jueves, 31 de diciembre de 2009

Producción Literaria 2009

En este 2009 en el país se presentó una cantidad considerable de obras literarias para todos los gustos, que comprenden desde poesía, novelas, vivencias personales hasta una parte de una colección de piezas arqueológicas.
A finales de noviembre se presentó "Tesoros Arqueológicos", gracias al apoyo de la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemas), escrito que reúne las piezas arqueológicas más importantes del Museo Nacional de Arqueología (Muna) "Dr. David J. Guzmán".
Otros en cambio fueron muy singulares, como el libro del académico lingüista Matías Romero: "Las partes del cuerpo humano".
Así mismo, la particularidad que tuvo el alcalde capitalino Norman Quijano durante su campaña electoral es proporcionada en "Contra viento y marea" de Manuel Meléndez, donde se revelan las estrategias utilizadas por el político para llegar a la silla edilicia.
Las vivencias también son historias, y que mejor que conocerlas de sus propios protagonistas. Ese es el caso del coronel Adolfo Arnoldo Majano, uno de los militares que protagonizó el golpe de Estado en 1979, y quien decidió escribir: "Una oportunidad Perdida".
Los versos
Al parecer el género de poesía es uno de los más fuertes y más cotizados por los lectores.
La reconocida poetisa salvadoreña Carmen González Huguet acaparó las primera presentaciones en el año con "Glosas". Al igual que "Tempestad en un vaso", del escritor Roberto Laínez.
Sin lugar a dudas, los escritores jóvenes han demostrado su talento, al ser la mayoría de quienes han lanzado sus producciones.
Entre los jóvenes poetas tanto salvadoreños como extranjeros que ofrecieron al publico sus obras están: Federico Lucho con "El justo juez de la noche", Gladis Abigail Suncín con "Enciende la Luz de tu Alma", André Cruchaga con "Caminos cerrados", David Ernesto Panamá con "Guerreros de la libertad", Mauricio Orellana Suárez con "Ciudad de Alado" y Rolando Costa con "Helechos y otros poemas".
Una de las presentaciones que robó la atención de todos fue la novela "Las Flores" de Denise Phe Funchal, quien eligió el Cementerio de Los Ilustres de San Salvador para lanzarla. La autora explicó que su obra fue inspirada en la estatua de una de las criptas.
Por otra parte, a finales de noviembre Andrés Neuman, ganador del Premio Alfaguara 2009 hizo la presentación oficial de su obra "El viajero del siglo".
Bien dicta el dicho: "Hay frases que quedan con las personas para siempre. Sólo basta con leer".
Quizás el género literario es uno de los más utilizados por el ser humano para expresar sus sentimientos más profundos.



(Tomado de El Diario de Hoy
Miércoles, 30 de Diciembre de 2009)



martes, 29 de diciembre de 2009

Fecundidad

Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.

Augusto Monterroso
(Del Libro Movimiento Perpetuo)

sábado, 26 de diciembre de 2009

Poesía de Jorge Galán trasciende fronteras

La revista World Literature Today (WLT), a punto de cumplir 83 años de publicaciones continuas en Oklahoma, Estados Unidos, es un referente de la literatura contemporánea en cuya primera edición de 2010 figura como tema de portada el renombrado escritor salvadoreño Jorge Galán.
La encargada de la introducción a la vida y obra de Galán fue la escritora nicaragüense Claribel Alegría, quien escribió al respecto: "A pesar de estar tan joven, el poeta salvadoreño ya posee una filosofía profunda...Estoy impresionada por el espíritu de profecía que infunde su escritura, por su madurez de pensamiento y por el dominio de las palabras que él ya posee".
Tres de sus poemas fueron traducidos al inglés por la profesora de la Southern Methodist University de Dallas, Elizabeth Gamble Miller, estos son "Transient" del libro Breve Historia del Alba (2007), "The moment" y "Afternoons on the Asphalt" del nuevo libro "El Estanque Colmado".
"Estoy muy de acuerdo con la traducción de la señora Miller. Creo que conoce bien mi trabajo y captó mucho de la esencia del mismo", escribió Galán en una entrevista vía correo electrónico.
Al preguntarle sobre qué significa para él haber sido publicado en una revista extranjera mencionó estar muy a gusto "porque siento que mi trabajo es apreciado también en otros sitios".
Mario Noel Rodríguez, escritor nacional expresó que la obra de Galán "demostrará a nivel internacional el salto de calidad que está dando el país a nivel literario"; por otra parte, Ricardo Bracamonte de la Secretaría de Cultura dijo sentirse muy emocionado de saber que Jorge fue incluido en la WLT.
Si desea conocer más de esta edición de enero y febrero ingrese a www.ou.edu/worldlit.
(El Diario de Hoy,
Viernes, 25 de Diciembre de 2009)

viernes, 25 de diciembre de 2009

Reunión

"Es natural que haya consecuencias
al romperle el corazón a un maldito matón".
Kill Bill Vol. II
Primero: una reunión con personas confiables. Segundo: tu ex enamorada hace su ingreso para presentarnos a su nueva pareja. Tercero: los vinos trepan lentamente. Cuarto: una favorita pieza musical te invita al centro. Quinto: observas detenidamente a Nadia. Sexto: recuerdos renacen cuando te encaminas hacia ella. Séptimo: un tipo se te interpone. Octavo: un empujón consigue derribarlo. Noveno: la tomas del brazo y sales de la reunión, mientras el caído es pieza de golpes financiados por ti. Décimo: frente a frente le dices que no la has podido olvidar, y súbitamente un beso los une. Dejan la reunión, olvidando el motivo: tu onomástico. Tomados de la mano caminan en silencio por las calles. Las tenues luces de algunos postes alumbran lo que tienen que alumbrar: dos seres abandonados al presente, al momento. Y a unos cuantos metros, el espacio al cual se dirigen: un hotel. Ahí te esperan ellos.
El recepcionista te entrega la llave del cuarto ya alquilado por tus amigos. Suben hacia el tercer piso. En su mirada notas predisposición, "un confío en ti" pronunciado, el cual te hace su dueño provisional. Tu celular vibra. Pides unos segundos a Nadia para contestar la llamada, y te alejas un poco. La confirmación de la voz te hace sentir regocijado. Era lo que necesitabas oír. Cuelgas y vas directamente hacia la chica que te espera en la puerta del cuarto. La besas tocando sus pequeños senos. Introduces la llave e ingresan. Una oscuridad los envuelve. Enciendes las velas aromatizantes preparadas para la ocasión. Empiezas a desvestirla, y te percatas, por vez primera, de que la niña de diecinueve años ha quedado relegada, olvidada en la nueva anatomía que tus ojos presencian dificultosamente. Llegan a la cama y el sexo se vuelve el protagonista. Acomodándose para una nueva postura, ella los ve. Sentados, con las piernas abiertas, ellos se masturban.
Nadia intenta desesperadamente separarse de ti. Sus gritos son estruendosos. Nadie la escuchará. El hotel está dispuesto a tu dinero. El recepcionista es Ricardo, un antiguo condiscípulo de la universidad. Cuando le comentaste la idea no la aceptó, pero después de que le propusiste una buena suma de dinero, más de lo que ganaría en un día entero, aceptó. Fue así que se convirtió en tu nuevo cómplice.
Los gritos continúan. Le propinas un fuerte golpe en el rostro para que guarde silencio. Sus lágrimas se mezclan con una línea de sangre que fluye desde su nariz. Te pide explicaciones. "¿Se las das o no?", piensas. Pero sólo te limitas a propinarle otro golpe. Tu participación en el cuerpo y en la vida de Nadia, terminó. "Ya no hay nadie más a quien joder", dices interiormente. Y sabes que es la verdad, la única verdad. Das la señal para que ellos continúen. La amarran en la cama, y empiezan a tomarla. No sientes piedad alguna por ella. Cuando le dijiste que aún no la habías podido olvidar, fue para traerla a este lugar, a esta situación. Sabías que por más que ella continuaba con su larga lista de enamorados, no conseguía apagar la candencia de tus recuerdos. Te paras para proporcionarles a los hombres que tienes al frente ciertos cuchillos y navajas. "Hagan lo que deseen", les dices, y sales del cuarto.
Cuatro horas han pasado hasta que Carlos y Enrique llegan al bar en donde te encuentras. "Ya, Jesús. Todo hecho". "¿Y los cuerpos?", preguntas. "No te preocupes. Nunca aparecerán". Y se marchan cuando les entregas el fajo de billetes en agradecimiento por su trabajo. Terminas tu vaso de ron y, ante la vista de los pocos parroquianos, coges tu arma y te das un disparo en la cabeza.
(Cortesía del cuentista Jesús Jara, de su libro "Amor a quemarropa")

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Del Deshabitado y otros poemas de la ciudad invierno


El libro Del Deshabitado y otros poemas de la ciudad invierno nos viene a confirmar que la poesía salvadoreña goza de buena salud. En el texto Pedro Valle recuerre a la sencillez linguística, a la figura directa y a la intencionalidad comunicativa. Valle es un poeta que no se anda con regodeos para expresarse y va directo al grano. En estos poemas hay una profundad en los temas a abordados y como es una constante en la poesía de Pedro, la naturaleza y el entorno de la ciudad toman vida en la palabra.

martes, 22 de diciembre de 2009

Premio Adonais 2009



Dejando a un lado el premio recibido, que por sí solo ya merece varios capítulos de mi vida, la mañana del 30 de noviembre resultó ser muy especial. Paseamos por Madrid, con el frío casi tapándonos la boca, entre árboles artificiales, preparados para ponerle luz a la noche madrileña durante los próximos días de Navidad, y asombradísimos de lo que la gente puede llegar a hacer por comprar un Décimo de Lotería en la mítica Doña Manolita. El frío de Madrid no es distinto al frío de Albacete; pero se mira desde otros ojos, con mirada distinta. Un paseo por las nubes, como decía el título de aquella película, un dejarse llevar a través de la bruma huidiza y del ruido sordo (de tan ruido) de los coches que rompen la mañana con su claxon. Y en el silencio de tanto murmullo, uno puede llegar a disfrutar de toda maravilla arquitectónica, que no se escucha pero sí que se ve, hasta retenerla por siempre en la memoria. Quisimos aprovechar nuestra visita a Madrid para conocer (¡por fin!) la Casa del Libro. Qué ganas tenía. Yo solito me llevé ocho libros, siete eran de poemas, y porque tuvieron que sacarme a empujones si no juro que hubiera hecho noche allí. Gran Vía, Sol, Plaza Mayor… ¿qué más se puede pedir? Algo de poesía, claro. Y entonces llegamos al Ateneo, el premio se fallaba a las 13:00 horas, y allí me esperaba: toda la poesía del mundo.
(Cortesía de Rubén Martín Díaz
http://laplumadebarro.blogspot.com/2009/12/premio-adonais-2009.html)

viernes, 11 de diciembre de 2009

Edgar Iván Hernández y el arte de la brevedad

El cuento breve es una nueva forma de narrar. Digo nueva, porque no hace más de medio siglo que se ha puesto de moda. Para Montalvo (2003) el cuento breve floreció como una reacción al barroquismo lingüístico de la novela latinoamericana. Sin embargo, el cuento breve, microrelato, brevicuento, minificción, etc., tiene sus raíces en la Edad Media, en las parábolas de Cristo y fundamentalmente en la tradición oral.

Rojo (2006) ha definido el cuento breve como una narración donde se narra por lo menos una acción realizada por un personaje que no está tan claro o definido, pero que es al fin un personaje.

La autora antes mencionada, establece las siguientes características para este tipo de narración:
1. Prosa sencilla, cuidada y precisa, cuya vaguedad o sugerencia permite más de una interpretación.
2. Está regido por un humorismo escéptico; como recursos narrativos utiliza la paradoja, la ironía y la sátira.
3. Desde su origen, responde, alude a otras obras o al proceso mismo de la creación literaria.
4. Rescata formas de escritura antigua, como fábula y bestiarios.
5. Inserta formatos nuevos no literarios, de la tecnología y los medios modernos de comunicación (Rojo, 2006).

Muchos estudiosos han reconocido la década del 50 del siglo pasado como el punto de partida de lo que hoy es una nueva forma de narrar y se han atrevida a afirmar que fueron Jorge Luis Borges y Bioy Casares quienes se encargaron de compilar una antología de narraciones de entre dos líneas y dos páginas como la primera obra de este género.

Luego, vendrían Cortazar, García Márquez, Monterroso, Max Aub, entre otros cultores de este tipo de narración.

En Centroamérica, el cuento breve cuenta con una tradición muy fuerte en Nicaragua donde merece destacarse nombres como Sergio Ramírez, José Cuadra Vega, Michelle Najlis, entre otros. Tan fuerte es la tradición de cuento breve en Nicaragua que hay algunas antología sobre este género especifico y Arellano (2004) escribió un artículo al respecto.

En El Salvador, Ricardo Castro Rivas, Ricardo Lindo, Alvaro Ménen Desleal, son los grandes referentes. Actualmente, podemos mencionar a Ana Escoto, Claudia Hernández y a Edgar Iván Hernández como algunos de los escritores que cultivan la minificción.

El libro Cien brevicuentos de Edgar Iván Hernández nos sorprende por la desmesura con la que aborda la cotidianidad. Las escenas son frescas, claras y cumplen con las características del cuento breve, econonomía en el uso del lenguaje.

Aborda una multitud de temas entre los que claramente identifico la migración, el futuro, el pasado, lo valores humanos, la creencias religiosas, los oficios, etc. Al mismo tiempo que juega con l palabra creando situaciones que envuelven al lector y la hacen reflexionar sobre la situación que se ha presentado.

A veces, pareciera que se da una hibridación con otros géneros como la fábula, aforismo, parábola, ya que se establece una relación bastante paródica.

Bibliografía
Arellano, J. E. (2004). La Minificción en Nicaragua. Suplemento La Prensa Literaria, Periódico La Prensa, 11 de Diciembre de 2004: Managua.

De Miguel, P. (2008). El microrelato: ese arte pigmeo. http://www.elperroelocuente.blogspot.com.com/2008.

Montalvo, A. (2003). El arte de la brevedad. Revista Dominical, La Prensa Gráfica, 23 de Enero de 2003: San Salvador.

Rojo, V. (1996). Breve manual para reconocer minicuentos. Fundarte/Equinoccio: Caracas.

http://es.wikipedia.org/wiki/microrelato

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Premio Nacional de Cultura de El Salvador


El 5 de noviembre del año en curso, el Presidente de la República de El Salvador entregó el Premio Nacional de Cultura que este año fue para un poeta de destacada trayectoria. El mérito correspondió al poeta Alfonso Kijadurias.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Carlos Ernesto García en una escuela de Apopa


Hace un par de meses el poeta Carlos Ernesto García estuvo de visita en El Salvador. Según palabras del poeta, que reside en Barcelona, su estancia en el país obedeció a proyectos que espera puedan desarrollarse dentro de poco y como director de la Productora Cultural C & Duke tiene interés en difundir la cultura salvadoreña en el mundo. Dentro de su apretada agenda hizo un espacio para compartir con estudiantes de bachillerato y de tercer ciclo de educación básica del Complejo Educativo Ingeniero Guillermo Borja Nathán.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Raúl Henao y la crítica latinoamericana



“Raúl Henao representa dentro del movimiento de la poesía colombiana uno de los más interesantes ejemplos, su actividad desarrollada en la ciudad de Medellín trasciende los límites de la cotidianidad ya que en su incansable búsqueda de secretos nos ha llevado hacia un verdadero laberinto mágico donde la palabra entrega todas sus posibilidades. Henao hace alquimia con el único fin de esconder la sabiduría erudita para sustituirla por la intuición, es decir, que trata de cerrar y simultáneamente de abrir los más extraños caminos de la conciencia”. GILBERTO RIOS. (Crítico literario venezolano)

“Hay en los poemas de Raúl Henao, como en los de todo auténtico poeta, una inmensa nostalgia por la vida verdadera. Es decir por la vitalidad que nuestra cultura (la occidental) ha relegado a la oscuridad y al silencio. Por esto su palabra parece empeñarse en lograr que una pequeña luz al menos, se extienda sobre zonas vedadas a nuestro conocimiento, lugares que no por ello dejan de asediarnos y de surgir, aunque deformes, a la superficie. La esfera fascinante del Mal, esa sombra que resguarda en libertad nuestros mejores demonios, viene entonces a alimentar estos poemas. Este carnaval de las tinieblas que halla también su camino a través del erotismo, el crimen, las drogas, el misticismo o la locura. Sed de infinito que, silenciada por la norma racionalista, perdura sin embargo y rompe finalmente esta norma, instaurándose a sí misma como ley. Voces, rumores lejanos, van ocupando esa hendidura que la duda va abriendo a la realidad”. CARLOS BEDOYA, (poeta y crítico literario. El Colombiano y Vanguardia Liberal).


“Hay serenidad en su decir y dominio de antiguas tradiciones, pero a la vez resuena el ritmo donde el humor, el sarcasmo y la ironía incorporan la dramática existencia del hombre de nuestro tiempo y también la perplejidad del ser enfrentado a la ilusión de vivir y a la certeza de la muerte. Toda una filosofía de la existencia sintetizada y recreada como en un intrascendente “juego de manos”. Es una poesía que participa del dominio lúdico”. JORGE VELEZ, (crítico chileno. Revista Vea, Bogotá).


“El tono del Combate del carnaval y la cuaresma me parece muy personal, bastante distinto, dentro del tono de la poesía colombiana. Es sorprendente por muchos aspectos. Aunque está citado el gran poeta Lituano Lubics Milosz –uno de mis poetas de cabecera- y aunque aparecen citados filósofos y pintores orientales, creo que el tono está más cerca de Artaud y Alfred Jarry. En ciertos momentos este “combate” tiene esa fuerza liberadora que nos enseñó el surrealismo. En otros, tiene el impulso “beat” del nadaísmo, movimiento al que tanto admiro. Pero Combate del carnaval y la cuaresma, me parece situado entre ambas corrientes”. ALBERTO BAEZA FLORES, ( poeta y crítico chileno).


“Ha sido muy placentero leer su libro Combate del carnaval y la cuaresma, donde adivino una imaginación absurda a la medida de los requerimientos espirituales de nuestra época y francamente lo felicito, no deja de ser absolutamente estimulante que la sociedad actual –y los medios de comunicación- experimenten un fuerte estupor cuando se les recuerda –como usted lo hace- que el espíritu de Jarry aún flota para golpearlos con mala sangre”. JUAN CALZADILLA, poeta y crítico de arte venezolano.


“El mundo de El bebedor nocturno es el mundo denso de la surrealidad de los sueños y las pesadillas. Henao hace en cada uno de sus poemas un alarde de malabarismo mental que es difícil de desmontar por su complejidad. Abundan las referencias librescas, las alusiones culturales. Pero estas construcciones mentales se ven con frecuencia interrumpidas, con mucho tino y oportunidad, por golpes secos de humor, por inesperados elementos de la más rampante simpleza y cotidianidad, procedimiento que produce impacto al lector, por cuanto la transgresión de un esquema previsto abre en este caso un horizonte casi mágico donde se tocan el mundo del delirio con el de la realidad constante y sonante: la conciencia “materializada”. MARÍA MERCEDES CARRANZA, (Revista Nueva Frontera. Bogotá).


“Su libro (El bebedor nocturno) tiene la inmensa calidad de ser “otra cosa” en medio de la poesía de América Latina y no tengo dudas al colocarlo al lado de los mejores. ¿Segundo premio? No, PREMIO sencillamente y esto basta”. STEFAN BACIU. Poeta, crítico antólogo y polígrafo rumano.


“Su libro ( La parte del león ) es realmente muy bueno y he sabido que también escritores de la talla de Ernesto Sábato y Roberto Juarroz estiman su obra. Un justo reconocimiento que comparto”. GUILLERMO SUCRE, poeta y crítico venezolano.

“Raúl Henao es un serio estudioso de las religiones orientales. Su obra, en conjunto, es la fusión de estudios y experiencias poco frecuentes en los poetas colombianos”. Humberto Senegal. “Camino de los Caminos, El partido del diablo”. El Colombiano. Medellín.


“Recibí sus dos bellos libros Sol negro y El virrey de los espejos. Los he leído con la pasión que requiere una poesía como la que usted escribe. Mi entusiasmo y admiración por su obra ha crecido enormemente después de esta lectura, pues sólo conocía de usted los poemas que aparecen en la página electrónica de Sonámbula. Usted forma parte de esa familia que predijo Rimbaud cuando afirmara -y parafraseo- “Yo adivino esos horribles (extraños) trabajadores que se levantarán en el horizonte donde otros se desplomaron”.


Su poesía como que agarra al lector y no lo deja echar el libro a un lado hasta que termina su lectura. A mi me ha sucedido esto con sus dos libros que me los he leído de una sola sentada. Hay en el Virrey de los espejos, imágenes que usted ha conseguido fundir, fundar, con la palabra, que me recuerdan lo que el gran director de cine checo Svanksmayer, logra a través de las imágenes visuales. En fin, su poesía esta inscrita ya en la historia de la mejor poesía surrealista escrita en nuestra lengua.” FERNANDO PALENZUELA. Poeta surrealista cubano.


“En nuestros días, el surrealismo en el arte y la poesía Latinoamericanos sigue vivo. Así, vive aún, sobre todo, en Ludwig Zeller y Susana Wald (actualmente en México). Sérgio Lima, Roberto Piva, Claudio Willer y Floriano Martins (en Brasil). Juan Calzadilla (en Venezuela),
Alejandro Puga (en Argentina), Raúl Henao (Colombia), Fernando Palenzuela (Cuba), y en los jóvenes de los grupos Derrame (Chile), DeCollage (Brasil) y Etcétera (Argentina), entre otros”
VICENTE JIMÉNEZ, escritor cubano.


Un poeta surrealista da melhor qualidade, como Raúl Henao, nascido em 1944, é rigorosamente nosso contemporâneo” CLAUDIO WILLER & FLORIANO MARTINS (“Surrealismo hoje” -Agulha. Sâo Paulo. Brasil).


“A estas horas Raúl Henao estará bajo su lámpara, en un café, en el aire, arriba de un árbol, dormido, soñando, amándose con alguna mujer, o qué sé yo. No debe preocuparnos que haga. Sabemos que dentro de sus túneles milagrosos se mueven los tentáculos de una hidra roja que trata de seguir tocando la otra cara de la vida. Esto último debe contentarnos”.
PEDRO PARAYMA, poeta venezolano. Revista ICAM.

“Raúl Henao la más alta y secreta voz de Colombia”
DAVID ESCOBAR GALINDO poeta salvadoreño. (La Prensa Gráfica. El Salvador.)

lunes, 30 de noviembre de 2009

Premio Cervantes 2009


Lunes 30 de Noviembre de 2009 (AGENCIAS)
El poeta mexicano José Emilio Pacheco gana el Premio Cervantes 2009
Dotado con con 125.000 euros es el más importante de la Lengua española
El prestigioso galardón ha recaído en el mexicano José Emilio Pacheco, que hace apenas unos días recogió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Pacheco superó en la votación del jurado a otros poetas como el chileno Nicanor Parra, o el argentino Ricardo Piglia, que optaban por el reconocimiento. Además de otras conocidas figuras de las letras, como los novelistas Isabel Allende, Tomás Eloy Martínez y Sergio Ramírez.
El presidente del jurado, José Antonio Pascual, ha destacado que "definir a Pacheco es definir el idioma entero" y señaló que fue elegido por mayoría tras varias deliberaciones, es "un poeta excepcional de la vida cotidiana con profundidad y capacidad de recrear un mundo propio".
Nacido el 30 de junio de 1939 en Ciudad de México, la obra de Pacheco está marcada por su preocupación ética y reflexiva, sin perder nunca de vista la realidad cotidiana.
El escritor mexicano premiado este lunes con el Cervantes 2009, se negó a aceptar la distinción de ser "el mejor poeta mexicano vivo" que le otorgó una encuesta de la revista Letras Vivas en 2005.
"No es una cuestión de modestia, porque si no, no estaría aquí". Así de modesto se mostró Pacheco que antes de la resolución del jurado "rechazó cualquier pretensión" de ser premiado.
Cuando le preguntaron sobre qué haría con el dinero en caso de ganar el Cervantes, Pacheco bromeó sobre lo que habitualmente se hace a su edad.
"Lo único que se puede hacer es invertirlo en gastos médicos". "Si este galardón me lo hubiesen dado de joven, probablemente estaría en Ibiza o en un casino", comentó.
Sobre su obra, el poeta se declaró incapaz de teorizar, aunque explicó que la presencia en su poesía del paso del tiempo y la preocupación por lo efímero "es consecuencia directa de haber nacido y vivido en México" donde todo desaparece "a un ritmo brutal".

viernes, 27 de noviembre de 2009

Poema de Alex Canizález

Aprendo Inglés
la poesía se inventa con palabras
cualquiera lo sabe
ser poeta
no es cosa de dioses
inocente
uno compara todo
con todo lo que uno conoce
la memoria pierde
o esconde cosas sin querer
repito y repito palabras
"I/me/my/ myself...
I love you/ me too...
Fuck you...stick/ my dick...
I am upset"
y es cierto.

(Tomado del libro Casa Prestada)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

domingo, 22 de noviembre de 2009

La abstinencia y el reposo alargan la vida

Esta ciudad asombra. Digo ciudad y al mismo tiempo no quiero decir ciudad. Esta fotografía mal hecha está lejos de llamarse así. Uno sale y empieza a percibir un olor a miedo, a lluvias en holocausto y a basura. Entonces regresa a una voluntad más fuerte y vuelvo.
Al día siguiente trato de ir más lejos, más arriba, cruzar el abismo de las esquinas, nadar en ese mar de rostros. y el miedo acecha, y el cuerpo presiente o teme una estocada sin nombre, una explosión...
Entonces no. No salgo, sólo imagino ese caos de ruido y humo, de vendedores ambulantes y putitas disfrazadas, traficantes y sicarios y gente buena que trabaja, todos revolviéndose en las horas y en la luz del día. Pensándolo bien, para mí es mejor pasarse las horas encerrado. Después de todo esta sala en penumbras es el lugar más seguro para un periodísta que hace unos minutos colgó el teléfono que lo amenazó a muerte.
Marco Antonio Villatoro Lara (Hondureño)

martes, 17 de noviembre de 2009

Comentario sobre el libro "Ciudad del Contrahombre & Noctambulario"


"Si los libros vomitaran todas las estupideces que escribimos en ellos, les aseguro que no quedaría oración o frase erguida en señal de orgullo". Así empieza uno de los poemas del salvadoreño Eleazar Rivera (1976), publicado por La Garúa en su proyecto de conectar literatura española y centroamericana. Su obra destaca por una atractiva riqueza verbal, una mirada incisiva sobre la ciudad, escritura e infancia, son sus tres asuntos predilectos, y un gusto por situar la irracionalidad al borde de la realidad: "Los muertos abandonan sus féretros. se cansan de la soledad. Extrañan el fútbol y las tabernas".

(Tomado de Revista El Ciervo nº 688-889 (julio-agosto/2008)

domingo, 15 de noviembre de 2009

Foto del recuerdo

Foto cortesía de Alfonso Fajardo. Parados de derecha a izquierda: Rainier Alfaro, Alex Canizalez, Pedro Valle, Alfonso Fajardo, y al final, Edgar Iván Hernández.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Lectura en Leyendas

Foto Cortesía de René Chacón.

jueves, 12 de noviembre de 2009

TALEGA 16 años despúes

El 13 de noviembre de 1993 nació en el seno de la Universidad Francisco Gavidia el Taller de Letras Gavidia, colectivo literario que después tomaría el nombre de TALEGA. Este grupo de poetas se formó gracias al entusiasmo de dos estudiantes de letras del referido centro de estudios de educación superior: Pedro Valle y Roberto Betancourth. Ellos le propusieron la creación de un conjunto literario y Mario Pleités tomó cartas en el asunto. Reclutó dos jóvenes de educación media que después llegarían a la Universidad antes mencionada a cursar estudios superiores: Alfonso Fajardo y Rainier Alfaro, quienes se unieron a Valle y a Betancourth en la agrupación. Además, se puede mencionar la participación de los poetas Alex Canizáles, que venía del amargo exilio y Edgar Iván Hernández que traía la experiencia de otros colectivos literarios, Orlando Moz, y Eleazar Rivera, que llegaba de la provincia. Así entre café, cigarros, tertulias y largas discusiones todos los sábados religiosamente había reunión en el local de extensión cultural.

TALEGA rompió al poco tiempo la relación con la Universidad y se volvió un ente autónomo. Estableció relación con otras instituciones como Fundación María Escalón de Núñez, Editorial Santillana, La Universidad de El Salvador, La Casa de la Cultura de Santa Tecla, entre otras. Esto permitió al colectivo madurar más rápido de lo planeado y establecer relaciones de cooperación con las instituciones antes mencionadas y con otros colectivos literarios del país y fuera de él. Así sin proponérselo comenzó la proyección internacional. La mayor parte de las actividades fueron organizadas gracias al entusiasmo y decidido apoyo que dio Rainier Alfaro para que cada una de ellas redundara en éxito.

Los frutos de todo este intenso trabajo poco a poco empezaron a llegar. Los poetas empezaron a publicar, ganar premios tanto dentro como fuera del país, ser incluidos en diversas antologías de poesía dentro como fuera del país, su participación en encuentros, festivales y congresos de poetas y escritores fuera y dentro de El Salvador, etc. Sin embargo, sin temor a equivocarme puedo decir, que el mayor fruto está en la obra de cada integrante de TALEGA. Obra que se ha consolidado por el manejo del lenguaje, de los diferentes recursos literarios y el contenido de la misma; que se na nutrido de la vida y la ha retratado. Es decir, han dejado una huella dentro de la literatura salvadoreña de finales del siglo pasado e inicios del presente.

Dieciséis años después no puedo más que decir ¡Salud por la poesía!


Bibliografía
-Anaya Rubio, G. N. y otros (2000). “Grupos y talleres literarios en El Salvador: décadas 1930-1990. Trabajo de Investigación para servicio social realizado por estudiantes de quinto año de la Licenciatura en Letras, Facultad de Humanidades, Universidad de El salvador: San Salvador.
-Lara, A. D. (2008). “Panorama de la poesía salvadoreña contemporánea”. Suplemento Cultural Tres Mil n° 3761, Diario Colatino: San Salvador.
-Valle, P. (2001). “¡Ocho Años de TALEGA!”. Suplemento Cultural Tres Mil, Diario COLATINO, sábado 24 de Noviembre de 2001: San Salvador.
-Vargas Méndez, J. y Morasan J. A., (2008). “Literatura Salvadoreña 1960 – 2000 Homenaje”. Ediciones del Bosque: San Salvador.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

TALEGA en Leyendas

Foto Cortesía de René Chacón.
Sentados de izquierda a derecha: Edgar Iván Hernández, Pedro Valle, Alfonso Fajardo, Alex Canizález y Eleazar Rivera

lunes, 9 de noviembre de 2009

Taller Literario

a los “Talegas

Cada sábado el escenario
es el mismo
como bailar con el mundo
la música de las palabras

Alrededor de la mesa
seis pálidos fantasmas
nacidos del aire,
soñando el aire envenenado

Extraños forasteros en los libros
en la lluvia del desconcierto
de una bicicleta patoja

Unos toman pose y escuchan
-¡Son sólo eso!-
Ahí están los intimistas,
los afrancesados piadosos,
los imaginistas (a lo Ezra Pound)
y los inclaudicables “zurdo-realistas"-…

Todos con los ojos puestos
en las alas de un poema:
Riendo, fumando,
ahogando su angustia…
cierran los ojos
y se comen las metáforas de un bocado…


Alex Canizález
(Tomado del libro "Poemas del Hombre Muerto")

sábado, 7 de noviembre de 2009

Taller de Letras Gavidia (TALEGA)


Sábado 18 de febrero de 2006
Por CARLOS PARADA
(Foto y Texto)

Hoy llegué a San Salvador. No tardé en llamar a Alex Canizales, poeta salvadoreño y miembro fundador del Taller de Letras Gavidia. TALEGA, como se le conoce por la selección de siglas, es un grupo de poetas que aparece en 1993, un año después de haberse firmado los tratados de paz que pusieron fin a doce años de guerra entre las fuerzas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), por un lado, y el gobierno salvadoreño y sus aliados en Washington, por el otro. En ese entonces, los integrantes de TALEGA fluctuaban entre las edades de los dieciciete y los treinta años. El joven grupo se había dado la tarea de crear condiciones propicias para definir una nueva corriente en la poesía de postguerra.

Al recibir mi llamada, Alex se comunicó inmediatamente con los integrantes del grupo. Tres de ellos respondieron al llamado y nos congregamos en una pequeña pupusería de la Plaza Merliot en la ciudad de Santa Tecla. Primero llegó Alex quien me encontró sentado en las mesas del comedor del cavernoso centro comercial leyendo "Escombros", un poemario de Eleazar Rivera, poeta joven y profesor de literatura, quien llegó poco después portando una ancha sonrisa. Ordenamos unas pupusas y cervezas antes de que hiciera su entrada, Alfonso Fajardo, el joven abogado y enfant terrible de la nueva estética poética salvadoreña. No dejaré de mencionar que Alex Canizales, el embajador del grupo y eje fundamental de una de las ruedas de la carreta, se destaca como profesor e investigador en ciencias biológicas y pertenece a una red internacional de genetecistas que comparten sus descubrimientos en los foros de varios organismos internacionales.

Después de casi trece años de existencia, los miembros del grupo han publicado una respetable cantidad de libros y han acaparado una serie de premios a nivel de Centroamérica y América Latina. Sin embargo, lo más importante es que a pesar de encontrarse al margen de las corrientes tradicionales de la poesía salvadoreña , TALEGA -- como colectivo y como individuos-- ha definido una nueva vanguardia poética que ha dejado una marca indeleble en la historia de las letras salvadoreñas.


NOTA ACLARATORIA: (Se ha modificado el texto original publicado por Carlos Parada. En ese texto se menciona que Luis Chávez formó parte de TALEGA y el poeta Chavez nunca formó parte de este colectivo literario)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ronda Poética



Lilian Martínez
fotos: Juan José Gómez


No son un grupo de bohemios, ni borrachos. Talega es un taller literario. El nombre surgió seguramente de la admiración. El “alma mater” donde tuvieron sus primeras reuniones debe su nombre a Francisco Gavidia, el escritor salvadoreño que presentó el verso alejandrino a Rubén Darío.Sin embargo, hasta ahí llega el “parentesco”. En Talega nadie imita a nadie. Cada uno tiene su propio “ars poético”. Según los miembros del grupo “esto marca una gran diferencia con agrupaciones anteriores”, talleres que se empeñaron en escribir de forma uniforme e idéntica.ManifiestoEste fruto de la post guerra sabe que no es “una generación”. Para ellos el taller es la única alternativa que tienen “a falta de universidad”. Pero más que “estar o no en un taller”, el punto es que “la obligación de escribir” es diaria. Talega es un espacio donde “todos aprenden de todos”. Donde creen que, ante la ausencia de una crítica literaria seria, “la calidad tiende a bajar” y se abona el mito de que los salvadoreños que viven en el extranjero tienen más calidad que los locales.


Del autor
Nombre:Alfonso Fajardo
Obra publicada:“La Danza de los días” y“Novísima Antología”.
Originario de:Nueva San Salvador
Premios:Juegos Florales en 1994, 1995, 1997,1999 y 2000


Laberinto
“Parto del tiempo, a sus pies me debo.
Bajo el azul de la noche mi palabra pretende ser neón de algún paraíso furtivo.
La ciudad lanza su violento oleaje de lenta sangre,
su corazón es el templo donde se averigua lo prohibido,/
y yo caminando estas calles de sombras eternas,/
le doy paso a las cuerdas de la tristeza hasta que mis ojos,/
cansados de vida y no del tiempo, reflejan/
el idioma universal de la locura y los diálogos del espiral.
Mi vida es un cigarro expirando/
en los salones oscuros del hambre.
¿Dónde el calor de los caminos?,
¿el fuego de los ancestros?...”.

Del autor
Nombre:Alex Canizález
Obra publicada:“Poemas del hombre muerto”
Originario de:Chalchuapa, Santa Ana
Reconocimientos:Juegos Florales de Santa Ana (1995), Ahuachapán (1996) y Zacatecoluca (1998)


Después
Después de todo
sólo quedan los libros que escribimos,
los sonidos de las letras, las carátulas,la belleza provinciana de los versos.
Después de todo, sólo queda eso.
Quedan los lujosos viajes,los convivios, los encuentros;
el eterno olvido...El poeta desgastado,/
fugaz, alegre
en una luna idiota descalza.Todo queda: la casa, la noche,
los hijos, los libros tremendos...Quedamos a la intemperie del tiempo...
con los brazos cruzados en el pecho:Muertos, cadáveres, en un ataúd de espejos.

Del autor
Nonbre:Pedro Valle
Obra publicada:"Habitantes del alba"
Originario de"La Palma
Premios: Juegos florales de San Vicente en 1994

y Cojutepeque 1995
En Talega desde:1993

Retrato
Te dejo mi presenciahecha de caminos y viento
para que le pongamos voces al silencio
fuego a este invierno
canto a este dolor.
Te dejo mi rostro
atravesando noches
para que inauguremos otro día
coloreado de pétalos
inundado de guitarras
Te dejo mis manos amables
en su entrega hacia alguna sed
en su escondida brújula hacia el amor
en su poesía.Te dejo mi nombre
en cada piedra
en cada espiga.Ya para siempre semilla
germinando eternamente en tu corazón.


Del autor
Nombre:Roberto Carlos Betancourth
Obras publicadas:“Piel de lluvia”
Originario de:Nueva San Salvador
Profesión:Licenciado en LetrasEstá en Talega desde:1993

Entre líneas
Aquí el delirio tiene nombre pleno
arrasa inclemente
las inmortales ruinas
del olvido odio y vergüenza
desfilan agónicos
bajo el peso fúnebre
de una luna ensangrentada.
Aquí sobra tiempo y faltan cenizas para redimir
nuestros gastados nombres
como utopía nocturna
que nos devora hasta el deseo.
Aquí sobra la ausencia
falta el frágil designio de tu cuerpo.

Del autor
Nombre:Eleazar Rivera
Obra publicada:“Juego Infinito”
Originario de:Santo Domingo, San Vicente
Estudiante de:Licenciatura en Letras
Empleo:Profesor de Básica
Está en Talega desde:1995

Réquiem
¿Qué somos hermano
cuando la guadaña corta la flor de nuestrasvidas?
¿Hacia dónde nos llevaráel enemigo?
¿Qué luz iluminará nuestro sendero?
¿Peregrinaremos nuestro amor a la poesía?
¿Seguiremos aferrados al poema?
¿Respiraremos ese oxíge no dañino al alma?
Tu canto son los gemidosde un gorrión herido
bajo la sombra de la Torre Eiffel
jardinero de la metáfora
Maestro del soneto
Heredero de Gavidia.Tus palabras
son efluviosproverbiales
del pastor que se equivocó
al encender las lámparas
con los parajes de la luna

martes, 3 de noviembre de 2009

Manifiesto TALEGA

Nueva San Salvador, 28 de enero de 1999.

Nadie puede enseñarle a otros cómo escribir poesía. Cada quien aprende según su necesidad y su propio ritmo. ¡Claro! Escribir poesía tampoco es un simple “Cucaramacara”… Como todo juego tiene sus propias reglas y valores humanos que le dan la razón de ser. Un juego Infinito porque cada generación se lo modela a otra como algo inacabado para que infinitamente vaya agregándole cada vez algo nuevo. Esa es –digamos- su magia.

Francisco Gavidia, jugando y experimentando, mostró a Darío el verso alejandrino francés en el idioma español que nos llevó al modernismo. Don Pedro Geoffroy Rivas, incorporó la lengua vernácula indígena que le dio un rostro completo a la poesía salvadoreña. Roque, lo social que aún percibe.

“Juego Infinito”, es una pequeña muestra antológica del Taller de Letras Francisco Gavidia. Aquí cada poeta muestra la madures de su juego poético. Este es el juego inacabado. Poesía de la postguerra (del grupo de los años 90) que poco a poco se distancia del primer grupo de poetas jóvenes de los años ochenta, en cuanto a temática, marco ideológico y conceptual –un “continuismo” de las anteriores generaciones a ésta-. Ya que creemos que la poesía se enriquece en la diversidad. Se nutre de la experiencia y de la vida. Digamos es una joven generación que quiere ir más allá de la “denuncia social” del hombre a la “enunciación” social del ser humano. Reconociendo al arte como un juego universal, infinito para ser, y hacerse individual y socialmente…

Taller de Letras Francisco Gavidia.

(Presentación de la Antología "Juego Infinito" publicada por CONCULTURA, en 1999).

miércoles, 28 de octubre de 2009

Jorge Galán gana Premio "Antonio Machado" en España

Foto tomada un el 21 de marzo de 2007. De izquierda a derecha: Eleazar Rivera, Krisma Mancía y Jorge Galán. Foto propiedad de Krisma Mancía.


La Fundación de Ferrocarriles Españoles nos comunica que Jorge Galán (Poesía) y Luisgé Martín (Cuento) han ganado los Premios del Tren 2009 "Antonio Machado" de Poesía y Cuento, cuyo fallo se hará público oficialmente hoy miércoles 28 de octubre a las 19:30 en el palacio de Fernán Núñez, sede de la FFE.El poeta Jorge Galán ha obtenido el Primer Premio de Poesía, dotado con 15.000 euros, con su obra 'Los trenes en la niebla'. Jorge Galán nació en San Salvador (El Salvador), en 1973. Es Editor en Jefe de la Dirección de Publicaciones e Impresos de El Salvador. Ha publicado siete obras y ha sido galardonado, entre otros, con el Premio Adonais de Poesía, el Premio Nacional de Novela Corta de Ecuador en dos ocasiones y el de Teatro Infantil también en dos ocasiones.El Segundo Premio, dotado con 5.000 euros, ha sido para el escritor Rafael Espejo con su poesía 'Animal de hierro'. Cordobés, nacido en 1975, licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, es lector editorial para Pre-textos, crítico literario en revistas especializadas y articulista de opinión. Ha publicado tres poemarios y su obra ha sido recogida en diversas antologías.Las poesías finalistas, premiadas con accésit, son: 'Trem das onze', de Martha Asunción Alonso Moreno; 'El fugitivo' de Trinidad Gan; 'Trabajadores en un tren' de Carlos Pardo, y 'Una estación con vistas' de María Sanz.El escritor Luisgé Martín ha logrado el Primer Premio de Cuento, dotado con 15.000 euros, con su obra 'Los años más felices'. Luisgé Martín nació en Madrid en 1962 y ha publicado varios libros de relatos y novelas, junto a libros colectivos.El Segundo Premio, dotado con 5.000 euros, ha sido para la escritora Yemila Salek Fraile con su cuento 'Última noche en el Venice Simplon'. Yemila Salek Fraile ha nacido en Baracaldo (Vizcaya) en 1981, de padre sirio y madre española. Actriz y dramaturga, ha realizado un Master de Periodismo Multimedia y actualmente compagina unas oposiciones con la escritura de relatos, novelas, obras de teatro y guiones para cortometrajes. Desde 1998, ha sido premiada en diferentes concursos literarios en España.Los cuentos finalistas, premiados con accésit, son: 'El mal de Troya', de Elena Alonso Frayle; 'Un tren de cercanías', de Aurelio Loureiro; 'El toque dramático' de Josefina Martos Peregrín, y 'Un continente vacío', de Emilio Quintanilla Buey.Forman parte del Jurado de esta edición: Luis García Montero (Coordinador del Comité de Lectura de Cuento); Jesús García Sánchez (Coordinador del Comité de Lectura de Poesía); los ganadores en 2008 Benjamin Prado y Marco Antonio Campos; Javier Rioyo; Manuel Núñez Encabo; Juan Miguel Sánchez García y Juan Altares Lucendo como Secretario.En www.premiosdeltren están publicadas las obras ganadoras, que se editarán en diciembre.

viernes, 23 de octubre de 2009

¿Poesía del Vacío?: Breve panorama de la joven poesía salvadoreña

Foto propiedad de Krisma Mancía. Aparecen sentados de derecha a izquierda:
Eleazar Rivera, Krisma Mancía y Jorge Galán.
Son muchos los movimientos que se han visto en el siglo veinte. ¿En cuál de esto podemos ubicar la poesía que actualmente se está escribiendo en El Salvador? Es demasiado atrevido hacer una ubicación en alguno de ellos; como también es irresponsable dar un juicio definitivo al respecto. Sin embargo, sin ser pretencioso o atrevido, creo que se puede hacer una valoración de la poesía que los y las jóvenes están escribiendo en El Salvador.

El año 1992 sirve como momento de partida, ya que es aquí cuando se firman los acuerdos de paz que pone fin al conflicto bélico en el que se había sumido el país. De ahí en adelante se habla de la posguerra y es en este momento que la situación del país tiende a cambiar y se suman otros hechos que inciden en la obra poética escrita durante este período. Aguilar (2007)[1] ha detectado cuatro características del período de posguerra:
a- Un nuevo escenario político
Con la firma de los Acuerdos de Paz se pone fin a un conflicto armado y se crean las condiciones para que el FMLN se vuelva un partido político.
b- Diversificación de las formas de violencia
La posguerra trajo consigo la desmovilización del ejército, de cuerpos de seguridad y del FMLN; y al mismo tiempo la creación de la Polaca Nacional Civil.
c-Consolidación del modelo neoliberal
Se crearon las condiciones para que el sistema de libre mercado pudiera afianzarse en el país.
d- Incremento de la migración y profundización de la ruptura del tejido social a la fragmentación de la familia
La migración hacia otros países principalmente a Estados Unidos se ha agudizado en los últimos años.

Entre las voces más importes de la poesía salvadoreña contemporánea podemos mencionar las siguientes: Krisma Mancía, Susana Reyes, Jorge Galán, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Alfonso Fajardo y Eleazar Rivera.

Las características más importantes de esta poética son las siguientes:
1- Talleres literarios
Los talleres y grupos literarios han formado parte de la vida literaria del país. Así lo demuestra Rivera (2008)[2] en investigación realizada al respecto. Según este autor, los talleres literarios son agrupaciones de jóvenes escritores que se aglutinan en un colectivo con el fin formarse literariamente, trabajar su obra y promoverla. Estas agrupaciones literarias surgen ante la ausencia de academias o carreras que permitan a los escritores formarse como tales. Durante el período que nos ocupa se pueden destacar los siguientes talleres: Unicornio Azul, Simiente, TALEGA, Tecpán, Fragua, El Cuervo, La Zarza, Añil, Serpiente Emplumada, Casa del Escritor, etc[3].

Muchos de los jóvenes poetas de la posguerra se han formado en estos colectivos literarios. Entre ellos podemos mencionar: Krisma Mancía, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Alfonso Fajardo y quien esto escribe[4].

2- Poesía escrita en verso libre
La poesía salvadoreña escrita durante la posguerra, se caracteriza principalmente por el predomino del verso libre. Así lo evidencia la poética de Alfonso Fajardo, Krisma Mancía, Carlos Clará, Oswaldo Hernández, Susana Reyes, Roxana Méndez, Jorge Galán, entre otros.

Debemos tener presente que el verso libre rompe con la métrica tradicional: medida, acento y rima; es decir, los sistemas métricos son desplazados por las innovaciones introducidas en la poesía actual (Quilis, 1969[5]; López[6], 1969; Paz[7], 2003; Utrera[8], 2001). El verso libre no se subordina a las formas tradicionales y el lenguaje se inclina hacia la emoción del poeta. Además de ello, se basa en el ritmo interno del poema que según Paz (2006)[9] puede ser de cuatro formas:
a- Ritmo sintáctico: Suele combinar versos canónicos con versículos, aunque la tendencia rítmica se aproxime a la prosa. Es la base del verso libre. Veamos el siguiente ejemplo en un poema de Alfonso Fajardo cuyo título es Neón Primitivo[10]:
Comienza el ruido neón del día de los locos
y ya el tiempo y la luna
son filos de una misma navaja que sonriente
parte la nieve del autoexilio cuando ni el amor o la poesía
alientan este viejo cuervo enterrado vivo en el mármol del pecho
Aquí el poeta se libera totalmente de la métrica y recurre al verso largo para expresarse. Hay que destacar que Alfonso juega mucho con el absurdo, con la ironía y con el sarcasmo y precisamente en este poema hace alarde de lo bien que maneja estos recursos poéticos.

b- Ritmo de pensamiento: se reconoce por la estructura peculiar, ya que no se trata de cualquier repetición sino de palabras claves y de estructuras oracionales, definiendo así un ritmo sintáctico que orienta el pensamiento hacia un fin, y suele observarse un sentido cíclico del poema. Veamos un ejemplo de esto en el poema Sara[11] de Carlos Clará:
Oscura meridional
la soledad el último deseo
de llamar
y llamar
y llamar
y llamar a la muerte
con nombres equivocados

c- Ritmo interior: se le conoce también con el nombre de ritmo personal. Aquí la emoción se desplaza a través de conexiones sintácticas. Ello supone que las recurrencias se perciben en cadena, impulsadas por la intuición, es decir por conexiones sentimentales que se liberan de los mecanismos de defensa de la conciencia, estableciendo una postura íntima. El movimiento, por tanto, no es frenado por repeticiones que obliguen a hacer pausas muy marcadas. Veamos un caso de esto en el poema Trenes[12] de Jorge Galán:
Solo algunos ancianos quedan en la mañana

Ellos conversan sobre trenes, recuerdan ciertos viajes
Hasta ciertos lugares que hace mucho no existen.
Visitan cafés, las esquinas, las albas, los jardines…

d- Ritmo de imágenes libres: tiende a la yuxtaposición de imágenes y metáforas sin enlaces sintácticos. Veamos un ejemplo de esto en una prosa poética muy bien lograda por Osvaldo Hernández:
Mamá tiene los calcañales agrietados de tanto combatir inviernos a cacerolazo limpio, sin un solo fonema de reniego en sus labios fruncidos. Forense se pescados que mi mano poderosa robaba al Suchitlan con un risible anzuelo…[13]

3- Neoexistencialismo
A diferencia de los escritores del período de la guerra, los jóvenes poetas que nacen en la posguerra de alejan tanto en la forma y fondo de la obra poética que les antecede. Por ello, los temas y características formales predominantes en lo obra escrita durante este período se distancian de la guerra propiamente dicha. El Neoexistencialismo parece surgir porque los temas preferidos de los poetas de la posguerra son la nada, el silencio, la soledad, la muerte (Melgar, 1999 en Guevara, 1999)[14], la migración, el hecho poético, etc. López Méndez (2008)[15] valida la tesis de Melgar cuando afirma que los jóvenes tienen en su obra poética significados profundos donde destacan el paisaje interior de la infancia, el discurso del pasado, la ciudad, el tema de la muerte con voz de soledad.
Veamos algunos ejemplos:
Permitió que la muerte, esa lerda esfera azul,
tiñera la carne desprendida del aire,
sacara su lengua pálida,
y palpara los colores ligeros de las medusas y rompiera sus vientres
al devorar sus tibias entrañas de arco iris.[16] (La muerte en Krisma Mancía)

Huyo de la soledad
que se derrama tras las puerta,
su rostro está esparcido
en cada esquina
sediento,irónico…[17] (la Soledad en Susana Reyes)

4- Dispersión de las formas de expresión poética
Casi todos los poetas aglutinados en los diferentes grupos o talleres poseen sus propias formas de hacer y concebir la poesía. No existe un molde, ni códigos lingüísticos que deban usarse en el oficio poético. Cada autor moldea su voz diferenciándose de las voces de los demás (Fajardo, 2002 en Rivera, 2003)[18].

5- Alejamiento ideológico
Estos autores no responden a un perfil seudo izquierdista con el que nos acostumbramos a catalogar a los poetas del período de la guerra. Se rompe con la influencia que ejerció Roque Dalton durante el período de la guerra y se han superado los caudillismos revolucionarios, gracias a una nueva forma de concebir la poesía mediante la cual se aproximan a la más alta tradición literaria; debe destacarse su capacidad de renovación y trasgresión lírica (Alvarenga, 2006[19]; de la Vega, 2006[20]).

A continuación, anexo una breve biografía y tres muestras poéticas de los poetas antes mencionados para que el lector tenga una idea del trabajo que estos autores han realizado.

Alfonso Fajardo
Nació en Nueva San Salvador el 20 de marzo de 1975. Es miembro fundador de TALEGA. Licenciado en ciencias Jurídicas por la Universidad Francisco Gavidia y actualmente cursa una maestría en derecho mercantil en la Universidad José Simeón Cañas. Ha recibido los siguientes reconocimientos: Primer Lugar en los Juegos Florales de Cojutepeque (1994 y 2000), Santa Tecla (1995), Zacatecoluca (1995), Usulután (1997), Santa Ana (1999), Quetzaltenango, Guatemala (2002) y Mención de honor en el Certamen “Rogelio Sinán”, Panamá, (2005). Ha publicado los siguientes libros: Novísima Antología, La danza de los días y Los fusibles Fosforescentes.

NEON PRIMITIVO
Comienza el ruido neón del día de los locos
y ya el tiempo y la luna
son filos de una misma navaja que sonriente
parte la nieve del autoexilio cuando ni el amor o la poesía
alientan este viejo cuervo enterrado vivo en el mármol del pecho

Comienza mi memoria y tus ojos
son dos gusanos anaranjados que rezan al pie
de un promontorio de piedras como huesos como sueños
mientras nazco de nuevo de la mano del pan del infierno del estío

Sólo la escalera imaginaria de las calles cuenta
a la hora que el pasado vese en lo primitivo de la azul bruma
y yo y mi otro yo suben
a los estadios del silencio donde la paz reina como el vientre de una prostituta
o la conciencia de un país abandonado en el lobby de los pederastas

¡Ah cómo extraño el tiempo de cuando el tiempo aún era tiempo,
y no una palabra gasta por la repetición de su nada!

¡La Inmolación! ¡¡La Inmolación!! ¡¡¡La Inmolación!!!

He aquí la música de la neblina y sus ventanas infinitas
Apenas comienza el día negro el fuego de los locos
y ya mis neuronas como globos de gas
penetran en el secreto donde mórbidos ángeles fuman el tabaco de los dioses


LA MUERTE
Escucho un frágil sonido
es el murmullo del aire
pronunciando un tatuaje
que nos hiere con sus astillas
en todo momento presente
a cada paso al encuentro
imagen a imagen
de la mano agarrados
hacia el agua
del mismo árbol
de donde brotan
de sus terribles raíces
vida y muerte
muerte y vida
espejeos continuos en el sendero del ruido

Haz de reflejos
principio y fin
median años
serpiente anudada
del diario morir
al entero silencio
sus porfiados abismos
con música secreta
del frágil sonido
rondando pinturas
sus óleos fatigados
de vital evanescencia
hacia un camino de aire más

LULÚ
He aquí la vocación de la bruma.
No sé quién sos, pero te conozco.
Miro tu rostro y en esa ceguera presiento un abismo.
Camino en círculos y de regreso.
Vegetaciones de vellos púbicos, crisálidas
de carne temblorosa, útero de fuego
donde los amantes encienden sus antorchas.
De memoria tus duras nalgas, el olor a cedro
de tus fluidos, tus senos que Fellini despreciaría
y yo los vuelvo vino, la otra orilla
de tu forma de pensar que nos permite cruzar puentes,
la vulgaridad toda de ser feliz y exacto en el tiempo que nos ha abortado.
Amo tus gemidos más que las liturgias,
mido mi grandeza a través de tus ojos,
prefiero tu ombligo a cualquier bandera,
sueño que sueño, como el Bretón de mis locuras,
en el universo de una cama donde sólo giran
nuestros cuerpos celestes. Ahora te conozco y sé tu nombre,
sé que bailás tu propia música y no tenés número de seguro social,
que tu boca es pequeña y hambriento tu deseo.
Sé tu nombre y no lo pronuncio:
me basta tu imagen bajo el día impecable.
Ha pasado toda una vida, mi vida. Ha entrado
la muerte a mi lecho, mi muerte.
He mentido, no sé tu nombre pero lo sé:
sé que tu nombre es lluvia porque yo te nombro lluvia,
y nada más fuera de este bosque, de este altar,
de este cuadrilátero, es real y suficiente.

Sólo tus palabras de niebla
son ciertos, esos pasos que se acercan a mi costado y,
desconocidos de años de nosotros mismos,
nos vamos matando
el uno al otro.

Jorge Galán
Nació en San Salvador en 1973. Se graduó como Licenciado en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Por sus premios en los Juegos Florales CONCULTURA de otorgó el Título de Gran Maestre de Poesía y ha obtenido los Juegos Florales de Quetzaltenango (Guatemala, 2004) y el Premio Adonais (España, 2006). Ha publicado El Día Interminable, La Habitación, El Sueño de Mariana (novela), entre otros.

El Día Interminable
Ayer era domingo y hoy también es domingo,
el nombre interminable de un día interminable.
La misma taza blanca y el mismo café negro
todos beben y sienten un sabor de penumbra.
Una anciana que espera los hijos que no vuelven
-ningún hijo esperado vuelve lo suficiente-.
Ciertos hombres que sueñan, no van a ningún sitio,
una fruta que cae donde nadie ha previsto,
la lentísima luna como un seno lentísimo,
emergiendo del pecho más total del poniente.

Todo sucede ahora. Todo ya ha sucedido.

Trenes
Sólo algunos ancianos quedan en la mañana.

Ellos conversan sobre trenes, recuerdan ciertos viajes
hasta ciertos lugares que hace mucho no existen.
Visitan los cafés, las esquinas, las albas, los jardines,
Se detienen para escuchar el murmullo de las lechuzas,
para recoger una almendra del suelo humedecido,
para mostrar una fotografía que siempre ha sido antigua,
para mirar unas montañas que ya no recordaban.
Para ellos el viento siempre será un cabello largo
y el aroma de los jardines ya no será algo más que una
muchacha.
El calor para otros es una camiseta que baja lentamente,
pero ellos están fríos a la orilla de un río todavía diáfano.
No morirán esta mañana, eso lo saben, por eso están felices,
por eso están hablando que se han vuelto siluetas,
que se han tornado oscuros como sus propias voces,
que su piel macilenta se ha vuelto viento.
Sólo algunos ancianos permanecen, conversan…

Los trenes que recuerdan son cada vez más lentos.

Solo
Quisiste abandonarte, muchacho inusitado,
y te dejaste solo.

Bien sabías lo que iba a sucederte:
nadie iba a lamentarse porque ya no distingas
las siluetas del tiempo,
porque ya no camines en la hierba,
porque ya no te sientes a esperar el invierno debajo
de los árboles.

Nadie iba a sospechar que ya no existes,
salvo tus propios ojos.

Y como ayer, hoy nada es diferente,
las ventanas del día ya olvidaron tu rostro.

Osvaldo Hernández
Nació en San Francisco Lempa, en 1976. Profesor y Licenciado en Letras. Formó parte del Taller Literario El Cuervo. Es miembro de la Fundación Cultural Alkimia. Obtuvo el Premio María escalón de Núñez. Ha publicado un libro de poesía Parqueo para sombrillas.

Estación de la Rabia
Cierren las horas
que mis pies tienen frío color de laguna
que en mis ojos ya no cabe la ceniza de tanto amar
derretido

quiero un cangrejo

un cangrejo que me lleve río abajo
donde la vida era pequeña y constelada
como la frente de mi abuelo
como su dulce rabia de galaxia

mis manos están frías como secreto
transparentes como llovizna

me da miedo dormir
mi corazón es una locomotora que arrastra soldados
a una guerra estúpida
me da miedo despertar
la guerra no es un sueño
es un ejército de niños debajo de la cama

El Milagro de las Olas
Platícame de estos seis años de no saber por qué
hablame así de conforme: “somos locos y amigos
antes que creernos voluntad suprema del amor”

decime que no entendés por qué yo esto y lo otro
excusa tras excusa y viajes de volver vacío
hasta del mismo aliento

gritame a la cara que todo ha sido morder el polvo
y morder el polvo
y repetir y repetir y repetirnos
y mandar al carajo todo y a todos

yo sabré callar
te juro que sabré callar
y bajaré los ojos como bestia herida que no cree más
en su legítima defensa
y seré arcilla bajo tropel de elefantes
sombrero y caña en el huracán
y serás puñado de hormigas en mis ojos

entonces él
el cristo de nuestro diminuto templo
caminará sobre las olas
de nuestro llanto de poca fe.


El señor de los Bosques

al abuelo


A veces hay azotes de luz que ultrajan
las regiones azules de tu muerte

Preferible creer que tus ojos tibios
no arrastran al redil de tu dolor
rostros amados voces rutilantes que sin duda
seguirían alargando puentes entre nuestro llanto
y el amarillo camino de tu silencio

Carlos Clará
Nació en San Salvador en 1974. Perteneció al Taller Literario El Cuervo. Publicó en Coautoría con Danilo Villalta el libro Montaje Invernal.

Uno
Quebremos los vitrales
y recojamos los trozos del suelo
como partes del alma
que el solo nos robó
Para los templos



Estación del Delirio
I
Los párpados ceden
las voces callan nuevamente
vos
caminás sobre lágrimas
sobre hojarasca de latidos
y el sueño como la forma más letal de vivir
te lame las heridas con malicia de niño.

Y te besás los labios.

Con el alma abierta
admirás tus ojos cerrados
como un caudaloso umbral de vientos y zarzas.

Sara
Sara oscura meridional
escasa inmóvil piel
la muerte entre las manos
del último deseo
la luz en la madrugada
en un cuarto lejano

Sara el miedo
la rabia de la raíz que revienta las aceras
el temblor de las hojas en el viento
el ojo de un espíritu ligeramente amarillo

Sara el frío
el pecado abierto en la oscuridad
la voz a medianoche desde un teléfono público
y las letras desteñidas en el disco de acetato

Sara esparcida en el polvo
Sara la foto escondida
Sara mala intención de omitir direcciones faroles rotos
Sara diluvio Sara sed
Sara amargo sorbo en el bar solitario

Sara los sitios del alma
Sara ojos que el tiempo duerme
Sara madre hijo uno

oscura meridional
la soledad el ultimo deseo
de llamar
y llamar
y llamar
y llamar a la muerte
con nombres equivocados

Sara


Eleazar Rivera
Nació en Santo Domingo en 1976. Profesor y Licenciado en Letras graduado de la Universidad de El Salvador. Perteneció al Taller de Letras TALEGA. Ha recibido los siguientes galardones: Premio María Escalón de Núñez, Premio Centroamericano de Poesía Pablo Neruda (Costa Rica, 2004) Primer Lugar en los Juegos Florales de Sosonate (2005), Primer Lugar en los Juegos Florales de Santa Ana (205 y 2006), Gran Maestre en Poesía (CONCULTURA, 2006), Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa (España, 2006) y Primer Lugar en los Juegos Florales de Santa Rosa de Copán. Ha publicado los libros Escombros, Crepitaciones y Ciudad del Contrahombre & Noctambulario.


Recuento de la ausencia
a Rosa y Helmut

Seis años después del adiós, resulta difícil sentarse a ver la televisión y olvidarse de todo. Resulta difícil sacudir los escombros sin pensar en el duelo de los años; y es que aquí, el tiempo no es tiempo. Las horas son grises. El reloj tiene la pausa del inanimado: se detiene; se añeja y nos martilla. Reviso los pasos, las espinas, los espejos. Con el hígado en una mano y un puñal en la otra, no hay más que el diario personal del que se desviste en la página en blanco para sangrar hasta la última palabra.

Repito: aquí el tiempo no es tiempo, es la farsa más grande que hemos inventado.

Escombros
Heme aquí con la simple pretensión del aire. En el pecho de una voz sin carne. En la explosión de un juego sin palabras. En la ebriedad mágica de un paisaje. Camino del ritual sin sombra. Crepúsculo milenario de un naufragio. Paraje de la última estación de un poeta. Heme aquí con los faroles del desenfado. Con el desdén de auroras y volcanes. Con la luz suspirando en cada beso. Con los cuervos de universos apagados.

Todo es efímero. Efímero el mar, la colmena y el cántaro. Efímera la hebra de árboles sin pájaros. Efímera la vela y la noche. Efímero el cometa y el hangar de las plumas rotas. Efímero el humo y el libro de las palabras asesinas. Efímero el aliento y el suspiro. Todo es efímero frente a la risa cobarde de la muerte.

No más vestidos con barrotes. No más cadenas sin memoria iluminada. No más signos para códices sin sangre. No más vendimia. No más sortilegio de palabras muertas.

Heme aquí, con la perra que lame mis heridas. Astro sin el eco de párpados alados. Cordero sin su hostia. Heme aquí, en el navío descalzo de un profeta, en la penumbra de un violín sin alas; en el infinito de una imagen tenebrosa, con la cotidiana miseria de embotellar sonrisas.

Postulado de irreverencia
Este minuto pasa golpeando. Son exactamente las horas del desconcierto. Tiembla. Esta ciudad hiede. No puedo detenerme en esta talega de desmesuras. Mi diario personal cierra lentamente sus ojos. El tambor de las epifanías luce su exangüe listón. Una bestia se postra en la entrada al infierno. Esta barca perdió sus remos en algún lugar del mar Egeo. Ulises es una sombra imaginaria con alas rotas en el último suspiro. Yo sé que se detiene el vaivén intermitente del pecho frente a la penumbra oscura de la ceniza.

Humano. Terriblemente humano. Dueño de todos los cepos, de todos los grilletes, de todos los barrotes. Mi pasaporte tiene una herida; un puñal le cortó la identidad.


Esta sonrisa tuya, no es más que una burla que me restregás en el rostro. Este escarnio tuyo, sin tentarse el hígado porque ya lo tenés cristalizado de tanta borrachera. Este destierro no es para mí. No te conozco; pero, sé que existís. En algún lugar tenemos que encontrarnos. Te invitaré a un café, a una charla, a un verso triste. Vos vas a insistir que te acompañe. No. No pertenezco a la congregación de tus desvelos. No soy tu pan diario. Puedes irte a la hora que te convenga. Puedes celebrar las misas y los novenarios que necesités para ser excomulgada. Yo seguiré aquí, palpitando como corazón que delata su último paraje.


Susana Reyes
Nació en San Salvador en 1971. Se graduó como profesora y Licenciada en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Es miembro de la Fundación Cultural Alkimia. Su obra ha sido merecedora de múltiples reconocimientos. Ha publicado Recuento de relaciones (en coautoria con Juan Ramón Saravia) e Historia de los espejos.

Yo te descubro
Yo te descubro
-hombre-
en cada verso
y he aprendido
a descifrar
tus pasos.

Ellos son las esfinges
yo, Edipo.


En el hueco de tus manos
En el hueco de tus manos
pongo tu nombre
y lo bebo a sorbos,
tus minerales
se licuan con mis soles
y en la memoria
la leyenda de tu cuerpo
se vuelve mariposa,
limpio las soledades
a tus pasos,
entonces te acuno entre mis ojos
entonces te limpias el sudor
y recoges mis mañanas.

Ulises
Nadie te enseña a volver
te quedas ahí
esperando una corriente que te lleva
sin saber a qué playa
y regresas a otra orilla
que te cobija y alimenta
y olvidas el camino
en el sueño que no vuelve
eco impreciso en tu latido
eco triste
ajeno ya
imposible
sin nombre.

No se sabe volver
a donde nunca se ha ido.


Krisma Mancía
Nació en San Salvador en 1980. Ha realizado estudios de Letras en la Universidad de El Salvador. Formó parte del taller literario de la Casa del Escritor. Ganó el Premio de Poesía Joven La Garúa (España, 2005). Ha publicado dos libros La era del llanto y Viaje al imperio de las ventanas cerradas.

Vivir en una Nevera
La rabia del viento golpea la puerta,
hace que las bisagras de las ventanas cedan
y que el perro ladre detrás del sofá.
Cierro los ojos en un acto de defensa
y respiro por los parpados como las lagartijas.
Extraño mi viejo corazón de abuela perdida
que busca un pedazo de la luna en el refrigerador,
pero encuentra el retazo del alma, el alma del retazo
colgando en el hueco indiferente de la nevera.

Visión de una mujer que observa la ciudad en la ventanilla del autobús
Qué haré con tantas muertes.
Qué haré con los pájaros que se estrellan en los
ventanales
Qué haré con estas mañanas en que me gana la cobardía.

Pensar que uno está hecho de hierro y concreto
mientras un cristalino ovario se desgarra.

Si te mato,
me muero en una concertina de angustia.

Y pienso:
qué será del hierro y del concreto en el interior del
Edificio
si un cristalino ovario se quiebra junto a mi voz de
niña tonta.

Amor
Amor
sos un laberinto de espadas
un enigma de fuego que crece en la garganta
un vientre triste que mata a los amantes
antes de nacer
y es preciso que conserve esa visión
con sal de cocina
y ser la ira del fruto seco que se esparce en la tierra
y ser la muerte cuando nace un hijo
y ser la muralla donde él se apoye
y ser la hoguera donde lave su cuerpo
y ser todo
y ser nada.

Roxana Méndez
Nació en San Salvador en 1978. Es licenciada en idiomas. En 2003 recibió el título de Gran Maestre por CONCULTURA. Fue incluida en la Antología Poesía Centroamericana Contemporanea, publicada por la Universidad Autónoma de México. Ha Publicado dos libros de poesía Memoria y Mnemosine.
1
El inicio fue todo lo que no imaginamos:
un soplo sin aromas se convirtió en aliento,
luego un ojo infinito se hizo totalidad.
Un corazón sin margen emitió un gran latido:
Dios despertó y se supo primigenio y real.
Eso es y será siempre: un principio divino
y un latido terrible que no puede cesar
y transita por orbes explayando universos,
volviéndose un aliento que no tiene final.
Eso es lo que llevamos en nuestros corazones,
un soplo que prolonga su voz de inmensidad.

Memoria
Todo es presente ahora: mis ojos desatados
pueden ver la penumbra del cielo en este instante,
y en ese cielo inmenso, frío, extraño, distante,
vuelan aves de siempre sobre sueños pasados.
Otras calles retornan y es presente en mis labios
que besan las siluetas de los que ya han partido:
los niños de otras tardes y el viento conmovido
que trae de la iglesia su aroma de incensarios,
y las beatas señoras musitando oraciones
y el abuelo en el patio cantándonos canciones
y las lentas campanas de las cinco doblando.
las calles imprecisas retornan al silencio
y ese cielo de ahora que sufro y que presencio
comprendo que es de un día que existió no sé cuándo.



&&&
Parecerá mi voz
como la niebla
que se disipa

y mis palabras,
como la lluvia,
te mojarán
el sueño y la mirada,

y esperaré
que me hables
como lo hacías
antes,
en las tardes de otoño.



Además de los poetas antes mencionados, también podemos agregar a Mauricio Vallejo Márquez, Lya Ayala, Luis Angulo Violantes, Rafael Mendoza López, Edenilson Rivera, William Alfaro, Mario Zetino, etc.



[1] Aguilar- Ciciliano, M. (2007). “Las Huellas del delirio”. Trabajo Inédito.
[2] Rivera, E. (2008). “Después de la locura”. Trabajo Inédito
[3] Guevara, T. (1999). “Sangre joven para la poesía”. Revista Dominical del 24 de Octubre de 1999, La Prensa Gráfica: San Salvador.
[4] Lindo, R. (1999) “Alba de otro Milenio”. Dirección de publicaciones e impresos: San Salvador.
[5] . Quilis, A. (1969). “Métrica Española”. Ediciones Alcalá: Madrid.
[6] López Estrada, F. (1969). “Métrica española del siglo XX”. Gredos: Madrid.
[7] Paz Manzano, C. R. (2003). “La Poesía testimonial: Percepción poética de la realidad”. Memoria del Primer Coloquio Internacional del Literatura y Testimonio en América Central, Editorial Universitaria: San Salvador.
[8] Utrera Torremocha, M. V. (2001). “Historia y teoría del verso libre”. Padilla libros editores & libreros: Sevilla.
[9] Paz Manzano, C. R. (2006). “Sistema de versificación en la poesía de Roque Dalton”. Revista Cultura N° 93, Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador.
[10] Fajardo, A. (2003). “Los Fusibles Fosforescentes”. Editorial Lis: San Salvador. Pág. 7
[11] De la Vega, J. (2005). “Trilces trópicos”. Editorial La Garúa: Barcelona. Pág. 84.
[12] Galán J. (2004). “El día Interminable”. Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador. Pág. 18.
[13] Hernández, O. (2004). “Parqueo para sombrillas”. Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador. Pág. 91.
[14] Guerrero, F. (2000). “Muestras de la poesía joven”. La prensa Gráfica, 31 de enero: San Salvador
[15] López Méndez, C. X. (2008). “Introducción al Vacío”. Revista La línea del Cosmonauta 8/9, Página 38: Hermosillo.
[16] Mancía, K. (2004). “La era del llanto”. Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador. Pág. 17
[17] Reyes, S. (2004). “Historia de los espejos”.
[18] Rivera, E. (2003). “Escombros”. Editorial Universitaria: San Salvador.
[19] Gonzáles, M. L., Sobalvarro, J. y Alvarenga, L. (2006). “Cruce de poesía: Nicaragua-El Salvador”. Ediciones 400 Elefantes: Managua.
[20] Op. Cit.

domingo, 18 de octubre de 2009

Poema de Loida Pineda

(Foto propiedad de Loida Pineda)
Loida Pineda nació en Santa Tecla (Nueva San Salvador) el 28 de diciembre de 1974. Se graduó como Licenciada en Mercadotécnia y Publicidad en la Universidad Francisco Gavidia. Participa en el Taller Literario de La Casa del Escritor y ha participado en los Festival Internacional de Poesía de El Salvador en los años 2oo7 y 2009. Todavía no ha publicado libro, sin embargo, su obra nos sorprende por la fuerza y la calidad. Sin más preámbulo los dejo con un poema de esta poeta que por méritos propios se está haciendo un nombre dentro de la joven poética salvadoreña.



El guerrero sucumbe en su tumba de gloria
Se desquebraja su luz ante el ímpetu de la tiniebla
El mar se arrodilla con impotencia ante las tempestades

Candente erosión del alma de todas las cosas
¿Cómo limpiar el moho nacido en las entrañas?
¿Cómo ocultar el velo ineludible de las miserias?

No existe fortaleza sin túnel de escape
No hay guerra, humana o no, que no garantice pérdida
No hay pérdida sin razón de consuelo

Como si los sueños de placeres borraran los placeres
Como si el olor pudiera darles forma

Ya no queda infinito en este espacio
¿Quién le quitó lo sagrado a la sangre?
¿Quién renunció a multiplicar a los astros?

Los cometas que cayeron hace siglos
Ahora no tienen hogar ni memoria
Perdieron la fama y el fuego
Y ahora yacen en cualquier colmena
Cambiaron la ruta de las tormentas
Y despiden relámpagos ajenos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Un árbol frondoso: poema de René Chacón


Nació en San Salvador, el 14 de Febrero de 1968. Poeta, Periodista y Promotor Cultural. Estudió Relaciones Públicas y Comunicaciones en la Universidad Tecnológica de El Salvador. Ha publicado un libro de poesía titulado “La fiera de un Ángel”.


A continuación presento un poema del poeta Chacón.

Un Árbol Frondoso

Mi padre fue un árbol frondoso,
de ramas valientes,
donde nunca existió la selva del desorden.

Sólo una fruta de sabores extraños,
golpeada por el oscilante color de hojas,
fue el testigo mudo de mis esplendorosos arrebatos.

La brea de sus zapatos,
las tablas de multiplicar en ayunas,
y los noticieros tres veces al día,
nunca borraron el final de la fábula.

Y pese a todo,
una ofrenda de sabiduría,
se hacía presente al final de cada día,
sin nunca borrar las distancias,
sin nunca borrar el final de la fábula.

El tan perfecto, yo tan imperfecto…,
y en esa atmósfera de lágrimas estacionadas,
nunca permitió que la jungla del tiempo me extraviara.

Ahora él ha partido a ese bosque
de orquídeas y poemas,
donde címbalos y tambores,
se vuelven melodía de luz.

… el silencio sigue imperfecto,
y las hojarascas de mi alma
comienzan a oxidarse…

con la diferencia,
que el embudo de mis raíces
desesperadas por el sol paternal,
ahora son una arboleda de sombras
aprendiendo a negociar con la existencia
.

domingo, 11 de octubre de 2009

Tres poemas de Ingrid Umaña

Ingrid Umaña nació el 10 de abril de 1977 en Santa Tecla. Se graduó como ingeniero en Sistemas de la Univesidad Tecnológica de El Salvador. Actualmente, trabaja en el Ministerio de Hacienda de El Salvador y participa en el Taller de la Casa del Escritor. Toda su obra se encuentra inédita.



Hija
Te hablé de mi hija, tu hija
De su garganta donde se atravesó un cuchillo
El cuchillo de la mano de dios
Que la enfermó de huída


Y me dejó sin ella.



Ahora en mi vientre hay un fantasma
Que como ave moribunda
Revolotea entre mi sangre,
Le grito y no mes escucha
Porque la muerte le besó la frente
Y no hay tumba donde reposen sus huesos
Ni lázaros que regresen
Ni dioses que me escuchen.

Sin consuelo soltó mi mano
Se derritió desde mi carne
Se deslizó de su cuna
Y se fue la niña de cejas tristes
Se fue
y se llevó mi fe.


Murió en Octubre
El señor del tiempo
se la llevó en su pecho
se la llevó,
cobijada de octubre.


Y me quedé en este paisaje de piedras
rompiendo el viento con la frente,
rompiendo el llanto con mis huesos,
mientras la muerte
hace el amor con noviembre.


Quisiera ser Dios
No dejo de morder las paredes
Con mis pestañas mojadas
Y quisiera ser dios
Para romper el sueño de las tumbas
Y regresar el latido del tiempo
Como quien dobla un papel
Y darte diez mil vidas que rujan
Y vestirte una armadura de plumas
Y que la muerte se enferme de muerte
Si se negara a hacerte volver.



_______________


Los tres poemas de Ingrid Umaña que publicamos aquí, han sido cortesía del poeta René Chacón.