sábado, 4 de abril de 2009

Ciudades de Infancia: Edgar Iván Hernández

Tengo el honor ce compartir este poema de Edgar Iván Hernández, amigo y camarada, del extinto Taller de Letras TALEGA.

a Ale Pavón.


Fuimos por una ciudad indómita
Ciudad veloz y violenta
Ella es el reloj de mi corazón
que echó marcha atrás
hacia los paisajes del norte
el volcán
las torres y las iglesia
hacia los parques y los jardines
hacia la verdad y el desacierto


Quise llevarte a mi ciudad desde Ilopango, San Bartolo y el lago. Llegaste a ser su mejor visitante. Y fuiste el viento de otra ciudad de mucha neblina y misterio.

Hoy nuestra ciudad es pequeña,
entre el Volcán
y los grandes bulevares.
Que ya no importa en que avenida
o calle detengo mis manos
y desde qué pasaje
me despiden tus besos


Voy a otras ciudades, a ciudades calientes y ciudades de fuego a recoger mi pan y mi agua. A ciudades grises y blanquecinas a comprar tu leche y tu cereal. Y en toadas ellas, tu alegría me alimenta y en toda tu recuerdo en mi urgencia.

2 comentarios:

Fabricio Estrada dijo...

Muy buen poema, sin duda.

Eleazar Rivera dijo...

Gracias, Fabricio, Iván es uno de los grandes poetas que ha dado esta tierra.