deja pasar inadvertido. Su fervor por Buenos Aires, las remembranzas, la melancolía, la posibilidad de lo que no es, el presente de la ciudad:
“no nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto”.

Surrealismo
Apareció en Francia con André Bretón, quien siguiendo a Freud, se interesó por descubrir los mecanismos del inconsciente para sobrepasar lo real por medio de lo imaginario y lo irracional.

Los rasgos esenciales del surrealismo son:
a- Crear un hombre nuevo.
b- Se recurre a la crueldad y al humor negro para destruir todo sentimentalismo.
c- A pesar de ser constructivo, no le interesan los aspectos de la conducta moral humana ni las manifestaciones puramente estéticas.
d- Busca desarrollar la escritura automática para permitir que fluya el subconsciente totalmente desconectado de la voluntad del individuo.
e- El tema favorito nace de las asociaciones y recuerdos evocados por un personaje al ver un suceso conectado con ellos.

En América, uno de los poetas más importantes de la vanguardia y del surrealismo es César Vallejo. Su obra cumbre, “Trilce”, es para muchos la obra cumbre de la vanguardia americana. Así lo expresa Roberto Fernández Retamar (1976) cuando afirma, “sin lugar a dudas, el mejor libro de la vanguardia poética en nuestro idioma”. El libro está integrado por setenta y siete poemas, sin título y calzados con números romanos. Está lleno de prosaísmos, coloquialismos y tiene tono conversacional. En Trilce encontramos una poesía de las ganas, del miedo, y de la esperanza, de haber tocado vida y muerte con terribles realidades corpóreas. Esta es una poesía de lo tierno y de lo grotesco, que hace reír y llorar.

Entre las características de la poesía de Vallejo, está la nota india. José Carlos Mariátegui (1996) a este respecto afirma, “hay en Vallejo un americanismos genuino y esencial; no americanismo descriptivo o localista. Vallejo no recurre al folklore. No se hunde en la tradición, no se interna en la historia, para extraer perdidas emociones. El sentimiento indígena obra en su arte sin que él quizá lo sepa o se de cuenta. Este sentimiento, bien pudiera ser una actitud de nostalgia. Es acendradamente nostálgico. Tiene la ternura de la evocación. Vallejo es nostálgico, pero no retrospectivo. Su nostalgia es una protesta sentimental o una protesta metafísica. Nostalgia del exilio; nostalgia de la ausencia”.

Exteriorismo
Hacia finales de la década del 50, nació en Centroamérica, específicamente en Nicaragua un movimiento que reaccionó frente al trascendentalismo e impuso otro modelo lingüístico. Los términos más usados para referirse a este movimiento son: “exteriorismo”, “cotidianismo”, “coloquialismo” y “conversacionalismo”. Su máximo representante es Ernesto Cardenal. Entre las características principales de esta poesía están:
a- Tiende a ser grave y no excluye el humor.
b- Tiende a afirmarse en sus creencias (políticas, religiosas, etc.)
c- Señala sorpresa o el misterio de lo cotidiano.
d- Es difícil de encerrar en fórmulas; busca siempre nuevas perspectivas.

En esta escuela nace Gioconda Belli. Ha destacado como poeta y narradora. Últimamente, incursionando en la Novela histórica, publicando obras como “El pergamino de la seducción” y cuya trama se puede resumir como la vida de la reina “Juana de Castilla”. Cuatro siglos más tarde, a través de Lucía, una joven de asombroso parecido con la Reina Juana de Castilla, un historiador busca resolver el enigma de quien fuera más conocida como Juana La Loca. Seducida por la pasión de la palabra, Lucía se adentra en un pasado que alterará su presente para siempre.

El Cosmopolitismo
Cuando comenzaron a formarse las grandes ciudades, tomo auge el movimiento literario llamado “Cosmopolitismo” que interesa en mostrar la problemática urbana.
El Cosmopolitismo, por su propia tendencia, varía en cada país, porque el paisaje cambia de acuerdo con la geografía y la economía de cada ciudad; el enfoque del cosmopolitismo es filosófico, moral y psicológico, ya que trabaja con la incertidumbre y tensión de los habitantes de las grandes metrópolis.

En Alemania, las convulsiones políticas y económicas que sufrió el país desde inicios del siglo pasado se dejaron sentir en el campo de la creación estética. El escritor imagina con frecuencia una sociedad desintegrada en la que no se sostiene ningún valor ético, especialmente cuando la raza a la que se pertenece viene siendo objeto de una persecución secular. Entre los escritores alemanes más destacados de este siglo, se pueden mencionar: Bertold Brecht, Heinrich Bôll, Günter Grass, Michel Ende.

Grass se despide brillantemente de su siglo con un verdadero alarde narrativo: “Mi Siglo”. En este libro se nota su afán de combatir el olvido y no dejar descansar la memoria, una enorme memoria, la memoria de cien años, de todo un siglo. Mi siglo está formado por cien relatos mínimos, brevísimos, de tres o cuatro páginas cada uno, donde se pasa revista, año a año, a los avatares del siglo XX.

Así, concluimos un viaje hacia la vanguardia americana y europea; hacia algunos de los istmos más importante y ha sus máximos exponentes. Como afirmaba al inicio, cada istmo tiene sus propias peculiaridades; sin embargo, hay características comunes dentro de todos y esto, nos hace verlo como un movimiento hasta cierto punto homogéneo.


Bibliografía
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Whitman, Walt. Canto a mí mismo, Edimat Libros, Madrid, España, 1999.

lunes, 2 de junio de 2008

Eleazar Rivera Obtiene Premio "La Garùa"

El poeta salvadoreño Eleazar Rivera ha sido galardonado con el “II Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa”, categoría internacional, organizado por la Editorial “La Garúa” de Santa Coloma de Gramenet, España.Para el joven poeta “el premio es importante porque viene a reafirmar que el trabajo que uno ha-ce es -hasta cierto punto-, aceptable.” Afirma que “con eso le estamos diciendo al mundo, aquí está la poesía salvadoreña. Y estos eventos, hacen que uno se evalué a sí mismo. No importa ganar, aunque cuando sucede, es motivo de alegría; lo importante es ver el nivel que uno ha alcanzado. Ver hasta donde uno ha llegado y de allí sacar conclusiones. Ganar un premio no quiere decir que uno sea mejor que otro. Los premios dependen del juicio del jurado. Con un jurado diferente el veredicto es distinto. Esto es un compromiso para trabajar más duro y tratar de crecer más.” Rivera, nacido en Santo Domingo, San Vicente, en 1976, no es ajeno a este tipo de galardones. El Libro al que se concedió el premio se llama “Ciudad del Contra-hombre”, en el cual, según el poeta, “hay un juego con la figura del Antihombre que había creado Pedro Geoffroy Rivas. Vengo yo y le doy vida al contrahombre, que en teoría soy yo y la ciudad es la ciudad de mi infancia: Santa Ana. Los textos son en prosa y a veces se vuelven bastante conversa-cionales, porque hablo con esa ciudad. Para mí, Santa Ana es mi interlocutora, aunque realmente nunca habla. Los temas son la infancia, la guerra, la migración, etc. Son poemas en los que experimento con la prosa poética y en los que busco nuevos vehículos de expresión, nuevas formas.”Este premio se concede a poetas jóvenes de España y a poetas internacionales. Ángel Padilla (Valencia, 1970) con “Funerales del caballo”, ha obtenido el premio en la categoría nacional, La categoría internacional es ganada por segunda vez por un representante de El Salvador. Antes lo mereció la poeta Krisma Mancía con “Viaje al Imperio de las Ventanas Cerradas”.Ante esto, comenta Eleazar: “Hay que poner el ojo en el trabajo que se está haciendo en el país. Especialmente en los jóvenes, porque me parece que hay mucho talento joven que se puede potenciar. Por ello, cuando me doy cuenta que hay talleres literarios, me alegro porque así fueron mis inicios. Yo me formé en un taller y creo que los talleres le hacen mucho bien a la poesía. Creo que la poesía salvadoreña está viviendo un momento muy saludable y eso es bueno.Cuando leo los textos que escribía hace unos quince años, veo efectivamente que ha habido maduración. El Trabajo del taller me ayudó mucho a ser más exigente con mi producción poética. Sin embargo, creo que todavía falta crecer más. Creo que la vida precisamente es eso, un seguir descubriendo nuevas cosas, nuevas maneras de pensar, nuevas maneras de expresión. Creo que me falta seguir madurando. En estos poemas, trato de deso-xidarme de muchos escombros que me aquejaban.” La palabra del poeta.

martes, 29 de abril de 2008

Eleazar Rivera gana premio en España

Elena Salamanca
cultura@laprensa.com.sv



A la derecha, el poeta Eleazar Rivera, junto al también poeta, Pedro Valle.



El poemario “La ciudad del contrahombre”, de Eleazar Rivera (1976), ganó el II Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa, en Barcelona. Rivera es gran maestre en poesía en juegos florales y ha ganado premios literarios en Brasil y Costa Rica. Su poemario reúne una obra de tres años y, dice el autor, está dedicado a la ciudad de Santa Ana. Krisma Mancía, poeta salvadoreña y jurado del concurso, expone las bondades del trabajo: “Una estructura impecable, interesante y tiene un estilo propio”. Mancía explica que se recibieron 150 trabajos de Latinoamérica y España. El premio consiste en la publicación de un libro, según Rivera. El año pasado, Mancía ganó el concurso.

lunes, 28 de abril de 2008

¿ Diana Espinal o la historia de un amor?

Heredera de una tradición poética donde destacan nombres como Clementina Suárez, Juana Pavón, Roberto Sosa, Alexis Ramírez, Rigoberto Paredes, entre otros y perteneciente a una generación que a base de trabajo se ha labrado un nombre dentro de la poética contemporánea de Honduras, Diana Espinal nos sorprende con su tercer hijo literario. Me refiero al libro Del ladrido del sombrero a la escama del sol.

Con este libro Espinal viene a consolidar su poética, en la que destacan la libertad en la creación, el manejo del lenguaje, la forma y el contenido poético.

Para Camandari y González (1992), el poema es una concreción del lenguaje. Esta idea es sostenida por Bousoño (1976) cuando afirma que la emoción lírica viene siempre proporcionada por una sustitución realizada por la lengua. Además, recordemos que la libertad fue unos de los conceptos introducidos con el aparecimiento del verso libre (Utrera, 2001).

Espinal no es ajena a estos conceptos y los aplica no solo al momento de expresarse sino también cuando está construyendo su edificio lingüístico; es decir, el poema. La concreción lírica del lenguaje y el uso libre del mismo vienen expresados en la construcción de poemas en verso libre donde no se respetan las formas tradicionales y además, se juega con la plasticidad éste:
Ese color de cómplice
Se cubre las caderas con dos
I
M
P
U
D
E
N
C
I
A
S
O como ocurre en el poema 50:
Una moraleja de harapienta escritura
Deletreaba:
I n s t a n t á n e o
C o n v o c a d o s
I m p r e v i s t a s


La libertad se convierte en un concepto que deja de ser abstracto. Es perceptible en la creación poética y en la forma de expresión. El uso que se hace del lenguaje y de los diferentes recursos literarios nos demuestra que nos encontramos frente a una poeta que a paso seguro se apropia de los diferentes artificios de la palabra.


El libro en cuestión, tiene dos ejes temáticos que predominan en todo el texto: El Amor y el desamor. Sabido es que el amor es uno de los temas universales de la poesía y que la mayor poesía es la vida. Por lo tanto, su persistencia en la misma es reflejo de los diferentes estados en los que el poeta se encuentra. Espinal utiliza signos sugerentes para guiar al lector a donde ella quiere que éste llegue y para hacerlo sentir lo que ella quiere que éste sienta. Esto hace que el tratamiento de los ejes temáticos sea de manera tan fina que aunque esté describiendo un acto sexual no cae en la pornografía gráfica ni en la vulgaridad. Se trata de un amor puro de la amada hacia su amado, de un sentimiento sincero que necesita ser correspondido, pero que las diferentes situaciones de la vida lo impiden:
Ahora entiendo
Porqué tanto alacrán en la casa
Ahora entiendo
Porqué estallaban los focos así de la nada
Y
Porqué las lágrimas del techo se desmayaban
Y
Rompían la pantorrilla del primogénito

Pero ante la situación del desamor, la poeta se levanta para cantarle al amor:
Vamos a fusilar
Todos esos pececillos mudos que se remolinan
En nuestras lenguas
Así la poeta nace nuevamente con nuevos brillos, altiva y orgullosa de amar y ser correspondida.

El nombre el libro en una metáfora del ladrido del sombrero vendría a ser la estación del desamor, donde el ladrido cobra un simbolismo al ser el lamento por la ausencia del ser amado y a la escama del sol la estación donde el sol alumbra nuevamente con la presencia del ser amado.

Bibliografía
Bousoño, C. (1976). Teoría de ka expresión poética. Gredos: Madrid.
Comandadri Zanotti, J. G. y Gonzáles Huguet, A. C. (1992). “Poesía Salvadoreña de 1870-1930)”. Tesis para la obtención del título licenciado en Letras, Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, San Salvador, El Salvador.
Espinal Meza, D. A. (2007). “Del ladrido del sombrero a la escama del sol”. Litografía López: Tegucigalpa.
Utrera Torremocha, M. V. (2001). “Historia y teoría del verso libre”. Padilla libros editores & libreros: Sevilla.

viernes, 25 de abril de 2008

Recuento Històrico de los estudios linguìsticos del español dialectal salvadoreño

“El español centroamericano ha sido objeto de muy poco estudio”, afirma Lipski (2006). Coincide con Lipski, Romero (2003), quién afirma, que “el castellano en El Salvador es un terreno poco explorado”. Este no es más que una variedad del español que se habla en América. Esta variedad comparte rasgos del español estándar. Hablaríamos de un español dialectal salvadoreño.

De todos es conocido que el español llegó ha América cuando los españoles llegaron. Primero, durante el mal llamado descubrimiento; y posteriormente, en la conquista. El idioma fue una forma de dominación. En diferentes documentos eclesiásticos se encuentra constancia de que los nativos aprendían el castellano y lo utilizaban en su comunicación diaria.

El primero en escribir sobre el español de América fue Cuervo, con sus “Observaciones al español de Colombia”. A raíz de este trabajo, en los demás países de América aparecieron observaciones sobre las diferentes variedades dialectales del español. El primer nivel de dichas observaciones fue netamente descriptiva y posteriormente, se da una adecuación explicativa.

Las teorías sobre el español de América, han servido para estudiar las diferentes variedades dialectales. Las principales teorías mediante las cuales se ha pretendido explicar en América según Quesada (2002) son las siguientes:

a- Teoría del sustrato
Estudiosos como Henríquez Ureña, han afirmado que el español de América tiene origen en vocablos aborígenes. El español es diferente por la herencia de las lenguas indígenas.

En El Salvador, quien capitalizó los postulados de Ureña fue Geofroy Rivas.

b- Teoría Poligenética:
El origen del español de América tuvo muchas fuentes según los españoles que colonizaron. Busca explicar el desprestigio de la teoría del sustrato.

c- Teoría de la Hidalguización:
Esta teoría sostiene que el español está en la clase media y alta de España (Hidalgos), quienes vieron la posibilidad de hacer fortuna en América y de allí el uso de las formas de cortesía.

d- Teoría Andalucista:
Canfield es el representante de esta teoría que afirma que los primeros pobladores españoles que llegaron a América eran de origen andaluz y que de allí el acento lingüístico. Andalucía fue importante porque allí estaba la “Casa de Contratación de Sevilla” que monopolizaba el comercio con las colonias. El andalucismo es alma de las influencias más importantes del español de América, pero no es la única.

Alvar a este respecto, afirma:
“Hemos llegado a otro punto fundamental: Sevilla. Mil veces se ha discutido, la urbe dio la norma del español de América. Para mí, al menos, las cosas están claras: sabemos más que en tiempos de Henríquez Ureña y no podemos atenernos a unos datos que sobre paupérrimos eran parciales…Creo haber explicado por qué el español de América, siendo sevillano, no es solo sevillano, sino que está refrenado por los colonizadores de León y Castilla…” (Alvar, 2000: 7)

e- Teoría de la Koiné y la Estandarización:
Fue sugerida por Guillermo Guitarde y otros. Se refiere al surgimiento de la variedad dialectal a partir de otras variedades. El desarrollo creó sus propias variedades.

f- Teoría de la semicriollización
Es aplicable a las variedades del caribe. Tiene como fundamento el vínculo entre el español y las lenguas de origen africano.

Es a partir de todas estas teorías que se ha buscado explicar el surgimiento del español dialectal salvadoreño.

Quezada Pacheco (2002), divide en tres períodos el estudio del español en Centroamérica y por consecuencia en El Salvador:
a- Finales del siglo XIX
Su base era la Real Academia. Sus rasgos eran catalogados como “Barbarismos”, “Vicios” o “Provincialismos”. En El Salvador cita a Salazar García con sus obras: “Diccionario de Provincialismos y Barbarismos”.
b- Mediados del siglo XX
Autores con marco teórico y conceptual libre de prejuicios academicistas (generalmente extranjeros). En el Salvador, hay que mencionar a Canfield con sus obra “Andalucismos en el español salvadoreño” y “Observaciones al español salvadoreño”.

c-Estudios que centran su atención en el elemento indígena. Entre estos autores hay que mencionar a Barberena (1910) y a Geoffroy Rivas (1967).

En El Salvador el primer trabajo del que tenemos noticias es “Diccionario de Regionalismos y Barbarismos”, que fue escrito por Salazar García (1910), que consiste es un catálogo de los malos usos del castellano. Es decir, catálogo de lecciones del buen hablar. En el libro se sostiene la tesis que como hablan los salvadoreños es vicio y lo estándar es lo correcto. Salazar García muestra como se habla en la época el español salvadoreño. La obra tiene carácter normativo didáctico. No es una obra propiamente lingüística; pero, tiene un valor lingüístico. No es un estudio, sino una presentación de datos. Este libro se convirtió en fuente para el estudio del español salvadoreño de finales del siglo XIX y principio del siglo XX.

Posteriormente, tenemos los libros “Topónimos del Salvador” escrito por Membreño (1896); “Quicheísmos en El Salvador” de Barberena y un artículo titulado “En defensa del idioma”, escrito por Peralta Lagos (1930). En este último, Peralta Lagos habla de defender el castellano para que no se corrompa debido al peligro que representaba en ese momento la expansión económica-cultural de países como Italia, Alemania, Inglaterra y Francia (Peralta Lagos, 1930:7). Sostiene la tesis de mantener la unidad del español.
Peralta Lagos observa algunas características morfológicas, lexicales y fonéticas del español que se habla en El Salvador. Entre las características fonéticas menciona: “La gente culta procura hablar correctamente, aunque en el lenguaje familiar se emplea el vos, igual que en Argentina, y los mismo que los andaluces no decimos vosotros, sino ustedes, como plural de tú, y pronunciamos como s la c y la z” (Peralta Lagos, 1930:9).

Los estudios más serios sobre el español salvadoreño los hizo Canfield (profesor en la Universidad de Rochester, New York). En los veranos de 1951 y 1952, Canfield visitó el territorio salvadoreño para hacer una investigación empírica; es decir con informantes directos.

Las primeras observaciones de Canfield aparecieron en la revista “Hispania” (1953) bajo el nombre “Andalucismos en la pronunciación salvadoreña”. En este artículo, que es una breve descripción del español salvadoreño sostiene que esta variante dialectal es demasiado relajada, que abusa de la ultracorrección y es arcaica.

Posteriormente, Canfield escribió el artículo “observaciones sobre el español Salvadoreño” (1960), en el que aplica el “cuestionario lingüístico hispanoamericano” del Profesor Navarro Tomás. En él, ahonda en las diferentes características fonéticas del español hablado en El Salvador. Sin embargo, la crítica más fuerte que se le puede hacer a este artículo es que los datos no coinciden numéricamente. No deja diferencias lexicales entre géneros, profesiones, clases sociales, etc. Con todo y eso, tiene la rigurosidad de ser un trabajo de campo con objetividad científica.

Las características fonéticas más importantes que Canfield encontró en el español salvadoreño son las siguientes:
1- Conservación de la oclusividad de b, d y g.
2- Realización ciceante de la sibilante “S”
3- Relajamiento de “Y”.
4- Ultracorrección.
5- N final ante pausa es velar.

Posterior a los estudios de Canfield, se realizó un estudio sobre el lenguaje utilizado en la novela “Jaragua” (1950) escrita por Napoleón Rodríguez Ruiz. El estudio lo realizó González Rodas. El autor se centro en hacer un estudio fonológico del lenguaje utilizado por los personajes de la obra de Rodríguez Ruiz. Los fenómenos que interesaron a González Rodas fueron los siguientes: dislocación del acento, destrucción del hiato, yeísmos, voces extranjeras, arcaísmos, asimilación y disimilación, cambios por adicción (prótesis, epéntesis y paragoge), cambios por supresión (aféresis, apócope y síncopa), cambios por inversión, etimología popular y ultracorrección, equivalencia acústica: vocalización y consonantización, voces onomatopéyicas y sonidos diversos.

Le llegó el turno a Geoffroy Rivas. Joven poeta que había pasado una temporada en México. Regresaba de su exilio en tierra aztecas y venía con ideas frescas. Sus trabajos aunque empíricos, son de mucha ayuda en el desarrollo del estudio del lenguaje salvadoreño. Escribió dos libros: “El Español que hablamos en El Salvador” (1969) y “La Lengua Salvadoreña” (1978). En ambos textos, sostiene que el español que hablamos en El Salvador, tiene sustrato Nahuat:
“La primera corriente de asimilación de vocablos nahuas al español fue provocada por los propios conquistadores, quienes al tropezar con plantas, animales y cosas que les eran totalmente desconocidos y para los cuales no había nombre alguno en español, se vieron forzados a adoptar el nombre nahua para designarlos, especialmente cuando se trababa de alimentos…

La segunda corriente, la más importante y que más decisiva influencia ha ejercido sobre el español que hablamos en El Salvador, se produjo cuando los indígenas, ya establecida la Colonia, comenzaron ha hablar español.” (Geoffroy Rivas, 2004:20)

Geoffroy Rivas es el máximo representante de las ideas de Henríquez Ureña en el campo lingüístico en el país. Es evidente que desconoció los estudios realizados por Canfield una década antes. De haberlos conocido seguramente no habría escrito lo que escribió. Sin embargo, tiene el mérito de ser el primer lingüista salvadoreño que estudia la lengua salvadoreña con la rigurosidad del caso. Otra crítica a los trabajos de Rivas es que no tienen bibliografía ni hace referencia a dónde obtuvo los datos que presenta en ellos. Debemos suponer que fueron obtenidos en el campo, dado que así lo había propuesto él en el discurso que pronunció en la academia salvadoreña de la lengua cuando aceptó ser miembro de número de dicha entidad:
“Vengo con el inmenso deseo de sacar esta Academia a la calle, de llevármela a pasear por la avenida, de ir con ella a las covachas de la fortaleza, de instalarla en el Zanjón Zurita, en el chiquero, en los alrededores del tiangue de Mejicanos. Quiero que un domingo de éstos se vaya conmigo a la plaza de Atiquizaya, para que aprenda el idioma salvadoreño, el verdadero “idioma salvador”. (Geoffroy Rivas, 1998).

En los años ochenta, durante una pasantía en la Universidad Católica Centroamérica (UCA), Maxwell, publicó un artículo titulado “El español en El Salvador” (1980). En este artículo Maxwell estudia dos aspectos lingüísticos: fonología y morfología. Al interior del estudio de cada rama lingüística hace la siguiente división: salvadoreño general, salvadoreño laboral, regional, y literatura. Este estudio es de carácter generativo y para hacer los señalamientos se vale de una regla generativa que sirve para validar lo que esta apuntando.

En la literatura le interesa la obra de Rodríguez Ruiz, Dalton, Salarrué. Allí hay dos fenómenos que le interesan particularmente: seseo y yeísmo.

No es sino hasta en la década de los 90s que Lipski, durante un congreso de literatura en honor del célebre escritor salvadoreño nicaragüense Juan Felipe Toruño, lee su discurso magistral: “El Español que se habla en EL Salvador y su importancia para la dialectología hispanoamericana” (2000) y “Creación del lenguaje centroamericano en la obra narrativa de Juan Felipe Toruño” (1998, 2006).

En el primer artículo, hace un estudio del voseo, de algunos aspectos léxicos y fonéticos. Entre los aspectos fonéticos que le interesan podemos mencionarlos siguientes: velarización de /n/ al final de la palabra, la realización de jota, la realización de b oclusiva después de consonante, la /y/ intervocálica, entre otros.


En el segundo artículo, Lipski, hace un recorrido por las obras “El Silencio” y “De dos tierras: Cuentos”. Los aspectos que interesan a Lipski son el voseo, y algunas modificaciones fonéticas presentes en el español salvadoreño y nicaragüense. Estas modificaciones son las realizaciones fonéticas; así también, la utilización de regionalismos (vocablos).

En la universidad de El Salvador, Henríquez, publicó un artículo titulado: “Observaciones del español de El Salvador” (2001). Henríquez, hace un recorrido morfosintáctico, fonético y lexical de la lengua salvadoreña. En el campo fonético, le interesa:
a- El seseo:
Fenómeno fonético común a todas las clases sociales salvadoreñas, que consiste en la unificación en la pronunciación de los fonemas /S/, /Z/, /C/ en /S/.
b- Yeísmo:
El fonema palatal /LL/ se confunde con el fonema /Y/. Se pronuncia exactamente igual vaya y valla.
c- La aspiración:
Fenómeno que consiste en el paso de articulación a un simple soplo, producido por espiración del aire. En El Salvador se acostumbra a aspirar la S al final de la palabra.
d- Cambios en puntos de articulación:
En El Salvador es común la velarización de por confusión acústica de /j/ por /F/. La /V/ se confunde con la /b/ y se velariza la /N/ al final de la palabra o del sintagma.
e- La asibilación:
Este fenómeno consiste en el paso de vibrante múltiple a sibilante fricativa.
f- Las variedades lexicales:
Aporte léxico de lenguas indígenas al español en diferentes zonas geográficas del país.

Posterior a este estudio, Romero publicó su “Diccionario de salvadoreñismos” (2003). La visión plasmada por el autor es fundamentada en la tesis sustratista defendida por Geoffroy Rivas. Es evidente que Romero desconoce los trabajos de Canfield (1953), Maxwell (1980), Henríquez (2001).

Si es interesante que proponga que para el estudio del español en El Salvador se haga dividiendo el territorio salvadoreño en tres zonas lingüísticas. Sin embargo al referirse al fenómeno fonético es demasiado escueto. Solamente establece que para de diferencias entre los países de Centro América con El Salvador:
“a- La primera es que con los vecinos Hondureños es con quienes menos nos diferenciamos los salvadoreños. En cambio inmediatamente salta la diferencia con los guatemaltecos, nicaragüenses, costarricenses y los panameños.
b- Tal vez el fenómeno fonético más notable sea el de la s aspirada, no suprimida como lo hacen los nicaragüenses.
c- Nuestra r es fuerte y no sibilante o fricativa como la de los guatemaltecos y costarricenses.
Hay resistencia al sonido de la sh del inglés y de las lenguas indígenas, para convertirlo en ch. Se oye chell en vez de shell, chila en vez de shila y chula en vez de shula.
d- Tampoco tenemos la contracción ao que se hace a la terminación ado de los adjetivos, tal como lo oímos a los guatemaltecos y a los españoles.
e- En el habla familiar es frecuente la mezcla de la confusión del tú y el vos con sus respectivas formas verbales.
f- Se usa mucho la forma perifrástica “ir a” acompañando al verbo, en lugar de ir el verbo solo.
g- Entre las muletillas tal vez más usadas sea “ese”, “como se llama”, etc.

Finaliza haciendo alusión a que gramaticalmente el dialecto salvadoreño está siendo descuidado por los hablantes. Presenta una visión estática del idioma, olvidando que el idioma es cambiante y está en constante evolución. Hace alusión al español utilizado por algunos escritores, entre los que menciona a Salarrue, Cristóbal Humberto Ibarra, Napoleón Rodríguez Ruiz, Arturo Ambrogi, entre otros.

Los estudios más importantes de los últimos diez años sobre el español dialectal salvadoreño los ha realizado Azcúnaga. “Estudios canónicos del Español Salvadoreño” (2004), se llama un artículo en el que hace un recuento de los trabajos más importantes en los que se ha estudiado el español salvadoreño, centrándose en los trabajos de Geoffroy Rivas. Según él, Rivas desarrolla las siguientes ideas:
1- Critica la concepción purista de la lengua (gramática tradicional).
2- Relación entre lenguaje, pensamiento, cultura y sociedad.
3- Conceptos de Substrato, superestrato aparejados a la vinculación sociedad, cultura y pensamiento.
4- El español de América sujeto a una serie de procesos de tipo sociocultural, de mestizaje y cambio.
5- Las influencias del náhuat en el español tiene dos grandes momentos: cuando los españoles asimilaron vocablos nahuas al español y cuando los náhuas comenzaron a hablar español.

“Fonética del español salvadoreño”, se encuentra aún inédito. Precisamente en este momento Azcúnaga (2007) está trabajando en un Atlas Lingüístico de EL Salvador.

Otro gran aporte a este campo de estudio han sido las tesis de para optar a un grado académico dentro de la Universidad de El Salvador y universidades extranjeras. Entre estas podemos mencionar las siguientes:
a- “El sustantivo en el español coloquial salvadoreño. Niveles morfosintáctico y lexical”. Por Hilda Dolores Aguilar Chacón y Gladis Elvira Bolaños Bolaños (1991).
b- “Una perspectiva del voseo: una comparación de dos naciones voseantes, Guatemala y El Salvador”. Por Sandra Baumel –Schreffler (1989).

El Instituto Caro y Cuervo en su boletín II del año 1946, publicó un artículo de Enrique D. Tovar y R. titulado “Contribución al estudio del lenguaje salvadoreño”.

De todo lo expuesto anteriormente se deduce:
1- Que en el estudio del español dialectal salvadoreño ha habido dos tesis que han prevalecido: la sustratista y la andalucista. La primera más romántica que científica y la segunda con más fundamentos teóricos y con una visión más explicativa y científica.
2- Que el desconocimiento de algunos trabajos sobre el tema en cuestión ha hecho que algunos autores pequen de ignorancia y sostengan tesis que ya fueron debatidas y superadas.
3- Que hace falta mucho más estudio al español salvadoreño para poder establecer con certeza los diferentes fenómenos que se presentan en el español dialectal salvadoreño.

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25- Maxwell, J. M., (1980). “El Español en El Salvador”. Revista ECA, diciembre,
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27- Peralta Lagos, J. M., (1930). “En defensa del Idioma”. Compañía Iberoamericana
de Publicaciones: Madrid.
28- Quesada Pacheco, M. A. (2002). “El Español de América”. 2ª. Edición, Editorial
Tecnológica de Costa Rica: San José.
29- Romero, M., (2003). “Diccionario de Salvadoreñismos”. Editorial Delgado:
Antiguo Cuscatlán.
30- Salazar García, S., (1910). “Diccionario de Provincialismos y Barbarismos”.
Imprenta la Unión, 2ª. Edición: San Salvador.
31- Saussure, F. (1967). “Curso de Lingüística General”. Losada: Buenos Aires.
32- Vaquero de Ramírez, M., (2004). “La dialectología hispanoamericana en los últimos
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33- Vargas Méndez, J. (2006). “El Salvador: sus hablantes”. Ediciones Venado del
Bosque: San Salvador.

Gana Premio en España el poeta salvadoreño Eleazar Rivera

Entrevista realizada por Carlos Parada al poeta Eleazar Rivera
El lunes, 26 de febrero, se dio a conocer la noticia de que el poeta salvadoreño Eleazar Rivera ganó el segundo certamen internacional de poesía patrocinado por la editorial La Garúa, en Barcelona. La divulgación de esta agradable noticia le correspondió a la joven poeta salvadoreña Krisma Mancía, quien coincidentalmente fue galardonada con la misma presea el año pasado.
En febrero del 2006, hace aproximadamente un año, entrevisté a Eleazar, en el restaurante La Luna de San Salvador. Aprovecho la ocasión del premio para para compartir la charla que tuve con él.
--¿Cuáles han sido los escritores nacionales e internacionales que más influencia han tenido en tu forma de pensar poética?
Primero, Roberto Armijo. Quizá de los nacionales es el que más me ha impactado. Tiene un libro que se llama El Pastor de Las Equivocaciones, que es súper. Aparte de eso, Raúl Contreras, Pedro Geoffroy Rivas, Osvaldo Escobar Velado, y Roque Dalton. Esos son los nacionales.
Los extranjeros que me gustan mucho son Pablo Neruda, César Vallejo, Baudelaire, Lezama Lima y otros, pero yo me siento más cercano a estos.
--¿Y cómo han influido ellos en tu poesía? ¿En la temática, en la técnica?
En el caso de Vallejo, creo que en los temas. La forma de plantear las cosas, creo yo. En el caso de Neruda, la sencillez, también la forma. La sencillez … y muchas veces los temas. Y en el caso de Roberto Armijo, yo siento que la visión del mundo que él tenía.
--Una visión universal, literaria, culta, ¿no?
Demasiado culta. Y eso me gusta porque yo como profesor de literatura he tenido que estudiarlo y así me fui acercando más a él.
--Y de Lezama Lima ¿qué es lo que más te interesa? porque él es un poeta difícil…
Me gusta la estructura que le da a los poemas. Ese regodeo con que va diciendo las cosas, ese barroquismo. Eso es interesantísimo, porque no es un poeta sencillo, claramente, sino un poeta demasiado oscuro. Entonces hay que trabajar más para poder estudiarlo y entenderlo.
-- Claro, Paradiso, por ejemplo, es un libro que necesita mucha preparación antes de abordarlo, yo creo.
Si, sí, definitivamente. En el caso de Lezama Lima uno tiene que haber pasado… haber leído a otros poetas y haberse preparado lo suficiente para entrar en lectura, porque si uno entra de repente, así de golpe, uno a veces la siente demasiado tediosa y no se le siente sabor a la lectura, entonces uno tiende a cortar el libro.
--Has abordado Trilce de Vallejo?
Sí.
--Es otro libro también bastante difícil. Vallejo en Trilce y Lezama Lima en su poesía en general, son poetas para poetas…
Definitivamente, porque uno generalmente cuando escribe no escribe pensando en las personas… uno escribe pensando en uno, en lo que uno siente, en lo que uno percibe, lo que uno quiere expresar en ese momento.
[… ] en el caso de los dos libros que mencionábamos, casi toda la obra de Lezama Lima, me parece que las mismas estructuras de los libros son complicadas. Una persona que agarre uno de esos libros no lo va a entender así de golpe, sino que tiene que haber una preparación, tiene que haber un estudio, un conocimiento, para poder entenderlo y no sentir tediosa la lectura, para encontrarle gusto.
--¿En tu opinión, dónde ha estado la poesía salvadoreña y hacia dónde va?
Yo creo que en la poesía salvadoreña hay varios momentos… la podríamos dividir en varias etapas. Creo que la etapa más gloriosa que tuvo la poesía salvadoreña es cuando se da la Generación Comprometida. De ahí para acá, por las mismas convulsiones intestinales que ha habido en el país, los poetas han estado al servicio de una causa, a partir de los sesenta para acá. A partir de los noventa, esa estructura se rompe, esa consigna se rompe: estar a favor de una causa. Entoces hay más libertad y ese mismo factor hizo que los escritores no tuvieran un padrino, un tutor, un mentor, alguien que estuviera indicándonos "miren lo que están haciendo es incorrecto; lo que está va por buen camino; se puede mejorar con ésto". Sin embargo, yo siento que a partir de ese momento para acá, de los Acuerdos de Paz para acá, ha habido un renacer. Pero ya con otra visión. Los poetas mayores se han acercado a los poetas jóvenes en muchos casos y eso ha enriquecido. Yo creo que sí seguimos creciendo. […] el hecho de que ya muchos poetas jóvenes estén ganando premios internacionales indica que la poesía salvadoreña cada vez va subiendo de calidad. Está dando un salto de calidad y creo que eso es positivo.
--¿Cuáles son los temas que les interesa más en estos momentos a los poetas salvadoreños?
Los temas urbanos, la ciudad. La manera en que la gente vive, se mueve. Lógicamente, la muerte siempre está presente. El amor. La soledad. La locura. La poesía misma es un tema que se está explorando bastante.
--En tu poesía he notado un elemento, una vena, de angustia. ¿Por qué sentís esa angustia?
[…] es reflejo de la misma infancia que tuve. En estos momentos siento que es una necesidad exorcisarme de esos demonios que me están persiguiendo (risas).
--¿Cuáles son las condiciones que te motivan a tomar la pluma y ponerte a escribir?
Generalmente cuando escribo es porque ha habido una impresión, porque he visto algo que me ha impresionado. Ya explicaba el contexto en que nacieron unos poemas. Acababa de morir mi hermano y necesitaba expresar algo. Entonces agarré la pluma y lógico, cuando escribí eso no estaba como está en el libro, uno después va corrigiendo, pero siento que ese es un factor muy importante: el hecho de haber vivido algo que me ha impactado. De ahí, yo generalmente escribo cuando estoy solo y me concentro en eso. A veces, también cargo la idea de escribir algo, pero no tengo la idea clara de cómo hacerlo, entonces la idea me anda rebotando en la cabeza hasta que se da el momento propicio y de repente veo que se dan las condiciones para poder escribirlo.
[…] generalmente cuando hay momentos de soledad y que las condiciones están propicias, tomo mi cuaderno, agarro mi tasa de café, porque para mi es esencial el café, a la hora de estar escribiendo…
--¿Tu droga predilecta?
Cabal. Y generalmente a veces, después de haber leído a un autor, a veces hay ahí alguna frase que me impactó y que se relacionaba coincidentemente con la idea que me andaba dando vueltas en la cabeza. Creo que esos son los momentos que me motivan y en los que prefiero escribir.
--Las primeras motivaciones que me planteaste -- tu vida, la niñez, la experiencia de la guerra, la muerte de tu hermano -- han sido experiencias fuertes que te motivan a escribir. ¿Hay experiencias, especificamente suaves…?
Hace poco, hace un año aproximadamente, estaba escribiendo un libro para niños. Creo que por el mismo hecho de ser docente he tenido contacto con los niños y el hecho de que mi esposa sea docente y más que todo le gusten los niños, las flores, los animales, el ver esas experiencias suaves de ella… he tratado de asimilarlas y plasmarlas en papel.
--¿Qué significado ha tenido para vos el Taller de Letras Gavidia (TALEGA)?
En mi caso me ha ayudado a crecer y a desarrollarme como poeta porque cuando yo llegué al taller yo era un cipote que escribía y que ni siquiera me atrevía a decir que era poeta, sino que escribía y a medida que me fui involucrando con el taller me fui sumando al trabajo, incorporándome. Fui aprendiendo las técnicas, las formas, fui aprendiendo que la escritura no es solamente una tarea o una actividad para divertirse, sino que es una actividad seria, una actividad que necesita tiempo. Me ayudó a entender eso, a entender el verdadero sentido del oficio. A comprender las dimensiones que este oficio tiene.
--Entre tus poemarios, Escombros y Crepitaciones, yo siento que hay un salto cualitativo. ¿Qué experiencias en TALEGA son las que te han servido para dar ese salto?
En el caso del taller, nosotros hacíamos una actividad que se llamaba, "pasarle la cuchilla a los poemas", que consistía básicamente en que un miembro del taller agarraba un poema, lo escribía en una pizarra y los demás comentaban si un verbo estaba bien conjugado, si un adjetivo estaba bien empleado o sobraba y se hacían todos esos aportes. De repente, el poema terminaba siendo más pequeño de lo que originalente era. Claro, ahí existía la libertad de tomar las sugerencias o desecharlas. Casi siempre se terminaban aceptando. Eso nos ha ayudado a nosotros a ver que a los poemas, por ser nuestros hijos, no le miramos errores o cosas que los demás sí le miraban, entonces [el taller] nos ayudaba a ser más rigurosos.
--¿Cómo percibís tu rol social como poeta?
Yo creo que todos los escritores de por sí tenemos un rol social desde el momento en que somos humanos y vivimos en sociedad. En mi caso, como los mismos tiempos en los que vivimos nos demandan talvez ya no hacer una protesta con respecto a los temas de actualidad (en el caso nuestro: los tratados de libre comercio las migraciones, la delincuencia, todas esas cosas que nos están afectando a diario)… hacer una protesta pero ya no así tan abiertamente sino camuflarla más y creo que en mis textos, esas declaraciones ante estas situaciones que la gente vive y por las que la gente se ve agobiada, están presentes.
--Me he dado cuenta, habiendo leído a varios poetas jóvenes en estos días en que he estado en El Salvador, de que hay una preocupación visceral por el desarrollo de la estética, el desarrollo de la técnica, y por expresar lo interno más que expresar lo externo en una forma estética a medias. ¿Qué pensás de esa opinión?
Sí, yo también siento que la mayoría de poetas jóvenes estamos preocupados por dar ese salto de calidad en la estética de nuestros textos. De hecho, yo creo que sí es visible eso y de hecho la mayoría de poetas jóvenes que yo conozco son muy exigentes en cuanto a eso. Se exigen demasiado y creo que todos nos estamos exigiendo demasiado porque sabemos que podemos dar más en cuanto a la estética, lograr la forma en nuestros poemas.
--¿Y qué elementos poéticos, en tu opinión, son los que más les alientan la curiosidad?
En muchos casos, hay poetas bastante sencillos, pero eso no quiere decir que no sean válidos. Hay [otros] poetas, en el caso de Alfonso Fajardo [por ejemplo] que es un poeta bastante a la Lezama Lima, de hecho se ve la influencia clara de Lezama Lima en Alfonso. Creo que en ese sentido existen diferentes corrientes -- podemos llamarle así -- de las formas estéticas, pero creo que son válidas tanto la sencillez, como la oscuridad, el regodeo, las metáforas, el retorcimiento dentro de las palabras. Es válido que sea algo demasiado claro. Siempre y cuando tenga calidad creo que es válido.
--¿Qué tipo de influencia han tenido en la poesía salvadoreña los poetas colombianos como Alvaro Mutis o Juan Manuel Roca?
Talvez, de influencia no podríamos hablar así abiertamente, porque son poetas que antes se conocían poco y hoy se conocen más, y de hecho hay poetas que han tenido contacto personal con ellos, pero los textos de ellos que han circulado aquí han sido demasiado escasos. Yo, de Juan Manuel Roca lo único que he oído es un casette grabado en la voz de él que ha circulado acá, y he leído algunos textos de Alvaro Mutis, pero de ahí creo que la influencia… no. O sea, hablar de influencia… no podríamos hablarlo como en el caso de Vallejo que ha sido una lectura obligada, digamos.
--Gracias, Eleazar.

Esbozo Biogràfico

Eleazar Rivera, (Santo Domingo, San Vicente, 20 de Agosto de 1976). Se graduó como profesor de literatura en la Universidad de El Salvador y actualmente, realiza su trabajo de grado para optar al tìtulo de Licenciatura en la misma Universidad. Fue miembro del extinto Taller de Letras “Talega”. Ha obtenido diversos reconocimientos, entre los que destacan: Premio Centroamericano de poesía Pablo Neruda, Premio María Escalón de Núñez, Primer Lugar en los Juegos florales de Sonsonate y Santa Ana, Premio Internacional de poesìa joven "La Garùa", entre otros. Su obra ha sido publicada en diversas revistas y periódicos de El Salvador y Centroamérica. Ha sido incluido en las Antologías poéticas: “Juego Infinito” y “500 Años de prosa y verso”(Sao Paulo, Brasil), "los Angeles tambièn cantan" (Lima, Perù). Ha publicado tres libros de poesía: “Escombros” y “Crepitaciones”, "Ciudad del Contrahombre & Noctambulario".
(Eleazar Rivera, durante ceremonia de premiaciòn del Centamen centroamericano de poesìa Pablo Neruda, en compañìa del agregado cultural de Chile en Costa Rica, Gustavo Becerra).