jueves, 5 de junio de 2008

El trànsito de la vanguardia y algunos de sus màximos exponentes

El arte de la primera mitad del siglo xx está dominado por los movimientos o istmos de vanguardia. El término vanguardia se empleó para designar todas las tendencias artísticas que aparecieron en la primera mitad del siglo xx, opuestas a lo anterior y con nuevos conceptos y técnicas.

El contexto histórico de este movimiento, fueron las dos guerras mundiales que de una u otra forma sacudieron la estabilidad de los habitantes del planeta. En España se gestó la guerra civil. En Rusia se derrocó el régimen del zarismo y se instaló el comunismo. Se fundó la ONU con el fin de mantener la paz mundial. El mundo entró en una evolución de sus expresiones mecanizadas con una rapidez que superaban el ojo del hombre. Se perfeccionó el ferrocarril, el avión, el carro, en lugar de caballo se usaba tanquetas en las guerras, etc.

El mundo entró en un caos generado por la falta o pérdida de valores. La vanguardia es una respuesta a toda esa gama de situaciones y se convierte al mismo tiempo, en una renovación estética en los diversos campos artísticos: música, pintura, literatura, etc.

Miklós Szabolsci (1974) entiende por movimientos de vanguardia “aquella tendencia que disponen generalmente de un programa bien definido desde el punto de vista estético, filosófico, incluso político, y que de ordinario está organizado en grupos, en comunidades creadoras, que surgieron en los primeros años del siglo xx”.

El pionero de la vanguardia fue Filippo Tommaso Marinetti, creador hacia 1909, en Italia, del futurismo, basado en la dinámica de las imágenes y el rechazo a la descripción y a la anécdota.

Entre las características principales de los istmos encontramos las siguientes:
a- Tratan de ver la realidad con una mirada que la haga inteligible.
b- La nueva norma estética se opondrá a la anterior y ofrecerá principios de creatividad aplicables en todos los campos del arte.
c- Se proponen temas como el antipatriotismos y la deserción así como la existencia de los hombres como seres reales de carne y hueso.

Los istmos o movimientos de vanguardia fueron muchos. En esta ocasión sólo hablaremos de algunos de ellos: El creacionismo, surrealismo, ultraísmo, exteriorismo y cosmopolitismo (los primeros cuatro en América y el último, en Europa).

En el caso de los escritores americanos, la mayoría han tenido como denominador común, la influencia de un poeta norteamericano: Walt Whitman. Aunque Whitman no fue un vanguardista propiamente dicho. Si lo fue para los cánones literarios establecidos en su momento. El, remozó el romanticismo en América. Su único libro, “Hojas de Hierba”, es la libre expresión de una personalidad que, a la vez encarna las esencias más puras de la Norteamérica de la época y consta con un eje temático central: el sí – mismo. Es decir, la revalorización del hombre como tal.

El Creacionismo

Vicente Huidobro es el fundador de este movimiento de vanguardia y está bastante emparentado con el ultraísmo. En él, el poeta chileno propone que la creación se ha de dar sin la influencia de la tradición, a la que considera negativa. El poema ha de surgir genuinamente, “como la naturaleza hace un árbol”. Huidobro vivió en París en 1916 y asimiló las inquietudes artísticas y literarias del momento. En 1918, llegó a Madrid con un bagaje cultural muy amplio, influyendo en los jóvenes poetas españoles, entre los que se puede mencionar a Gerardo Diego. Huidobro refleja en su poesía un espíritu anarquizante y una amoralidad cercana a la de Nietzsche. Su libro “Altazor” es una pieza clave en la renovación de la poesía americana y en lengua española.

Los postulados más importantes del creacionismo se pueden organizar así:
a- Suprimir todo lo que aleje a la poesía de la pureza artística, como el compromiso con una corriente o una anécdota.
b- Exaltación de la sonoridad musical.
c- Distribución de palabras para que adquieran relieves plásticos.
d- El poema de alta calidad intrínseca, debe componerse eliminando comparaciones comunes y manidas.

Ultraísmo
El ultraísmo es un movimiento español que correspondió en todo al dadaísmo francés. Representó un intento de la juventud literaria por “ir más allá”, lo que se cifraba en una actitud con la estética del novecentismo. Al igual que el futurismo y el dadaísmo, se muestra entusiasmado por todo lo que suponía progresos futuro, desestimando los valores del pasado. Buscaba en el poema la pureza y la dinámica interior con el propósito de conseguir nuevas imágenes y metáforas, alejándose de la retórica, el sentimentalismo y la anécdota. Los ultraístas desprecian la rima, la sintaxis y la puntuación, y propugnan la visualización del poema, formado con las palabras dibujos sugerentes del contenido. El precursor de este movimiento fue Gómes de la Cerna y su máximo representante fue Guillermo de Torre. Jorge Luis Borges tuvo una etapa ultraísta.

Es precisamente, Borges quien se encarga de traer a América este movimiento y es él su máximo representante; aunque después, se declaró muy cercano al modernismo y muy lejano del ultraísmo que en algún momento pregonara afirmando ser influenciado por Leopoldo Lugones y de Walt Whitman, de quienes el autor se declaró admirador.

Su libro, “El otro, el mismo”, se vuelve una verdadera joya de la literatura en nuestra lengua. En libro, trata problemas metafísicos como el paso del tiempo, la muerte o la sustancia humana. Estos son sin lugar a dudas los grandes temas que Borges trata no solo en este libro, sino en la demás obra poética. Hay un fuerte arraigo a sus raíces, tanto familiares como culturales. Eso no se deja pasar inadvertido. Su fervor por Buenos Aires, las remembranzas, la melancolía, la posibilidad de lo que no es, el presente de la ciudad:
“no nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto”.

Surrealismo
Apareció en Francia con André Bretón, quien siguiendo a Freud, se interesó por descubrir los mecanismos del inconsciente para sobrepasar lo real por medio de lo imaginario y lo irracional.

Los rasgos esenciales del surrealismo son:
a- Crear un hombre nuevo.
b- Se recurre a la crueldad y al humor negro para destruir todo sentimentalismo.
c- A pesar de ser constructivo, no le interesan los aspectos de la conducta moral humana ni las manifestaciones puramente estéticas.
d- Busca desarrollar la escritura automática para permitir que fluya el subconsciente totalmente desconectado de la voluntad del individuo.
e- El tema favorito nace de las asociaciones y recuerdos evocados por un personaje al ver un suceso conectado con ellos.

En América, uno de los poetas más importantes de la vanguardia y del surrealismo es César Vallejo. Su obra cumbre, “Trilce”, es para muchos la obra cumbre de la vanguardia americana. Así lo expresa Roberto Fernández Retamar (1976) cuando afirma, “sin lugar a dudas, el mejor libro de la vanguardia poética en nuestro idioma”. El libro está integrado por setenta y siete poemas, sin título y calzados con números romanos. Está lleno de prosaísmos, coloquialismos y tiene tono conversacional. En Trilce encontramos una poesía de las ganas, del miedo, y de la esperanza, de haber tocado vida y muerte con terribles realidades corpóreas. Esta es una poesía de lo tierno y de lo grotesco, que hace reír y llorar.

Entre las características de la poesía de Vallejo, está la nota india. José Carlos Mariátegui (1996) a este respecto afirma, “hay en Vallejo un americanismos genuino y esencial; no americanismo descriptivo o localista. Vallejo no recurre al folklore. No se hunde en la tradición, no se interna en la historia, para extraer perdidas emociones. El sentimiento indígena obra en su arte sin que él quizá lo sepa o se de cuenta. Este sentimiento, bien pudiera ser una actitud de nostalgia. Es acendradamente nostálgico. Tiene la ternura de la evocación. Vallejo es nostálgico, pero no retrospectivo. Su nostalgia es una protesta sentimental o una protesta metafísica. Nostalgia del exilio; nostalgia de la ausencia”.

Exteriorismo
Hacia finales de la década del 50, nació en Centroamérica, específicamente en Nicaragua un movimiento que reaccionó frente al trascendentalismo e impuso otro modelo lingüístico. Los términos más usados para referirse a este movimiento son: “exteriorismo”, “cotidianismo”, “coloquialismo” y “conversacionalismo”. Su máximo representante es Ernesto Cardenal. Entre las características principales de esta poesía están:
a- Tiende a ser grave y no excluye el humor.
b- Tiende a afirmarse en sus creencias (políticas, religiosas, etc.)
c- Señala sorpresa o el misterio de lo cotidiano.
d- Es difícil de encerrar en fórmulas; busca siempre nuevas perspectivas.

En esta escuela nace Gioconda Belli. Ha destacado como poeta y narradora. Últimamente, incursionando en la Novela histórica, publicando obras como “El pergamino de la seducción” y cuya trama se puede resumir como la vida de la reina “Juana de Castilla”. Cuatro siglos más tarde, a través de Lucía, una joven de asombroso parecido con la Reina Juana de Castilla, un historiador busca resolver el enigma de quien fuera más conocida como Juana La Loca. Seducida por la pasión de la palabra, Lucía se adentra en un pasado que alterará su presente para siempre.

El Cosmopolitismo
Cuando comenzaron a formarse las grandes ciudades, tomo auge el movimiento literario llamado “Cosmopolitismo” que interesa en mostrar la problemática urbana.
El Cosmopolitismo, por su propia tendencia, varía en cada país, porque el paisaje cambia de acuerdo con la geografía y la economía de cada ciudad; el enfoque del cosmopolitismo es filosófico, moral y psicológico, ya que trabaja con la incertidumbre y tensión de los habitantes de las grandes metrópolis.

En Alemania, las convulsiones políticas y económicas que sufrió el país desde inicios del siglo pasado se dejaron sentir en el campo de la creación estética. El escritor imagina con frecuencia una sociedad desintegrada en la que no se sostiene ningún valor ético, especialmente cuando la raza a la que se pertenece viene siendo objeto de una persecución secular. Entre los escritores alemanes más destacados de este siglo, se pueden mencionar: Bertold Brecht, Heinrich Bôll, Günter Grass, Michel Ende.

Grass se despide brillantemente de su siglo con un verdadero alarde narrativo: “Mi Siglo”. En este libro se nota su afán de combatir el olvido y no dejar descansar la memoria, una enorme memoria, la memoria de cien años, de todo un siglo. Mi siglo está formado por cien relatos mínimos, brevísimos, de tres o cuatro páginas cada uno, donde se pasa revista, año a año, a los avatares del siglo XX.

Así, concluimos un viaje hacia la vanguardia americana y europea; hacia algunos de los istmos más importante y ha sus máximos exponentes. Como afirmaba al inicio, cada istmo tiene sus propias peculiaridades; sin embargo, hay características comunes dentro de todos y esto, nos hace verlo como un movimiento hasta cierto punto homogéneo.


Bibliografía
Belli, Gioconda. El pergamino de la seducción. Editorial Seix Barral, Barcelona, España, 2005.
Borges, Jorge Luis. El otro, el mismo. Alianza Editorial, Madrid, 1972.
Diez de Revenga, F. J. (2001). “La poesía de vanguardia”. Ediciones del Laberinto: Madrid.
Fernández Retamar, Roberto. Para una teoría de la literatura hispanoamericana. Edicines el Huaco, Bogotá, 1976.
García Madrazo, Pilar y otra. Literatura, Ediciones Pirámide, Madrid, 1997.
Grass, Günter. Mi Siglo. Alfaguara. México, 1997.
Mariátegui, José Carlos. 7 Ensayos de interpretación de la Realidad Peruana. Editora Amauta, Lima, 1996.
Peña Gutiérrez, Isaías. Manual de la Literatura Latinoamericana. Educar editores, edición especial, Colombia, 1996.
Osegueda, Eva Lidia. Compendio de Literatura Universal, Publicaciones Cultural, quinta reimpresión, México, 2000.
Revista Hablemos. El Diario de Hoy. 22-01-06.
Utrera Torremocha, M. V. (2001). “Historia y teoría del verso libre”. Padilla libros editores & libreros: Sevilla.
Vallejo, César. Trilce. Editorial Rivera. Tercera edición, Lima, 1999
Whitman, Walt. Hojas de Hierba, Edicomunicación, S. A., Barcelona, España, 1984.
Whitman, Walt. Canto a mí mismo, Edimat Libros, Madrid, España, 1999.

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