domingo, 5 de octubre de 2008

La Joven Poesía Salvadoreña

La joven poesía salvadoreña es heredera de una tradición literaria donde brillan con luz propia nombres como Francisco Gavidia, Raúl Contreras, Claudia Lars, Roque Dalton, Alfonso Kijadurias, entre otros. Es por ello que podemos afirmar que la poesía salvadoreña contemporánea goza de buena salud. Así lo demuestran los logros que los y las poetas han tenido a nivel internacional. En las líneas que siguen pretendo hacer un esbozo de la situación de la poesía salvadoreña escrita por los más jóvenes representantes de la misma (hablo de poetas nacidos a partir de los años setenta), así como una valoración de las características de esta obra poética.

El año 1992 sirve como momento de partida, ya que es aquí cuando se firman los acuerdos de paz que pone fin al conflicto bélico en el que se había sumido el país. De ahí en adelante se habla de la posguerra y es en este momento que la situación del país tiende a cambiar y se suman otros hechos que inciden en la obra poética escrita durante este período. Aguilar (2007) ha detectado cuatro características del período de posguerra: Un nuevo escenario político; Diversificación de las formas de violencia; Consolidación del modelo neoliberal e Incremento de la migración y profundización de la ruptura del tejido social a la fragmentación de la familia

Entre las voces más importes de la poesía salvadoreña contemporánea podemos mencionar las siguientes: Krisma Mancía, Susana Reyes, Jorge Galán, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Alfonso Fajardo y Eleazar Rivera.

Características

1- Talleres literarios

Los talleres y grupos literarios han formado parte de la vida literaria del país. Así lo demuestra Rivera en investigación realizada al respecto. Según este autor, durante la posguerra se pueden destacar los siguientes talleres: Unicornio Azul, Simiente, TALEGA, Tecpan, Fragua, El Cuervo, La Zarza, Añil, Serpiente Emplumada, etc.

Muchos de los jóvenes poetas de la posguerra se han formado en estos colectivos literarios. Entre ellos podemos mencionar: Krisma Mancía, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Alfonso Fajardo y Eleazar Rivera.

2- Poesía escrita en verso libre

La poesía escrita durante la posguerra se caracteriza principalmente por estar escrita en verso libre. El verso libre rompe con la métrica tradicional: medida, acento y rima; es decir, los sistemas métricos son desplazados con las innovaciones introducidas en la poesía actual (Quilis, 1969; López, 1969; Paz, 2003). El verso libre no se subordina a las formas tradicionales y el lenguaje se inclina hacia la emoción del poeta. Además de ello, se basa en el ritmo interno del poema que puede ser de cuatro formas:

a- Ritmo sintáctico: Suele combinar versos canónicos con versículos, aunque la tendencia rítmica se aproxime a la prosa. Es la base del verso libre.

b- Ritmo de pensamiento: se reconoce por la estructura peculiar, ya que no se trata de cualquier repetición sino de palabras claves y de estructuras oracionales, definiendo así un ritmo sintáctico que orienta el pensamiento hacia un fin, y suele observarse un sentido cíclico del poema.

c- Ritmo interior: se le conoce también con el nombre de ritmo personal. Aquí la emoción se desplaza a través de conexiones sintácticas. Ello supone que las recurrencias se perciben en cadena, impulsadas por la intuición, es decir por conexiones sentimentales que se liberan de los mecanismos de defensa de la conciencia, estableciendo una postura íntima. El movimiento, por tanto, no es frenado por repeticiones que obliguen a hacer pausas muy marcadas.

d- Ritmo de imágenes libres: tiende a la yuxtaposición de imágenes y metáforas sin enlaces sintácticos.

3- Neoexistencialismo

Los temas predominantes en lo obra escrita durante la posguerra se distancias de la guerra propiamente dicha. El Neoexistencialismo parece surgir porque los temas preferidos de los poetas de la posguerra son la nada, el silencio, la soledad, la muerte, etc. (Melgar, 1999 en Guevara, 1999). A estos temas deben sumarse la migración, el hecho poético, etc.

A diferencia de los escritores del período de la guerra, los talleres que nacen en la posguerra de alejan tanto en la forma y fondo de la obra poética que les antecede. Por ello, las características de la obra escrita en la posguerra son distintas a la obra escrita durante la guerra.

4- Dispersión de las formas de expresión poética

Casi todos los poetas aglutinados en los diferentes grupos o talleres poseen sus propias formas de hacer y concebir la poesía. No existe un molde, ni códigos lingüísticos que deban usarse en el oficio poético. Cada autor moldea su voz diferenciándose de las voces de los demás (Fajardo, 2002 en Rivera, 2003).

5- Alejamiento ideológico

Estos autores no responden a un perfil seudo izquierdista con el que nos acostumbramos a catalogar a los poetas del período de la guerra. Se rompe con la influencia que ejerció Roque Dalton durante el período de la guerra y se han superado los caudillismos revolucionarios, gracias a una nueva forma de concebir la poesía mediante la cual se aproximan a la más alta tradición literaria; debe destacarse su capacidad de renovación y trasgresión lírica (Alvarenga, 2006; de la Vega, 2006).

Autores

Alfonso Fajardo nació en Nueva San Salvador el 20 de marzo de 1975. Es miembro fundador de TALEGA. Licenciado en ciencias Jurídicas por la Universidad Francisco Gavidia. Ha recibido los siguientes reconocimientos: Primer Lugar en los Juegos Florales de Cojutepeque (1994 y 2000), Santa Tecla (1995), Zacatecoluca (1995), Usulután (1997), Santa Ana (1999), Quetzaltenango, (Guatemala, 2002) y Mención de honor en el Certamen Rogelio Sinán (Panamá, 2005). Ha publicado los siguientes libros: Novísima Antología, La danza de los días y Los fusibles Fosforescentes.

Susana Reyes, nació en San Salvador en 1971. Se graduó como profesora y Licenciada en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Es miembro de la Fundación Cultural Alkimia. Su obra ha sido merecedora de múltiples reconocimientos. Ha publicado Recuento de relaciones (en coautoria con Juan Ramón Saravia) e Historia de los espejos.

Jorge Galán, nació en San Salvador en 1973. Se graduó como Licenciado en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Por sus premios en los Juegos Florales CONCULTURA de otorgó el Título de Gran Maestre de Poesía. Además ha obtenido los Juegos Florales de Quetzaltenango (Guatemala, 2004) y el Premio Adonais (España, 2006). Ha publicado El Día Interminable, La Habitación, El Sueño de Mariana (novela), entre otros.

Krisma Mancía, Nació en San Salvador en 1980. Ha realizado estudios de Letras en la Universidad de El Salvador. Formó parte del taller literario de la Casa del Escritor. Ganó el Premio de Poesía Joven La Garúa (España, 2005). Ha publicado dos libros La era del llanto y Viaje al imperio de las ventanas cerradas.

Osvaldo Hernández nació en San Francisco Lempa, en 1976. Profesor y Licenciado en Letras. Formó parte del Taller Literario El Cuervo. Es miembro de la Fundación Cultural Alkimia. Obtuvo el Premio María escalón de Núñez. Ha publicado un libro de poesía Parqueo para sombrillas.

Roxana Méndez nació en San Salvador en 1978. Es licenciada en idiomas. En 2003 recibió el título de Gran Maestre por CONCULTURA. Publicó Memoria.

Carlos Clará nació en San Salvador en 1974. Perteneció al Taller Literario El Cuervo. Publicó en Coautoría con Danilo Villalta el libro Montaje Invernal.

Eleazar Rivera nació en Santo Domingo en 1976. Profesor y licenciado en Letras graduado de la Universidad de El Salvador. Perteneció al Taller de Letras TALEGA. Ha recibido los siguientes galardones: Premio María Escalón de Núñez, Premio Centroamericano de Poesía Pablo Neruda (Costa Rica, 2004) y Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa (España, 2007). Ha publicado los libros Escombros, Crepitaciones y Ciudad del Contrahombre & Noctambulario.

Bibliografía

Aguilar- Ciciliano, M. (2007). “Las Huellas del delirio”. Trabajo Inédito.

De la Vega, J. (2005). “Trilces trópicos”. Editorial La Garúa: Barcelona.

Fajardo, A. (1999). “Novísima Antología”. Impresos mazatli: San Salvador.

Fajardo, A. (2001). “La danza de los días”. Editorial Lis: San Salvador.

Fajardo, A. (2003). “Los fusibles Fosforescentes”. Editorial Lis: San Salvador.

Gayol Fernández, M. (1962). “Teoría Literaria”. 6ª. Edición, Editorial Mediterráneo: Madrid.

Gonzáles, M. L., Sobalvarro, J. y Alvarenga, L. (2006). “Cruce de poesía: Nicaragua-El Salvador”. Ediciones 400 Elefantes: Managua.

Guerrero, F. (2000). “Muestras de la poesía joven”. La prensa Gráfica, 31 de enero: San Salvador.

Guevara, T. (1999). “Sangre joven para la poesía”. Revista Dominical del 24 de Octubre de 1999, La Prensa Gráfica: San Salvador.

Lindo, R. (1999) “Alba de otro Milenio”. Dirección de publicaciones e impresos: San Salvador.

López Estrada, F. (1969). “Métrica española del siglo XX”. Gredos: Madrid.

Paz Manzano, C. R. (2003). “La Poesía testimonial: Percepción poética de la realidad”. Memoria del Primer Coloquio Internacional del Literatura y Testimonio en América Central, Editorial Universitaria: San Salvador.

Paz Manzano, C. R. (2006). “Sistema de versificación en la poesía de Roque Dalton”. Revista Cultura N° 93, Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador.

Quilis, A. (1969). “Métrica Española”. Ediciones Alcalá: Madrid.

Rivera, E. (2003). “Escombros”. Editorial Universitaria: San Salvador.

Rivera, E. (2006). “Crepitaciones”. Editorial Universitaria: San Salvador.

Rivera, E. (2008). “Ciudad del Contrahombre & Noctambulario”. Editorial La Garúa: Barcelona.

Rivera, E. (2008). “Después de la locura”. Trabajo Inédito.

Taller Literario Talega (1999). “Juego Infinito”. Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador.

Utrera Torremocha, M. V. (2001). “Historia y teoría del verso libre”. Padilla libros editores & libreros: Sevilla.

1 comentario:

Krisma Mancía dijo...

Ohhhhhhhh. Que chivo estar entre los mencionan y estar bien acompañada.

¿Quién escribió esto?

Un abrazo.