lunes, 13 de diciembre de 2010

Tres poemas de Danilo Umaña Sacasa

Danilo Umaña Sacasa es poeta, escritor y periodista. Su palmarés literario está conformado por una numerosa cantidad de premios entre los que se destaca el Gran Maestre en Poesía, otorgado por CONCULTURA (2004), y Gran Maestre en Cuento (2006). Ha publicado la novela "Los tentáculos del verdugo", con el formato del tradicional libro de papel.



Amor para tres
De sobra es conocido
que el amor se hace entre dos.
Pero cuando lo hacemos nosotros
participamos los tres:
vos,
yo
y tu ternura.

A corazón abierto
Hay algo mejor en la vida
que amarte a cada instante:
dejarme seducir por tu ternura
y hacerte el amor
a corazón abierto.

Para hacerte el amor
Para hacerte el amor
no necesito tu cuerpo,
ni tu flor de cuatro pétalos,
ni tu pequeño cráter
con su magma clandestino.
Para hacerte el amor
no necesito las travesuras
que se irrigan en tus manos,
ni las colinas mellizas de tus senos,
ni la humedad relampagueante
de tus labios,
ni la suavidad que habita
entre tus muslos traslapados.
Para hacerte el amor
me basta conjugar
la colección de tus verbos favoritos,
tararear cualquier canción a plena lluvia,
descifrar el milagroso abecedario de tus sueños,
escalar la explosión de tu sonrisa
o jugar a la escondida
en el laberinto brumoso de tus libros.
Para hacerte el amor
sólo necesito amarte,
envolverte con las alas
de todos mis suspiros,
o diferirte mi ternura unos segundos
aunque corra el riesgo de contraerse
con la frialdad
en que envuelves tu mirada.


(Poemas y foto tomados del la antología virtual: http://www.artepoetica.net/Danilo_Sacasa.htm
Y la reseña biográfica se tomó del blog del autor)

viernes, 10 de diciembre de 2010

Colección Revuelta

El 14 de diciembre en el Centro Cultural de España a 6:30 p.m. tendrá lugar la presentación de una colección literaria de seis volúmenes, a la que los encargados han denominado “Colección Revuelta”. Dicha colección está dirigida por el poeta Miguel Huezo Mixco.
Colección Revuelta, pretende ser un punto de encuentro entre nuevos y viejos modos de hacer lo que hasta ahora seguimos llamando “libros”.
Se trata de un pequeño proyecto que aspira a revolver el canon literario y editorial, y aconvertirse en uno de los muchos puntos de referencia propios de la sociedad informatizadade nuestros días.
La Colección Revuelta constará de 6 libros e incluirá los géneros: ensayo literario, narrativa,poesía, crónica, etc. Los volúmenes se publicarán en secuencia de dos libros cada tres meses, haciendo un total de tres entregas. Cada entrega incluirá un autor “consagrado” y un novel. A su vez, cada publicación, como en un espejo, se hará simultáneamente en formatos duro y electrónico. Cada libro integrará a un literato y un ilustrador.
La colección en formato electrónico se aloja en el sitio web del Centro Cultural de Españaen El Salvador donde se pueden descargar gratuitamente.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Estética del Cinismo


Es complicado encontrar algo de El Salvador en este mar de libros. Los encargados de prensa de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara no atinan a decir si algún autor salvadoreño presentará algo, los catálogos electrónicos diseminados en esta mole de concreto reflejan un par de libros (de Roque Dalton, la mayoría), pero ni hablar de libros frescos. Solo después de recorrer el área internacional uno se puede topar con un pequeño stand con libros centroamericanos. Ahí, bajo el auspicio de una editorial guatemalteca, se puede encontrar a Beatriz Cortez.
La presentación del libro de Cortez, doctora en Literatura Latinoamericana y residente en Estados Unidos desde 1989, ocurrió el domingo por la tarde, en un pequeño salón de la FIL. Enterarse fue producto de la casualidad: ni se menciona el país ni el nombre de Cortez aparece en el catálogo de autores que participan en la FIL.
El libro de Cortez se titula “Estética del cinismo. Pasión y desencanto en la literatura centroamericana”, publicado por F&G Editores, un título muy explícito para un trabajo que analiza el desencanto en las obras de los autores centroamericanos desde mediados del siglo XX, algo que se ha profundizado, según la autora, después de los Acuerdos de Paz en Guatemala y El Salvador, y del fin de la primera etapa del sandinismo en Nicaragua.
Pero hay algo más: el por qué las novelas centroamericanas, escritas después de los conflictos armados que poblaron la región en los ochenta, no se consideran textos que reflejan la memoria histórica. “Y se han visto solo como producción burguesa o arte elitista”, añade Cortez.
Según la autora, que dirige el Programa de Estudios Centroamericanos en la Universidad Estatal de California, en Northridge, los críticos de la novela centroamericana han puesto su atención en el testimonio, como material representativo de la memoria histórica. “Y yo no estoy de acuerdo con eso, porque en la ficción encontramos muchas de nuestras verdades, propuestas de la construcción de nuestra identidad, de nuestra memoria”, dice.
Todas las novelas de Horacio Castellanos Moya están analizadas en el libro. “Lo que yo he llamado estética del cinismo, en El Salvador podría ilustrarse con la obra de Claudia Hernández, de Rafael Menjívar Ochoa, de Horacio Castellanos Moya, de Jacinta Escudos. Son textos que hablan mucho del desencanto, del cinismo, de la violencia. Hablan del sujeto desencantado, ya no es el sujeto utópico que pensaba que iba a cambiar el mundo”, explica cuando menciona ejemplos concretos de autores.
(Nota tomada del sitio:

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Premio SEMIFUSA de Literatura 2010

Estimados amigos y amigas,
nuevamente solicito de su apoyo para que este servidor pueda obtener el Premio SEMIFUSA de Literatura 2010.
El link al que deben ingresar para votar es el siguiente:
http://lasemifusa.com/premios/literatura

Gracias,

Eleazar Rivera

domingo, 28 de noviembre de 2010

Recital poético: POESIA A TALEGA

El 30 de septiembre en el Centro Español de San Salvador se realizó el recital poético "Poesía a TALEGA". El eventó sirvió para reunir a los integrantes del Taller de Letras TALEGA que durante los años noventa enriquecieron las letras nacionales y que actualmente, trabajan individualmente para legar a las nuevas generaciones una obra que digna de ser leída.
Les dejo una fotos del recuerdo de esta reunión poética. No sin antes agradecer al poeta René Chacón por organizar la lectura, al Centro Español por acogernos en su espacio y a quienes asisiteron por acompañarnos en este reencuentro poético.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Poesía a TALEGA

Durante el recital. De izquierda a derecha: Iván Hernández, Pedro Valle, Alex Canizalez, Alfonso Fajardo, y Eleazar Rivera.
Durante el Recital. De izquierda a derecha: Pedro Valle, Alex Canizález, Alfonso Fajardo, Eleazar Rivera, Rainier Alfaro y Roberto Betancourth.

TALEGA y algunos amigos poetas.
De izquierda a derecha: Rainier Alfaro, Alex Canizález, Otoniel Guevara, Roberto Betancourth, Eleazar Rivera, René Chacón (atrás), Alfonso Fajardo, Loida Pineda e Iván Hernández.
Integrantes de TALEGA: Iván, Alex, Pedro, Rainier, Alfonso y Eleazar (con ausencia de Roberto Betancourth).
De izquierda a derecha: Alex Canizález, René Chacón, Rainier Alfaro, Alfonso Fajardo, Pablo Menacho, Eleazar Rivera, Pedro Valle e Iván Hernández.

jueves, 25 de noviembre de 2010

González Huguet y su “Palabra de diosa”

“Porque el blanco odia al negro/ porque el amo teme al esclavo/ porque el ladino necesita al indio/ porque somos distintas”, leyó la poetisa Carmen González Huguet en la presentación de su libro “Palabra de diosa”, el pasado lunes, en el Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán (MUNA).
El poemario está inspirado en dos libros que marcaron a González Huguet: “De diosas a dragones”, de la costarricense Yadira Calvo, y el “Rostro materno de Dios”, del teólogo brasileño Leonardo Boff.
A pesar de que los libros de González Huguet tratan temáticas diferentes, una de sus características es el uso de las formas poéticas clásicas, como los sonetos y las liras.
La poetisa nació en San Salvador, en 1958, y ganó el Premio Internacional de Poesía Rogelio Sinán, en 2005

domingo, 14 de noviembre de 2010

TALEGA: POESIA EMBRIAGADA DE TIEMPO

Siempre es satisfactorio escribir sobre literatura, actividad artística que nos permite hacer un viaje de exploración hacia el alma del ser humano, donde desde un estado espiritual, se manifiesta todo tipo de emociones, contando para ello con la sensibilidad y el gusto estético, en una particular visión de mundo, para construír una propuesta donde la realidad y la fantasía creadora, den como resultado el milagro de la obra artística.

En nuestro país, es encomiable el esfuerzo y sacrificio que realizan todos los trabajadores del arte, que en condiciones adversas, con disciplina todos los días se dedican al estudio sistemático, a la investigación y cultivo de diferentes disciplinas artísticas, que tienen como único objetivo comunicar un mensaje, que luego de pasar por el tamiz del artista, lo recibe la gente, provocando diferentes estados de ánimo, donde el goce estético es primordial.

En esta oportunidad, quiero referirme específicamente al trabajo literario que a inicios de los 90s. realizó un colectivo literario en nuestro país. Es necesario dejar fuera el debate inacabado sobre la importancia o no, que tienen los talleres literarios en la formación del escritor, pues siempre existirán puntos de vista disímiles, dignos de ser tomados en cuenta.

Con estos rápidos apuntes, no tengo ningún interés en profundizar en el estudio de la obra literaria del taller Talega, que es precisamente al que me refiero, por cumplir sus 17 años de vida, sino más bien, hacer un breve esbozo de aquél tiempo en que un grupo de jovenes, juntaron sus andanzas y mal andanzas, para compartir una vocación en ciernes: fortalecer las habilidades en la escritura a través de la técnica imprescindible, que es al final, la que nos permite dejar una obra consistente, fruto de la maduréz artística.

El Taller de Letras Gavidia (TALEGA), se funda un 13 de noviembre de 1993, en el seno de la universidad Francisco Gavidia, por la iniciativa de los entonces estudiantes Pedro Valle y Roberto Betancourth, quienes le propusimos al coordinador de Extensión Cultural Mario Pleitez, realizar el taller los sábados por las tarde.

Luego se incorporaron Alex Canizález, que venía del amargo exilio, Alfonso Fajardo que llegó con 18 años del Colegio Salvadoreño-alemán, Edgar Iván Hernández que por esos años era veterano de otros talleres literarios como Xibalbá y Patriaexacta, Rainier Alfaro también muy joven, Orlando Moz que además era músico y el último integrante Eleázar Rivera, que todos los sábados viajaba a las reuniones desde Santa Ana.

Con todos estos integrantes se fué perfilando un esfuerzo significativo, parecia que había un clima especial, una camaradería que nacía a partir de compartir un interés común, ir tras la búsqueda de una formación literaria, descubriendo los vericuetos y las armas que nos permitieran adquirir la técnica y el oficio del escritor, que sabemos es una vocación difícil y solitaria, para luego ir evidenciando en cada una de las justas literarias en las que participabamos, por supuesto con mucho interés y soñando con agenciarnos como siempre, el primer lugar.

De ésta manera, con el paso de los años, con todas las lecturas acumuladas, las vivencias y el ejercicio constante en la escritura, llegaron muchos reconocimientos, primero en los juegos florales del paisito, luego a nivel internacional; Alfonso Fajardo triunfa en Quetzaltenago, Guatemala y en Panamá, Eleázar Rivera gana en Brasil, Costa Rica, Honduras y España, Pedro Valle gana en Esquipulas, Guatemala y su poesía se publica en Perú.
Los otros compañeros se mantienen muy activos publicando su obra como Edgar Iván Hernández y Rainier Alfaro que se va a vivir a Tegucigalpa y promueve a poetas en el hermano país, realizando recitales y presentaciones de libros.

Con Talega hemos vivido infinidad de situaciones, anécdotas que nos unen siempre, las actividades compartidas más allá del Lempa y el Goascorán, como el Festival Internacional de Poesía de Medellín, El Festival Internacional de Poesía en La Habana, el Encuentro de Poetas en Lima, en Washington, Tegucigalpa, Madrid y otras ciudades del mundo y de nuestro corazón.

Compañeros: a 17 años de seguir bregando en este díficil y a la vez gratificante oficio, quedan atrás polémicas como la del hipercrítico, quedan las páginas escritas por el tiempo y la vida, quedan las noches y los días en que fuimos Quijotes, quedan los caf'es y los asombros, las calles de San Salvador, las palabras escritas en un mural de sangre, los camaradas que nos abrieron las puertas de su corazón y nos ayudaron a caminar, los que con su odio nos hicieron crecer; quedan los libros publicados y también quedan las páginas en blanco, para seguir en el infinito juego de la poesía y del tiempo.
PEDRO VALLE
La Palma, 10 de noviembre de 2010.

jueves, 11 de noviembre de 2010

A 17 AÑOS DE FUNDACIÓN DE TALEGA

Lejano en días, pero cerca en sensaciones, está el día en que se fundó el Taller Literario TALEGA (Taller de Letras Gavidia). Fue un trece de noviembre de mil novecientos noventa y tres que varios jóvenes entusiastas de las letras se reunieron en una habitación desvencijada a fundar, en ese momento, lo que después se ponderó como una revelación. El Salvador, muy propenso a la fundación de grupos o talleres literarios, vivía sus primeros años de post-guerra en un ambiente neblinoso en el que, la literatura en general y la poesía en particular, sufría una suerte de replanteamiento cuyo dilema principal era, precisamente, la forma y el fondo de la escritura en ese nuevo escenario generado por los Acuerdos de Paz. En efecto, después de varias décadas de poesía mayoritariamente de corte social, en el sentido más ideológico de la palabra, surgía una nueva realidad que golpeaba con su silencio estridente la forma de hacer y entender la poesía. No es que la historia poética de El Salvador sea única y exclusivamente de emergencia, pues hay muchos ejemplos de poetas que, alejados de estas temáticas, han sido y siguen siendo grandes poetas. Pero tampoco es gratuito señalar que la historia poética que pasa por los grupos y talleres literarios, enfatizaron su Ars Poetica en esa gran vertiente de la poesía, y ejemplos de lo anterior sobran: la Generación Comprometida, grupo Piedra y Siglo, Taller Literario Xibalbá, etc. Es en ese escenario que nace TALEGA: en la etapa histórica de plena post-guerra y en el dilema existencial de los caminos de la escritura. Coincidentemente, la poesía generada desde TALEGA en aquellos primeros años reflejaba esa dualidad única en la historia, pues por una parte se seguía con esa tradición de una poética inspirada en las luchas sociales, pero por el otro se empezaba a escribir una poesía un tanto alejada de los cánones de la emergencia y cercana a la experimentación de otras temáticas, lo cual se debía, en gran parte, a que el Taller estaba compuesto por personajes tan disímiles como antagónicos que –a su vez- generaban una poesía igualmente disímil y antagónica, y es que a lo mejor así debía ser en un grupo donde convergían ex -comandantes urbanos de la guerrilla, estudiantes de letras, abogados y bachilleres en ciernes. Así pues, la poesía de TALEGA se fue convirtiendo en la excepción de lo que posteriormente fue una regla: la diversidad de temáticas y formas poéticas en un período de postguerra donde, parafraseando al gran Kijadurías, lo único certero era, precisamente, la duda.
Los primeros años de existencia de TALEGA fueron ciertamente singulares pues pasamos enclaustrados estudiando, criticando, leyendo, en fin, “tallereando” nuestra propia obra, y en ese afán de pulir la escritura es que surgieron los primeros logros individuales de sus miembros, traducidos en premios nacionales que con el devenir del tiempo se hicieron internacionales, actividades, recitales, encuentros internacionales con poetas contemporáneos de Centroamérica, publicaciones, etc. La efervescencia de los primeros años poéticos usualmente se ve recompensado en fecundidad, en alimentación de utopías, en grandes empresas culturales, en experimentación de la forma y del fondo y, por qué no decirlo, en la participación de la bohemia como motor incesante de la imagen. La poesía de TALEGA, entonces, constituyó un verdadero crisol donde se fundieron las más variadas formas de comprender la poesía, desde una poesía silvestre, lírica, pasando por otra citadina, onírica, hasta llegar a la aproximación de las vanguardias.
Viéndolo en perspectiva, si me preguntaran qué es lo que ha heredado el Taller Literario TALEGA a la literatura nacional, sin vacilar diría que dos cosas puntuales: a) La promoción de varios poetas que aún siguen activos en el libre ejercicio de la poesía, con todo su cúmulo de publicaciones, premios internacionales y reconocimientos; y, b) La fundación de varios estilos poéticos dentro de un mismo grupo literario, algo que, hasta ese momento, era impensable dentro de las agrupaciones o talleres de la época. Es sobre este último punto que dedicaremos las últimas líneas de este elogio, pues más allá de los premios, de los libros, de las antologías, de los festivales, está lo que al final se le recuerda a un grupo literario, que es su capacidad de asombro en contra del más grande crítico literario: el tiempo. Así pues, más allá de los logros individuales de sus miembros, lo que TALEGA aportó, en su momento, fue esa distintividad inherente a cada poeta, a cada poem, y no es que los poetas que integraron TALEGA hayan inventado una forma determinada de hacer y de comprender la poesía, no. De sobra se sabe que todo está escrito y de todas las formas, y que no hay nada oculto bajo el sol. Pero lo cierto es que fue en el período de postguerra que, por primera vez, una agrupación literaria rompió los esquemas que se venían heredando de generación en generación, consistentes en el manatenimiento de los mismo códigos linguisticos, de las mismas imágenes y metáforas y de las mismas temáticas. La guerra fría, presente en toda Latinoamérica por medio de las luchas sociales contra las dictaduras, fue efectivamente el denominador común en la poesía de América Latina de los sesenta, setenta y ochenta, y El Salvador no escapaba a esa hermosa ola de poesía cercana a las gestas de los pueblos. Esa ola, ese denominador común, era lo que por inercia provocaba, precisamente, la igualdad de las formas y del fondo, lo que hacía que, en la práctica, no se distinguiera la poesía de un poeta con otro de su misma generación, algo que quizá llegó a tener su cenit en los ochenta.
Basta comparar, por ejemplo, un libro como “Habitante del Alba” de Pedro Valle, con el libro “Crepitaciones” de Eleazar Rivera, o este último con “Los Fusibles Fosforescentes” de quien escribe estas líneas, o este último con el poemario “Los Otros” de Edgar Iván Hernández”, o éste con el libro “La Jaula en el Pecho”, de Alex Canizales. Formas totalmente disímiles, antagónicas, contradictorias, equidistantes, en fin: formas diversas, diferentes y distintas de entender, comprender, absorber y asumir la poesía. Si en la naturaleza existe la biodiversidad, en TALEGA existió la poediversidad. Una diversidad que actualmente es el nuevo común denominador en la poesía joven, esto es, la libertad absoluta de los caballos salvajes de la palabra, una libertad bajo palabra, como dijo el poeta.
Así pues, el tiempo se ha encargado de brindarle a TALEGA una importancia destacada en cuanto a la ruptura de la linealidad poética de grupos y talleres literarios anteriores, y es que –como el buen vino- los frutos de TALEGA se vuelven mejores con el tiempo. Quedan los libros, los premios, las antologías, pero sobre todo quedan los poetas que aún consideran a la poesía como una forma de vida, que aún siguen escriviviendo, escribebiendo. Salud, pues, poetas!
Alfonso Fajardo

domingo, 7 de noviembre de 2010

Ustedes y nosotros

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro y
un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien
ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal

nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Mario Benedetti

viernes, 5 de noviembre de 2010

Premios SEMIFUSA 2010

Amigos y amigas,
sólo pedirles el favor que visiten la siguiente dirección para que este servidor pueda optar a los PREMIOS SEMIFUSA 2010, en la rama de literatura:

http://www.lasemifusa.com/literatura/eleazar-rivera-escritor-y-poeta-salvadoreno/

Por su visita,
muchas gracias.

Eleazar Rivera

martes, 2 de noviembre de 2010

Letras desde el vacío hasta la plenitud

Gabriela Mendoza
Lunes, 1 de Noviembre de 2010
El escritor salvadoreño Jorge Galán presentará su libro de poesía "El estanque colmado" en Segovia, España.
Autor de libros de poemas, novelas de ficción y novelas infantiles, Jorge Galán ha dado vida a un poemario que, en palabras del escritor español Daniel Rodríguez Moya, "sus imágenes, realmente impactantes pero con sentido y huyendo de discursos fragmentarios, brotan de una fuente lírica vivísima". "El estanque colmado" se publica con la editorial española Visor, para la que Galán escribe por primera vez.

¿Por qué se llama "El estanque colmado"?
El libro habla sobre lo que somos a través de la vida, los diferentes seres en que nos vamos convirtiendo a través de las distintas experiencias. Si al principio somos algo vacío, al final lo que somos es algo lleno, colmado.
¿Es la primera vez que presenta un libro en España?
Sí, porque "Breve historia del alba" lo presenté aquí y los de Alfaguara también.

¿Qué temáticas se abordan en los poemas?
Son muchas temáticas. Algunos poemas hablan de mi experiencia de ser un niño en la guerra; otros, de mi época de juventud; alguno hay de tono romántico, sentimental, y muchos otros donde no soy el protagonista sino el observador o el imaginador para plantear una situación, como en el poema del último hombre sobre la tierra, por ejemplo.

¿Qué tipo de poesía es?
A veces de la experiencia y a veces de la imaginación, también puedo decir que es existencial, pero no me gustaría definirla, es decir, siento que no logro hacerlo a cabalidad, como debiera. No soy un académico.

¿Qué tipos de composiciones métricas hay en los poemas?
Es un libro enteramente escrito en verso libre. Es mi primer libro publicado -mas no escrito- donde no hay ningún metro.

¿El libro está dividido en capítulos?
No. Salvo un epílogo que en realidad es un poema que habla sobre una chica que sale de paseo una mañana y se encuentra con un estanque lleno de tipos sumergidos en esas aguas.

¿A qué público está dirigido "El estanque colmado"?
A quien interese. Por supuesto, no es un libro infantil como mis dos anteriores.

¿Cómo se siente al tener la oportunidad de publicar en el extranjero y con un público (el español) que es tan demandante en cuanto a la calidad literaria?

Me siento bien, feliz de publicar en editoriales que me gustan tanto y que antes eran un sueño que me parecía lejano. Lo del público no lo había pensado, pero estoy tranquilo, trabajé mucho en el libro, al límite de lo que sé y de lo que soy, es decir, hice mi parte; en ese sentido puedo pensar que, ya lo que pase, si gusta o no gusta, ya no depende de mí, y como no depende de mí, mejor ni preocuparse por ello.
(Noticia tomada del sitio:

domingo, 31 de octubre de 2010

Jorge Lemus gana premio de cultura

El Diario de Hoy
Viernes, 29 de Octubre de 2010

Se le entrega por su destacada labor en el rescate de la lengua náhuat

"Espero que este premio despierte el interés en otras personas por el rescate y la revalorización de los indígenas en El Salvador", así se expresó Jorge Lemus, ganador del Premio Nacional de Cultura 2010, que entrega anualmente la Secretaría de Cultura.
El galardón le fue concedido por su "preocupación y dedicación por crear condiciones para garantizar un cambio generacional de náhuat-hablantes", según el acta del fallo del jurado calificador.
Lemus trabaja en la revitalización de la lengua náhuat y la visualización del problema de los indígenas salvadoreños desde hace 25, sus investigaciones han sido elaboradas especialmente con la cultura pipil.
Según explicó el lingüista, el proyecto que ha desarrollado se llama "Revitalización de la lengua náhuat", el cual tiene varios componentes como libros de texto, capacitación de los maestros, la enseñanza del idioma en los centros escolares, entre otros.
"El proyecto de este año es la Cuna Náhuat, que está dirigido a niños de 3 a 5 años, siempre en Santo Domingo de Guzmán, Sonsonate, donde tenemos a 15 niños y 4 señoras de esas comunidades a quienes hemos capacitado a pesar de su no escolaridad; hemos convertido a estas señoras en profesoras", explicó Lemus.
El secretario de cultura de la presidencia, Héctor Samour, detalló que el Premio Nacional de Cultura "es el más importante reconocimiento que desde el Gobierno de la República se hace a un artista o a una entidad artística cultural".
"Me siento muy feliz, pienso que es un reconocimiento no solo a mi trabajo como investigador, sino también para todos los que han colaborado en este proyecto", mencionó el Lemus.
Antes de que se desarrollara "Revitalización de la lengua náhuat", quedaban unos 200 náhuat hablantes en todo el país. Ahora la cifra se ha multiplicado ya que actualmente hay alrededor de 3 mil personas aprendiendo esta lengua.
El acto oficial de la entrega del premio será el próximo 5 de noviembre en Casa Presidencial, con el presidente de la República, Mauricio Funes.
(Nota tomada de la versión digital del Diario de Hoy:

viernes, 22 de octubre de 2010

Escritores Salvadoreños en Taller de Dramaturgia para niños y jóvenes

La Embajada de México, la Secretaría de Cultura de la Presidencia de El Salvador y la Universidad José Matías Delgado realizaron del 20 al 22 de octubre un taller de teatro infantil denominado: "Taller de cuento y Teatro Infantil para Escritores".
Esta capacitación fue impartida por la dramaturga y maestra mexicana Berta Hiriat, quien tiene experiencia en teatro, radio, periodismo, literatura, y además, en la coordinación de talleres creativos en estos campos.
El propósito primordial del taller fue que los escritores conocieran los elementos de un texto dramático y motivarlos a la producción de textos que estimulen el imaginario de los niños que se ven expuestos a la violencia. También se enseñó a adaptar un texto narrativo al teatro y de plantear una obra original.
Entre los contenidos que profundizaron están géneros literarios, acción dramática, diálogos, adaptación al lenguaje teatral, creación de texto dramático y literatura dramática para niños.
Hiriat ha publicado novelas, obras de teatro y ensayos, los cuales están dirigidos a niñas, niños y adolescentes. Además es la ganadora del Premio Nacional de Narrativa Colima, en México.
Entre los escritores que participaron en este taller se encuentran Carmen Gonzalez Huguet, Ernesto Panamá, Jorgelina Cerritos, Luis Chavez, Mario Noel Rodríguez, Nidia Sandoval, Miroslava Rosales, entre otros.

martes, 19 de octubre de 2010

La danza de la poesía

La poesía canta y desencanta, bebe y nos bebe, duda y desnuda. No existe definición que la limite. El señorío de ésta reside en su vocación de ensueño, en aquello que los humanos tocamos con otras manos, olemos con otro corazón, besamos con labios renovados. Y no ha sido otra la función de la poesía, lo testimonian los poetas chinos de la antigüedad y César Vallejo, Quevedo y Octavio Paz, Sor Juana y Alejandra Pizarnik. Y no corro riesgo alguno si afirmo que aunque el abuelo Huidobro –consumado en su juventud- haya declarado la muerte de las metáforas, hay voces hoy día que se niegan a aceptar la sentencia del maestro. El poeta al que voy a referirme es una de etas voces.
Si me pidiera definir la poesía de Alfonso Fajardo, diría que se trata de una voz impresionista, y nunca de ese socialismo matizado de surrealismo, muy en boga en los setenta, que no estuvo mal, pero que nos hizo un nudo ciego en la cabeza a los castigados por el exteriorismo gratuito. Su expresión la percibo más cercana a la música de Claudio Debussy, que es el lenguaje de los sueños. Sin duda, entre los jóvenes potas es en quien encuentro más lectura, esto es, la asimilación de los poetas padres. A sus 26 años pasa de la filosofía oriental de Octavio Paz, a la caverna verbal de Lezama Lima; pero también lee a sus contemporáneos y hace abstracción de lo mejor. En pocos poetas he sentido el rigor por la formación poética. Muchos gastan talento en rimar lo que es ya de por sí disonante en la realidad, o despilfarrar su vida incorporando la música popular a su verbo, hay poca reflexión y lectura, y fácilmente se es prese del snobismo.
La danza de los días es un libro escrito con las venas. Estamos hablando de un poeta que inicia su carrera y lo hace con zancadas seguras. Es interesante encontrar al poeta urbano que ridiculiza la ruidazón del medio que le tocó en pena vivir, pero al mismo tiempo se autocuestiona permanentemente. Es la ciudad-espejo, la ciudad-amor prohibido, que te va acabando y ella, con gestos de humo y modernidad ríe y llora. Su poesía es vida vivida, recorrida por fantasmas, pero en fin expresión viva.
Vivo entre hermosos edificios de nada / y me divierto”, dice el poeta Fajardo, tratando de explicarse lo que es su vida, que es soledad acompañada. Por momentos conversacional, imposible negar la presencia del cadáver florido de Roque Dalton por los pasillos de esta poesía de respiración vigorosa.
Bien por este poeta que ya entendió el ritmo de la danza, danza que es vida, que es sueño, que es pegunta ante las puertas selladas dela verdad.

Mario Noel Rodríguez
(Prólogo del libro “La danza de los Días”)

miércoles, 13 de octubre de 2010

Táctica y Estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros

para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Mario Benedetti

jueves, 7 de octubre de 2010

Nobel de Literatura para Mario Vargas Llosa

Estocolmo - Suecia
07 Octubre 2010 - 3:09 pm
El Perú en los ojos del mundo
Mario Vargas Llosa obtuvo el premio Nobel de literatura 2010
El escritor peruano Mario Vargas Llosa obtuvo hoy, a los 74 años, el premio Nobel de Literatura 2010, galardón para el que fue eterno candidato desde la década de 1980, pero que siempre le había sido esquivo.
Desde Nueva York donde se encontraba, Vargas Llosa se mostró feliz y emocionado por la noticia y lo recibió como un homenaje a la literatura latinoamericana. En sus primeras palabras dedicó su premio a su país natal, Perú.
Latinoamérica celebra
La noticia de la obtención del Premio Nobel de Mario Vargas Llosa se difundió rápidamente en casi todos los rincones del planeta, especialmente los de habla hispana.

Es el triunfo de las letras hispanoamericanas
En Perú todas las autoridades e intelectuales mostraron su satisfacción y orgullo por el máximo galardón de las letras obtenido por Vargas Llosa.
Autoridades y dirigentes de países como Argentina, México, España, Colombia, Chile y Costa Rica mostraron su emoción y alegría por el gran reconocimiento.
Más aún porque con este premio, los escritores de lengua española recuperaron un galardón que se ha hecho esperar 20 largos años, desde que lo obtuviese de la misma forma el mexicano Octavio Paz en 1990

miércoles, 29 de septiembre de 2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

Recital poético de TALEGA

La cita es para el jueves 30 del mes en curso en el centro español (Paseo General Escalón y 83 Ave. Norte, San Salvador) a las 6:30 p.m.
En la lectura participarán Alfonso Fajardo, Alex Canizalez, Rainier Alfaro, Roberto Betancourth, Pedro Valle, Edgar Iván Hernández y quien esto escribe.

Allí les esperamos.

(Lectura de TALEGA en Leyendas Café-bar, foto cortesía de William Alfaro)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Alfonso Fajardo y la poesía del delirio

Por Raúl Henao
Especial para Prometeo
No se si el poeta Alfonso Fajardo está loco, o tras las rejas en un frenocomio de su país centroamericano. Y en este caso si ha puesto en practica lo que nos recomienda André Breton al respecto: Asesinar a sangre fría al primero de los médicos, enfermeros o guardianes que se atraviese en el camino para de ese modo, tener por lo menos el privilegio de ser internado de por vida en una celda privada y exclusiva, apartada de la atmósfera abyecta y policíaca que prevalece por lo general, en dichas instituciones de salud pública.
Pero a falta de que haya o no emprendido esa acción transgresora, sabemos que el poeta salvadoreño se ha cuidado previamente de consignar en los poemas reunidos con el título de LOS FUSIBLE FOSFORESCENTES, sus “palabras gemelas de las sombras”, “la luz animal de su locura” su “interpretación delirante y poética de la realidad”, haciendo caso omiso de los dictámenes que nos imponen la lógica y la razón, para conducirnos seguidamente al reino de la libertad absoluta que, a no dudarlo, constituye la fuente perenne del arte y la poesía de todos los tiempos.
Ese lenguaje de factura incendiaria y soberbia, lo emparenta con predecesores de la talla de Roque Dalton, Alfonso Quijadurías o Carlos Martínez Rivas, sin perder por otro lado un ápice de su originalidad de poeta urbano y citadino, impronta que caracteriza a muchos de los poetas rebeldes centroamericanos actuales.
Es cierto que el curso muchas veces tortuoso de la misma vida citadina con sus altas y bajas, vientos encontrados o caminos enrevesados. se encarga a menudo de desmentir a los poetas contestatarios, que por lo regular terminan convertidos en académicos adiposos, en funcionarios subordinados a los intereses de la clase política de sus respectivos países de origen… y en quienes desde luego, al final, sólo sobrevive la retórica vacía de la marginalidad y el malditísmo poético.
Pero por el momento es suficiente corroborar que Alfonso Fajardo se sitúa en esa línea negra” ya antes señalada por Henri Michaux cuando nos dice que “quien oculta su loco muere sin voz”, línea de quienes oponen su locura personal, intensamente pasional y amorosa, a la locura colectiva de los adoradores del becerro de oro moderno, centrada en el intercambio comercial “helado y egoísta”. Es por eso mismo que la poesía de Fajardo nos llama a vivir plenamente, aún en el dolor y la desesperación infernales: “hay una puerta al infierno y sólo yo tengo su llave” –nos dice en su poema Fuente Luminosa. Y más adelante: “los locos caminan de regreso al infierno” (Ensayo sobre la Locura)
Cabe en resumen, señalar su cercanía evidente al poeta francés de “Una temporada en el Infierno”, proximidad que no deja de aflorar en los más radicales e intransigentes poetas del pasado y presente siglo que, como él, buscan “cambiar la vida, transformar el mundo”… sin importar que dicha empresa prometéica o luciferina termine en un completo fracaso cotidiano:
“No renunciaréno renunciaré al salto al vacío al lápiz bruñido al fuego de la mente esquizofrénicaa la energía que transforma a la palabra nueva al fusible fosforescente del poemaal animal posible de la imagen” (El Animal Posible)

Medellín.3 de julio de 2010.
( Artículo tomado de la siguiente dirección:
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Diario/01_08_10.html )

sábado, 11 de septiembre de 2010

Lulú

He aquí la vocación de la bruma.
No sé quién sos, pero te conozco.
Miro tu rostro y en esa ceguera presiento un abismo.
Camino en círculos y de regreso.
Vegetaciones de vellos púbicos, crisálidas
de carne temblorosa, útero de fuego
donde los amantes encienden sus antorchas.
De memoria tus duras nalgas, el olor a cedro
de tus fluidos, tus senos que Fellini despreciaría
y yo los vuelvo vino, la otra orilla
de tu forma de pensar que nos permite cruzar puentes,
la vulgaridad toda de ser feliz y exacto en el tiempo que nos ha abortado.
Amo tus gemidos más que las liturgias,
mido mi grandeza a través de tus ojos,
prefiero tu ombligo a cualquier bandera,
sueño que sueño, como el Bretón de mis locuras,
en el universo de una cama donde sólo giran
nuestros cuerpos celestes. Ahora te conozco y sé tu nombre,
sé que bailás tu propia música y no tenés número de seguro social,
que tu boca es pequeña y hambriento tu deseo.
Sé tu nombre y no lo pronuncio:
me basta tu imagen bajo el día impecable.
Ha pasado toda una vida, mi vida. Ha entrado
la muerte a mi lecho, mi muerte.
He mentido, no sé tu nombre pero lo sé:
sé que tu nombre es lluvia porque yo te nombro lluvia,
y nada más fuera de este bosque, de este altar,
de este cuadrilátero, es real y suficiente.

Sólo tus palabras de niebla
son ciertos, esos pasos que se acercan a mi costado y,
desconocidos de años de nosotros mismos,
nos vamos matando
Alfonso Fajardo
(Poema tomado del libro "La danza de los días")

domingo, 5 de septiembre de 2010

La experimentación poética de Alfonso Fajardo

Alfonso Fajardo nació en Nueva San Salvador el 20 de marzo de 1975. Es miembro fundador de TALEGA. Licenciado en ciencias Jurídicas por la Universidad Francisco Gavidia y actualmente cursa una maestría en derecho mercantil en la Universidad José Simeón Cañas. Ha recibido los siguientes reconocimientos: Primer Lugar en los Juegos Florales de Cojutepeque (1994 y 2000), Santa Tecla (1995), Zacatecoluca (1995), Usulután (1997), Santa Ana (1999), Quetzaltenango, Guatemala (2002) y Mención de honor en el Certamen “Rogelio Sinán”, Panamá, (2005). Ha publicado los siguientes libros: Novísima Antología, La danza de los días y Los fusibles Fosforecentes.
Foto de Carlos Parada


Sobre las bases de métrica española o conocimientos de métrica española que tenías cuando empezaste escribir, ¿qué conocías?
Cuando empecé a escribir, si tomamos en cuenta de que empiezo a escribir como a eso de los dieciséis, diecisiete años realmente no conocía nada de métrica. Lo conocí poquito antes de llegar al taller, pero después que había empezado a escribir; es decir, allí por bachillerato, sin embargo, nunca lo he puesto en práctica. En mis escritos de juventud, si ocupaba bastante la métrica; pero, en realidad no se le podría llamar poesía a lo que escribía, sino que son pensamientos dispersos que trataba de que rimaran pero que en ningún momento se puede considerar como poesía que está en métrica.

Aja, ¿Cómo clasificarías tu obra con predominio de la métrica o el verso libre?
Toda mi poesía está basada en el verso libre. Apenas he escrito unos diez sonetos, quizá en toda mi vida y donde me siento tranquilo, cómodo, es en el verso libre. Aunque allí habría que aclarar que no por el hecho de ser verso libre significa que el verso en sí carezca de ritmo. De hecho una de las características que debe tener el verso libre es el ritmo. Y eso, es muy difícil de conseguir, de hecho muchos dicen que es más fácil escribir en métrica que escribir en verso libre, pero bueno eso es cuestión ya de opiniones, verdá.

¿Cuáles considerás que son los ejes temáticos o los grandes temas de tu obra poética?
Pues mi poesía se ha venido decantando por etapas en cuanto a temáticas. Al principio, predominó bastante lo que es lo social, eh, sobre todo allá por los noventa, noventa y dos, noventa y tres, noventa y cuatro, noventa y cinco, predominó bastante lo social. Luego, eh, hubo un cambio a lo existencial, temas que tenían que ver con la muerte, la soledad, el dolor, eh, y luego, una etapa así más íntima de poesía más intima, más amorosa, más tirado a lo erótico; y actualmente, estoy escribiendo bastante poesía que tiene que ver con la locura, tanto física como la locura espiritual o psicológica, verdad, y actualmente que estoy escribiendo un poco de todo. No me encasillo en un tema. Actualmente, estoy escribiendo un libro que tiene varios temas, pero cuyo hilo conductor, digamos, que es la poesía que puede causar en determinado momento un poquito de polémica, en cuanto a sus temas. Estoy escribiendo bastante poesía que tiene que ver con la religión; poesía que tiene que ver con la política, con lo social, pero no asumiendo una postura sino más bien criticándolas. Es decir, un tipo de poesía tirada a la anarquía, al hecho de no estar atado a una ideología y no estar atado a una sola forma de hacer poesía y no estar atado a una solo escuela literaria, eh, pues básicamente eso.

¿Cómo ha marcado la realidad en la que has crecido, en la que te has desenvuelto tu obra?
Ha influido bastante. Yo no soy de los poetas que escriben sobre cosas que no les pasan. Yo escribo más que todo sobre cosas que han sucedido en mi vida y que me han marcado y por eso es que las escribo. Rara vez, he escrito poemarios o libros enteros que traten temas que a mi me hayan afectado. En ese sentido, pues, todos, casi todos los libros y poemarios que tengo, inéditos como publicados reflejan un poco de lo que he vivido en cada etapa de mi vida. Así por ejemplo, como te repito, al principio predominó lo social. Vengo de una familia –en parte- que estuvo muy vinculada al aspecto social en la década de los ochenta, eso más las amistades que uno tiene le hacen que uno escriba sobre ello, más la escuela literaria que uno trae de los libros de los ochenta me hizo escribir sobre ello. Luego, en mi vida particular y privada, pues también hay muchas cosas que han influido a escribir sobre el dolor, sobre la soledad, que están ahí y que están directamente asociados con mi vida personal. El hecho, por ejemplo, de tener dos hermanos, por ejemplo, que son especiales ha influido en parte en la obra que he escrito. No digamos una gran parte, pero si una parte significativa de lo que he escrito está relacionado con ello y así también en la etapa amorosa, también lo que me ha pasado en ese campo específico también ha afectado la poesía y así en general todo lo que escribo tiene que ver con mi vida y con lo que yo pienso. Nunca imposto una voz a la hora de escribir. Por eso paso mucho tiempo sin escribir porque no hay nada que me mueva ha hacerlo.

¿podrías darme nombre de poemas que por el tratamiento, la técnica los considerés como los mejor logrados?
Bueno, vamos a ver. Para tratar de ser un poco, para tratar de diversificar los poemas en períodos, yo diría que quizá del libro, Vuelos y astillas, del libro Novísima antología, es parte de un poemario que se llamaba Las estaciones del silencio. Vuelos y astillas, sería ese. De aquí vengo se llama otro de ese mismo libro, ah. Ensayo sobre la locura, que es de Los Fusibles Fosforescentes. De ese libro hay varios bien logrados, el otro que se llama, a ver, bueno los tres primeros de ese libro en la parte que está en prosa so poemas bien logrados. Neón Primitivo es el otro. En, de La danza de los días, Lulú es un poema bastante bien logrado. Eh, a ver, de los nombres, la verdad no me acuerdo mucho, pero, también de ese mismo libro La danza de los días esta… No recuerdo el nombre ahorita, pero es el poema que termina con una alusión a una de la película de Alen Ginchoc, que es donde el actor apuñala a la actriz. No recuerdo el nombre del poema, a veces se me olvidan. Y dos más de ese texto creo que son los más logrados. En total, si pudiera resumir la totalidad de los poemas bien logrados yo diría que son ocho o nuevo poemas. Los que totalmente están así, bien logrados como para una antología latinoamericana o algo por el estilo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Dos premios para Carmen González Huguet

Esta semana nos desayunamos con la noticia de que la poeta salvadoreña Carmen González Huguet había obtenido el Primer lugar en lo Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango y en el Certamen Centroamericano de Poesía "Rafaela Contreras". El primero en Guatemala y el segundo en Nicaragua.

Desde Contrahombre celebramos los logros obtenidos por la poeta y esperamos siga cosecahando éxitos que vengan a sumarse a su ya larga trayectoria dentro de las letras salvadoreñas.
Carmen un fuerte abrazo.....

lunes, 23 de agosto de 2010

Voces salvadoreñas en antología poética en Washington

Cinco poetas de El Salvador han sido incluidos en un importante ejemplar
Tomás Guevara
Domingo, 22 de Agosto de 2010
Los sutiles versos de Mayamérica Cortez, la punzante prosa de Quique Avilés, las nostalgias desgranadas en palabras por Vladimir Monge; la rigurosidad y soltura de la lengua española en Carlos Parada y las reflexiones de Grego Pineda, saltan en las páginas del recién publicado libro "Al pie de la Casa Blanca".
Esta publicación reúne a 24 poetas hispanos; cinco de ellos salvadoreños, residentes en el Área Metropolitana de Washington, como un esfuerzo por recoger la creación literaria en español; la selección estuvo a cargo del salvadoreño Carlos Parada Ayala y el argentino Luis Alberto Ambroggio, ambos se desempeñan en el mundo académico en la capital estadounidense.
La antología publicada recientemente por la Academia Norteamericana de la Lengua Española, en Nueva York, ha reunido a literatos procedentes de distintas experiencias y calibres, pero con el denominador común de ser inmigrantes, hecho que se manifiesta en sus obras desde distintas perfectivas.
La poetisa Mayamérica Cortez, quien fue tutelada por la insigne Claudia Lars, en sus años de juventud en Sonsonate, dedica uno de los poemas "a mi doña Claudia del recuerdo". Ella emigró a Estados Unidos en la década de 1980 y dice que este esfuerzo de compilación es un paso importante para ubicar y sistematizar la obra de los literatos dispersos en la zona de Washington.
Luis Alberto Ambroggio ha dicho que la idea de reunir a los 24 poetas surtió de la necesidad de hacer visible –en la dimensión literaria- el uso del español en la capital estadounidense, pues sólo en el área de Washington reside más de un millón de hispanohablantes y de ahí la selección de los poetas procedentes de 13 países del continente y España.
Además este académico, toma como punto de partida que la capital nacional también ha albergado a otros literatos latinoamericanos en el pasado como la poetisa salvadoreña – nicaragüense Claribel Alegría (1924) y al español Juan Ramón Jiménez (1881 – 1959).
El prólogo de la compilación de 355 páginas aclara que esta muestra de las voces presentadas en esta antología pretende, como la verdadera poesía "que hablará por si sola y con su lenguaje individual y universal en la sutilidad del texto aparente y profundo sujeto a muchas lecturas, con la carga semántica y emotiva con la que el lector y la audiencia las viva".
Luego de la presentación en la Biblioteca del Congreso, programada para septiembre, el libro será distribuido en la red de librerías y bibliotecas de Estados Unidos y con la Academias Españolas en los países latinoamericanos. El precio de esta antología es de $22 dólares.

domingo, 8 de agosto de 2010

Diana Espinal, poesía desde lo inexplicable

La poesía es el olmo que da peras, certeramente ha declarado Octavio Paz. En ella el sueño, lo inaccesible y lo intangible se cumplen como realidad. No sigue otra lógica sino el fulgor de la ignición de unas palabras junto a otras. Y no es que toda insensatez sea permisible. Mas, si su realización nos deslumbra con el con el pálpito de algo genuino y significativo más allá de la comprensión inmediata y rutinaria, pues estamos en el ámbito genuino de la poesía.
Es la primera conclusión que se extrae al leer Del ladrido del sombrero a la escama del sol, de Diana Espinal. Con ese título, como salido del mejor momento de Alicia en el País de las Maravillas, la poeta nos entrega un cuaderno donde el despliegue gozosamente insólito de la palabra es solo comparable con el enfebrecido anhelo del sujeto lírico en estos poemas por vivir y amar a plenitud. Diana (Tegucigalpa, Honduras, 1964) es Licenciada en Literatura por la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán y ha publicado ya varios títulos, entre ellos, Eclipse de aguas, 2000, y Tras los hilos, 2004. Mujer con un brillo de hermosura en su persona y sus textos, nos entrega un universo textual de muy singulares aproximaciones al canto vital, donde la manera de decir constituye una absoluta refriega con las palabras y la sintaxis para ganar una voz propia que le posibilite expresar mejor lo que la inquieta y desborda.
A primera lectura sentimos una violenta sacudida, un impacto de bala que quiere alejar todo sopor. Nos extraña pero, a medida que bebemos su agua, nos instalamos en un ámbito mágico, el de una mujer que despliega todas sus aptitudes y voluntades para navegar la vida.
Esta impermeable soledad mulata Sabe a serenidad de esquina
Todas las noches bajo la boca del jarrón Se desploman purulencias de repetidas frases En bultos de interminables sosiegos
Anoche Tras el aurífero serpenteo disipado Los árboles no podían explicar el por qué Del oscurecido fuego
Pues se trata de una fuerza que va contra la fatiga de la costumbre, la inercia de lo establecido, el vagido de la soledad. En el centro de estos poemas hay una mujer que quiere imponer el derecho del deseo y el cumplimiento del afecto.
Y es esto lo primero que debe destacarse, el hecho de que es un libro que se hace desde la mujer negada hacia la mujer afirmada. Aboga por su género de la mejor forma, siendo honesta con sus sentidos, con sus sentimientos y convicciones, sin patrañas ni auto-engaños. Se expone con la energía que le gana su poderosa determinación de realizarse. Sin embargo, independientemente de que habla de la mujer en general, lo hace desde su cercanía, su propio acontecer, y lo expresa con voz, dientes, poros, uñas, vientre. El espejo donde se mirarán sus compañeras no les devuelve su propia imagen de derrota sino un camino, una posibilidad alcanzable.
Cuando lleguen los buitresAQuerer arrancar los presagiosCerraré las bitácorasYLos chillidos… Tomaré un sorbo de diapasónYNunca másMe dejaré enflaquecer de escaparates.
La poeta expresa la asunción de un mundo que la niega y al que repele desde su centro más inclaudicable y liberador.
La escritura de Diana es una suntuosa erupción de metáforas. La mujer que sabe orlar y embellecer su cuerpo para merecer a su complemento, sabe también utilizar esta facultad para electrizar el lenguaje con que canta y se defiende. Se verifica en la autora una asombrosa facilidad tropológica para deslumbrar y acometer. En sus textos encontramos una suerte de neo-automatismo, pero no de trasnochado juego surreal. Aquí se siente más intuitivo, más cercano a asociaciones con el universo vital de la mujer que canta.
Hay sombreros en cada gestoEn cada costado olor a deleite a violetas entreabiertasSésamo y arrozHayTurbas callejeras en la carneAzahares transparentesMáscara y mercadosEn los que venden interpolaciones en bolsas de un la libraHayDel lado derecho 36 topos de sonrisas desdentadasYDel lado izquierdo 22 ciegos imponentesNótese cómo se emplean elementos de cierta cotidianidad, en los cuales por supuesto se muestra sesgadamente el ámbito de lo sensual.Cada texto surge de golpe. En la confesión, la blasfemia o el canto se muestra una urgencia de decir que no permite el añejamiento de las frases, la morosa elaboración del discurso, el adensamiento de los versosPecho a tierraPomo vacíoMuerte sospechosaEn cada croar de circuitosMultitud de códigos con sabor a medallasSatelizan la fuerza de hisopo versus golpes cascabelerosEstratopausaDasacato y parcelas …Pecho a tierraTe contemplo en el olvidoNo volverás a oler mi selva de ruborEl aire da balidos rizados y elevan sus alas los émbolos
Sus poemas tienen la estructura simple y urgente, pero siempre eficaz de un trueno que se despeña. Con esa misma electricidad nos inquieta.La composición de sus textos está dictada por ese apremio turbulento. Así sus poemas se componen de palabras, frases, breves oraciones, sin más conectivos que su sucesión. Se crean palabras, se comprimen unas, se rehacen otras, se mueven de una función gramatical a otra, todo regido por ese fuego visceral que debe estallar. La consecutividad impone la asociación connotativa. El propio ordenamiento de las frases, casi siempre centradas y en una escala descendente, transmite ese impulso de descarga.PuéblameAsí como el sol cruza por la fachada de un viejo campanarioPuéblame en las aristasEn las rendijas de vieja callejuelaPor los pórticos del delfín pubis…PuéblameQue mis deshabitados nichosYLa luz inmóvil de mis balbuceosTe suplican que entresCon ternuraCon botones en la salivaCon hilos de ansia y cabeza endurecidaPara cosernosBajo el andén de tierno jilguero.Al leer nos enfrentamos a una masa de imágenes que se despeñan. Contemplamos una lluvia de metáforas que cae sobre la página.Sus temas son los del amor, lo cual implica el espacio y los rigores de dos seres, con todos sus esplendores y penumbras, sus delicadezas y hostilidades. No es que destierre de su lado al amante. Únicamente no se postra como animal de uso, sino que se yergue para compartir con todos los fulgores y derechos. Ruge cuando se siente abusada, pero gime dulzor cuando el placer iguala. Su poesía siempre afirma el equilibrio y la realización.En unas líneas deja visibilizar una posible poética:Percibo estos días dilatados de tripulantesEn total silencio Tomo a sorbitos meluzasIntentoDescansarEn el rumor de cadaSépaloAlejadoPor cada hilo de espejo cuelga un ciervo heridoPor cada lágrima germinan certezas…Cada vez que lleganCataclismosFuentes y mesurasLos sonidos del rostro transmutanDeMejillones a incandescentes versosTal y como dice, con ese espíritu de transformación, donde lo uno deviene lo otro (esencia de la metáfora), con esa incandescencia de visiones, nos regala esta poesía. Urdimbre de breves pero punzantes flechazos iscásticos, en asociaciones inusuales y con una personal apropiación del idioma son estos poemas. Así, en una fervorosa dignidad de inteligencia y emoción, fluye la poesía de Diana Espinal.

Por Manuel García Verdecia / jueves 22 de julio de 2010
(http://www.radioangulo.cu)

domingo, 1 de agosto de 2010

O(h)asis

Después de una hora se cambiaron nombre, afloraron los talentos, la brillante precocidad, crecían en jovialidad, camaradería, imaginación y en sentimiento que la realidad superó en poesía. Los primeros en llegar fueron René, Baudelaire, Mercedes y Elena, el Cipitío, Salarrue junior, el Abuelo de Oz. Después los Alcohonautas, los roqueros anónimos, los patrioteros apátridas, las mentes infinitas humeantes, continuaron llegando las cabezas borradas, el poeta de hilos fosforescentes, el otro Cipitío con su mochila de imágenes y frutas, llena de dulces y lágrimas; el poeta sonoro con charango de corazón, las mujeres con sus guitarras para compartir el frío y el licor, un anciano huérfano de cariño que soñaba con la primaveras de otro país. Adonis con sus versos dulzones, los cuales no soportaban la fealdad de su estro. Rilke lleno de juventud. Rimbaud viejo de aventuras. Poe, el tristón. Francois Villón con reumatismos en los dedos. Por supuesto, el más húmico lleno de helio alevoso, el poeta patán. Después del aluciné de la guerra. Llegó la paz con lisiado listón y se encontraban todos sábados en la Universidad y al terminar clases; llegaban a un lugar que llamaban cafetería, cervecería, pupusería, tienda o abarrotería, extensión o buhardilla, pero nunca pronunciaron su nombre.
Edgar Iván Hernandez
(Del Libro: "Homenaje al TALEGA")

jueves, 15 de julio de 2010

Primer Encuentro de Escritores en El Salvador

Más de una docena de escritores de diferentes naciones se reunirán durante el Primer Encuentro Internacional de Escritores, que se llevará cabo del 26 al 29 de julio, en las instalaciones del Museo Nacional de Antropología "Dr. David J. Guzmán" (Muna).
Serán cuatro días con diferentes actividades enmarcadas en un contexto de reflexión, entre ellas: conversatorios, talleres y mesas redondas donde se tratarán temas como "El oficio de escritor entre los retos del devenir", "Escribir desde Centro América" y "¿Qué es lo que cambia la literatura?".
Entre los escritores nacionales que participarán en el encuentro están Jacinta Escudos, David Hernández, Roberto Laínez Díaz, Ricardo Lindo, Miguel Huezo Mixco, Manlio Argueta y David Escobar Galindo.
Además los acompañarán Claribel Alegría (El Salvador-Nicaragua), José Vicente Anaya (México), Julio Escoto (Honduras), Carolina Escobar Sartí (Guatemala), Julio César Londoño (Colombia) y José María Zonta (Costa Rica). Muchos de ellos, editores, traductores, ensayistas y poetas.
Algunas de las actividades se llevarán a cabo en el Muna, en la Universidad de Sonsonate, la Universidad Tecnológica de El Salvador y la Sala Nacional de Exposiciones Salarrué con el propósito de llevar la lectura a diferentes estratos del país.
La iniciativa es organizada por la dirección de artes de la Secretaría de Cultura (Sec) con el objetivo de reflexionar sobre el papel que ha jugado la literatura a través del último siglo.
"El próximo año celebraremos el Bicentenario del primer grito de Independencia y es importante ver como la historia ha sido acompañada desde la narrativa", comentó la directora nacional de artes de la Sec, Astrid Bahamond Panamá.
"Lo más importante de desarrollar este encuentro es que El salvador se convierta en un referente importante de la literatura latinoamericana, pasar de la sombra y salir a la luz como un país referente y que nuestros escritores puedan intercambiar su obra y sus experiencias sobre las realidades que plantea la literatura con sus subcomponentes: estético, social y crítico", agregó el coordinador de letras de la Sec, Mario Noel Rodríguez.
Durante el Encuentro también será reconocida la trayectoria de la escritora Claribel Alegría por iniciativa del gobierno chileno, ella recibirá la medalla "Gabriela Mistral".
Georgina Vividor
Miércoles, 14 de Julio de 2010

miércoles, 14 de julio de 2010

domingo, 4 de julio de 2010

La hermana menor

Tengo una hermana menor,
es pequeña como la ropa que se pone.
Dentro de su garganta
flota una isla de arcángeles desnudos
y dieciséis hojas azules adornan su vientre, árbol frondoso,
donde ya la vida podría echar sus raíces.
Agita sus manos frescas y amables
entre listones blancos y rosas.
Ella es de una distancia pura,
su voz es de un estallar de lluvia
cuando la noche camina hacia el olvido.
En sus cuadernos ha trazado
los rumores e incendios de su edad
pero ha descubierto cementerios antes que jardines
y ha hecho llorar astros
como si lo hubiera aprendido de mis lágrimas.

Muchos han querido grabar el nombre de mi hermana junto al de ellos
pero el nombre de mi hermana menor es extranjero,
hecho de silencio y nube.
El aire que respira es un aire distorsionado de peces.
Ella tiene la certeza que mañana
al mundo le madurará otro golpe en las rodillas.
Mi hermana menor
ha hecho reír a moribundos
como si lo hubiera aprendido de la tristeza de nuestra madre
-ella también es melodía y migaja cuantiosa.-

Suele desaparecer entre la multitud
cuando una inundación de colores
la llama desde el hormiguero.
Sus compañeros de colegio quieren ver bajo su falda.
Ella suelta su pelo en una bandada de palomas alegres
pero guarda un silencio de mayores
al recordar que se nace herida en este viento
que se retorna a hoja seca al filo de las tardes.

Ella es de un abrazo acentuado en la holgura de la bruma.
Mi hermana menor
despierta por su tos en la madrugada
y en mis sueños perturbados
grita para salvarme la vida.

Vladimir Amaya

lunes, 28 de junio de 2010

Semifusa en receso temporal

Con profundo pesar recibí la noticia que la revista virtual especializada en artes se daría un descanso temporal. Sin embargo, junto a esta noticia recibí otra que me alegra compartir con ustedes:
Top 10 Literatura:
Ramón Francisco Jurado (PAN)
Eleázar Rivera (SAL)
Silvia Piranesi (CR)
María Eugenia Ayala (PAR)
Mayra Oyuela (HON)
Dina Bellrham (ECU)
Alí Víquez Jiménez (CR)
Ariel Barría Alvarado (PAN)
Lauri García Dueñas (SAL)
Javier Munguía Rendón (MEX)
Fuente: http://revistasemifusa.blogspot.com/

sábado, 26 de junio de 2010

El turno de la poesía

La primera vez que escuché el nombre de Roque Dalton fue en casa del poeta Waldo Rojas frente a su biblioteca en Santiago, desde cuyos estantes bajó El turno del ofendido. Rojas, quien da clases actualmente en La Sorbona y es autor de Príncipe de naipes y Cielorraso, entre otros poemarios, me comentó la vida insólita, sorprendentemente novelesca, pero real, del poeta salvadoreño, cuyo asesinato y natalicio se conmemoran por estos días. Dalton tenía siete vidas de acuerdo con el relato de Rojas, preso en una de las miserables cárceles de la dictadura de turno salvadoreña, había sido fusilado junto a otros presos, pero su cuerpo, que no fue impactado, quedó debajo de los muertos y no tuvo necesidad siquiera de resucitar y se fugó.
Rolando Gabrielli
23 de junio de 2010
(Nota tomada de la revista Virtual Letralia http://www.letralia.com)

viernes, 25 de junio de 2010

Dos Fotos con lluvia

I (con flash)

· “Yo Dios, confieso que no he pecado”

Cuando llueve solo en la sombra
es porque estás durmiendo desnuda
y Dios llora.

II (sin flash pero con capturador de sonrisa)

· “De miserables”

Desde mucho antes que perdieras tus sueños húmedos,
yo ya estaba bajo la lluvia
muriéndome de sed.
Vladimir Amaya

miércoles, 23 de junio de 2010

Ensayo sobre la Tristeza

Uno no se da cuenta de que los altos robles
aunque nobles y magnos han de caer un día,
que en su caída impresionante
arrastrarán presagios y sístoles ignotas.
Y en los retornos a la gloria
de estos descomunales cerebros compartidos
por la indolente humanidad
el Universo tiembla, mientras el pluriverso
alcanza alturas siderales.
Hacedle al gran maestro Saramago una estrella.
Grabad en su S inmensa del sol la fiebre eterna.
Contad con él, decid con él, leed con él
la historia de este mundo
e incendiadlo después. Sin él apesta.
Por último
haced de este arrebato un pañuelo
y pasádselo al dios que por Él llora...

Rafael Mendoza el Viejo.
El Salvador, 22 de junio, 2010

sábado, 19 de junio de 2010

Pintura de Saramago

(Foto de Alberto Hugo Rojas)

Caricatura de Saramago


(Foto de Alberto Hugo Rojas)

Lanzarote despide a Saramago

Estas es una de la cosa que nunca quieres contar pero tienes que estar para todo en este oficio. Ayer me llamaron para decirme que José Saramago había muerto en su casa de Lanzarote. Puse la tele y allí podía leer la noticia las letras de última hora. Deje todo lo que hacía y me fui a la casa de Saramago en el municipio de Tías. Después de un rato de espera entre el ir y venir de gente salía el féretro del escritor de su casa a la biblioteca y sede de su fundación a tan solo unos paso. Todo fue realmente muy rápido sin casi espera y con un buen trato hacia los reporteros que allí hacíamos guardia por parte de familia y amigos pese al dolor del momento facilitaron mucho nuestro trabajo. Todos entramos en orden y respeto. Creo que nunca habíamos tenido una organización así sin que nadie nos dijera nada para hacer nuestras imágenes.
En el centro de la biblioteca José Saramago entre sus libros. En la pared en un gran cuadro en tonos amarillos podíamos verle a él y su mujer, parecía decir hasta pronto. Muy cerca su silla ya vacía de el para siempre y su escritorio. Sobre la mesa las ultimas cosas que supongo el dejo allí la última vez que estuvo. Me llamo la atención una nota de una admiradora que venía desde Argentina dejándole su saludo pues hacia poco visito a Sábato haciendo lo mismo.
La cabeza del escritor descansa en su ataúd sobre un paño bordado con la frase "¿Estaremos extrañamente conectados a la bondad del mundo?" que le envió un lector desde Argentina después de leer uno de sus libros. Poco más puedo decir...Con todo respeto me dedique hacer mi trabajo que aquí pueden ver.
Hoy me toco madrugar para ir al aeropuerto para garbar la salida de sus restos mortales que partirían en un avión militar hacia Portugal. Allí se quedaran partes de sus cenizas la otra regresaran a Lanzarote y serán depositadas bajo un olivo en su casa.
Hace unos años José Saramago participo en mi exposición fotográfica; Palestina-Israel: dos pueblos condenados a entenderse. Saramago junto a Manolo Medina y Alberto Vázquez-Figueroa fueron los ponentes en la mesa redonda y los padrinos de mi proyecto. Para mí un honor que el Premio Nobel participara ese día. Contemplo mis fotografías, vio mi documental y expuso lo que él pensaba.
Alberto Hugo Rojas

A los 72 años, murió el escritor mexicano Carlos Monsiváis

19/06/10 - 18:30
Desde abril estaba internado en una clínica de la capital mexicana por una fibrosis pulmonar. Con más de 50 títulos, era uno de los ensayistas más populares de su país. También trabajó en varios medios de comunicación.

Carlos Monsiváis, uno de los escritores más populares de México, falleció hoy en la capital de ese país a los 72 años, después de pasar varios meses internado por una infección pulmonar.
"El escritor mexicano Carlos Monsiváis falleció el día de hoy (sábado) a las 13:48 horas (locales) en el área de terapia intensiva del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán por insuficiencia respiratoria", informó la Secretaría (ministerio) de Salud a través de un comunicado.
Carlos Olmos, vocero del ministerio, dijo que Monsiváis falleció por una "septicemia pulmonar". Estaba internado en terapia intensiva desde el 2 de abril.
Con más de 50 títulos, Monsiváis era uno de los escritores y ensayistas más prolíficos y reconocidos de México por su estilo crítico e irónico con el poder. También tuvo durante años una amplia presencia en los medios de comunicación.
Siendo un joven periodista, trabajó en Radio Universidad y comenzó a publicar en los años 60. Al igual que Poniatowska, Monsiváis fue afectado profundamente por la masacre de estudiantes en 1968 en una plaza del barrio de Tlatelolco en la Ciudad de México, y su libro "Los procesos de México'' (1970) narra los casos judiciales contra 68 estudiantes arrestados luego del incidente sangriento.
Más tarde publicó "Amor perdido" (1977), "Los rituales delcaos'' (1995) y "Aires de familia'' (2000), entre muchas otrasobras.
En marzo de este año, presentó su última obra, "Apocalipstick", una recopilación de crónicas de la capital mexicana.
A lo largo de una carrera llena de reconocimientos, el escritor ganó el Premio Nacional de Periodismo en 1977, el Premio JorgeCuesta en 1986, el Premio Mazatlán en 1989 y el Premio XavierVillaurrutia en 1996. Continuó siendo reconocido en sus últimosaños, y en el 2006 ganó el Premio FIL de Guadalajara (antes Premiode Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo).
El poeta José Emilio Pacheco dijo alguna vez que Monsiváis era el único escritor a quien "la gente reconoce en la calle''.
(Nota publicada en el Periódico El Clarín)

viernes, 18 de junio de 2010

Duelo por Saramago

Reuters
Viernes, 18 de Junio de 2010
El escritor José Saramago, primer Nobel portugués de Literatura, falleció el viernes en su vivienda de la isla canaria de Lanzarote a los 87 años, informó la editorial que publica sus libros en España, Alfaguara.
Escéptico y pesimista empedernido, Saramago combinó el realismo mágico con la acerba crítica política, levantando la voz en numerosas ocasiones contra las injusticias, el conservadurismo, la Iglesia y los grandes poderes económicos, a los que veía como las grandes enfermedades de su tiempo.
"Estamos todos hundidos en la mierda del mundo y no se puede ser optimista. El que es optimista, o es estúpido, o insensible, o millonario", dijo en diciembre del 2008 durante la presentación en Madrid de "Las pequeñas memorias", una obra en la que recuerda su infancia entre los 5 y los 14 años.
La Fundación Saramago dijo que el escritor había muerto de un fallo multiorgánico tras una enfermedad prolongada.
"Creo que es una gran pérdida para la cultura portuguesa", dijo el primer ministro portugués, José Sócrates, a los periodistas al conocer la noticia.
"Sus obras han enorgullecido a Portugal, su muerte vuelve a nuestra cultura más pobre", añadió.
Entre las obras del autor portugués, que era miembro del Partido Comunista y comenzó su carrera literaria como poeta, figuran "El año de la muerte de Ricardo Reis", "El evangelio según Jesucristo", "Ensayo sobre la ceguera", "La balsa de piedra" y "La caverna".
El prolífico escritor, cuya delicada salud hizo temer por su vida hace unos años, había publicado a finales de 2009 su última novela, "Caín", una irónica mirada al Viejo Testamento que fue muy criticada por la Iglesia católica.
En la presentación de esa obra, dijo que la Biblia era un "manual de mala moral" y un "catálogo de lo peor de la naturaleza humana".
Natural de Azinhaga, en el centro de Portugal, creció en el seno de una familia de campesinos y se autoexilió en 1992, después de que el Gobierno portugués excluyera su novela "El evangelio según Jesucristo" de una lista de recomendaciones para un premio literario.
Desde entonces, tenía fijada su residencia en Lanzarote, donde vivía con su esposa, la traductora y periodista española Pilar del Río.
Nota y fotografía tomada del Diario de Hoy

miércoles, 16 de junio de 2010

¿Qué es la Literatura?

Al subrayar la importancia de la literatura para nuestra vida y en especial para los jóvenes, quiero sugerirles que nos imaginemos un mundo sin historias, imágenes, poemas, inspiraciones. Sería un mundo inaudible, inefable e incomprensible. No existiría la magia que evocan los contornos de nuestro ambiente y que despiertan significados en nuestras vidas. Careceríamos del medio para expresar nuestra alegría o nuestra tristeza ante los diferentes fenómenos naturales o sociales. Tampoco podríamos evaluar o revivir nuestras experiencias. Seríamos criaturas superficiales con poco sentido de la inmensidad de nuestro universo.

Nada es más íntimamente nuestro que la literatura. La naturaleza no cuenta cuentos ni escribe poemas. Somos nosotros los que profundamente afectados por una experiencia la arropamos de imágenes y la convertimos en un ente armonio con vida propia. Y son estas creaciones las que sumándose van construyendo nuestra memoria colectiva. Es esta la que nos permite revivir y reposesionarnos de esas experiencias críticas que marcan nuestro existir. Es ésta la que nos permite evocar desde nuestro ser, y que nos llama a dar de nosotros a los demás.

La literatura es, pues nuestra memoria colectiva. Es el pilar que sostiene nuestra cultura. Es la fuente a donde vamos a vigorizar nuestras energías creativas.

Un mundo sin literatura sería un mundo que no podríamos recordar. Perderíamos nuestra memoria; esa virtud inapreciable que nos permite recrear el pasado y reinventar nuestras vidas. Existiría la creación pero no la recreación, pues es la memoria literaria la fuente de toda creatividad.

(Paráfrasis del discurso leía en la Fundación María Escalón de Núñez al presentar el Certamen de Literatura Joven “Pensamiento Por La Paz.)

domingo, 13 de junio de 2010

Tarde en Manhattan de Karla Coreas

La poeta Karla Coreas se instala en una Tarde en Manhattan, y desde allí contempla la rutina cotidiana que arrastra los sueños, la fragilidad humana que se esconde en la urbe, mundo extraño al que llamamos ciudad... Y en ese diálogo caótico, en la eterna búsqueda de la utopía, triunfante se sumerge al simétrico universo de las pasiones, y con el corazón cubierto de alfileres, comienza a enhebrar el canto gozoso de la carne sinfonía de los sentidos; donde la geografía de su piel, se niega a extinguir la braza del recuerdo, las cenizas del amor, la llama cómplice de nuestro ser. Camino espinozo de aventuras, despedidas, encuentros y desencuentros, es lo que sucede en un Tarde en Manhattan, en el territorio necesario de la esperanza.
René Chacón
(Poeta Salvadoreño)

lunes, 31 de mayo de 2010

Sobre un hijo Pródigo

Por Alfonso Fajardo

Hay faenas en la palabra que sólo yo me sé.
Roque Dalton

Y el extranjero todo vestido con sus nuevos pensamientos, gana todavía
Partidarios en las vías del silencio: su ojo está lleno
De una saliva, ya no hay en él substancia de hombre. Y la
Tierra en sus simientes, como un poeta en sus palabras, viaja…
Saint-John Perse

Me basta el manual de Marx y la oración al Santo Niño de Atocha, Lenin revisado y la pragmática AK-47, la lengua del sueño y la áspera voz de la emergencia: mundos o bloques de temáticas que, escudriñados poema por poema, verso a verso, se unen dentro de la sustancia conceptual del texto. Desde Tres Poemas a la Patria, escrito a sus veintiún años, hasta “Arte Poética 1974”, escrito a sus treinta y nueve, hay una clara pretensión de expresar, mediante inscripciones de fuego en la tabla rasa de la historia, la vinculación orgánica y por convicción con el compromiso social en el tiempo que le tocó vivir. Pero no me interesa enarbolar banderas como escupitajos o defender sangre derramada como tinta en el cuaderno: la poesía de Roque Dalton es suficiente pancarta para que los que escrutan y demasiada palabra para los que aspiran. Su poesía habla y se defiende por sí sola y, es por ella, que hoy me hundo en las aguas fosforescentes de sus mejore momentos para rescatar, como a una joya o a un hongo, la brillantez alucinada de su más furtivo acento, la poesía menos explorada, leída y estudiada de toda su obra: es el turno del poeta y aquí no hay para más.

De las cicatrices del poeta cae pausadamente con su densa pureza, una de las expresiones de mayor hondura literaria que hayan existido en el país de los sacrificios. No me refiero a los lugares comunes harto conocidos por lectores y estudiosos epidérmicos: los “Poemas Clandestinos”, “Taberna y Otros Lugares”, “la Ventana en el Rostro” y “Un Libro Levemente Odioso”. Me refiero, como el disidente que busca el resquicio más conflictivo, al ambiente neblinoso, voluptuoso, heterogéneo, oscuro, ceremonial y mágico de sus libros “El Turno del Ofendido” y “Los Pequeños Infiernos”, verdaderos espejos y oasis donde los jóvenes poetas pueden reflejarse y beber de sus pezones.

El cinco de noviembre de 1937 César Vallejo escribió: “Un cojo pasa dando el brazo a un niño/ ¿Voy, después, a leer a André Breton?”[1] El poeta Dalton, quien ya para las fechas de escritura de “El Turno del ofendido” había abandonado el tono telúrico, oracular y lírico de la influencia Nerudiana de sus primeros escritos, pasó a descubrir, junto a toda una generación de poetas jóvenes de Latinoamérica (Enrique Lihn, Antonio Cisneros, etc.) el lenguaje tribal, humanista y fracturado del poeta peruano fallecido veinticinco años antes de dicho descubrimiento. El poeta, ya para entonces un Vallejeano consumado, hizo caso omiso de esos dos versos y se dedicó, como ese “muchachito triste que todavía necesita jugar” [2], a devorar a un tal Alexis St. Léger –que en sus ratos libres se hacía llamar Saint John-Perse-, a Henri Michaux, a Paul Reverdy, a Jacues Prevert. La sed de ir más allá que tienen los hombres había poseído su ventana y lo había convertido, frente a los poetas provincianos de su país con nombre de hospital, en el blanco perfecto de bellos epítetos: “pequeño-burgués”, “metafísico”, “retórico”, etc.
Roque Dalton había encontrado en el “humor, fruta fácil/ generosa”, en la “sinrazón lúcida que no le teme al caos”[3], en la lengua del sueño y en los exóticos vientos y las caudalosas lluvias[4], la fórmula perfecta que, unida al compromiso humano como trasfondo constante, dio como resultado una expresión poética surrealista en la que –paradójicamente- en el concepto del poema, el ser social no se desvincula del compacto guijarro de solidaridad humana como fuerza motora de los cambios sociales. El discurso poético o significante, por su parte, es una suma de las vanguardias perfectamente asimiladas y procesadas: una escritura que, si bien no es automática[5], responde al vasto aliento metafórico generador de conexiones; un código lingüístico pletórico de asociaciones de palabras ordenadas como una lluvia de gran altura; es decir, de un lirismo no retórico sino más bien carnoso, oscuro, preciso, voluptuoso y, al mismo tiempo, anti utilitario y conceptual. Una expresión unilateral en cuanto al emisor del mensaje –predomina la primera persona del singular, el yo-poético del discurso- y bilateral y poli funcional en cuanto a su destinatario:

“No será la palabra solamente/quien deba salvarnos” (a los poetas)
“Pero solamente tú recordarías/mi manera de mirar a los ojos” (a la mujer).
“Cuál será nuestro rostro?/¿Cuál nuestra heredad?” (a la sociedad)

El significado, muy al contrario de lo que muchos críticos han sostenido, no es vacuo, metafísico o fútil para la concatenación de esfuerzos y consecución del propósito del cambio social que se persigue; en medio de esos dos libros de características surrealistas encontramos, de nuevo como la constante principal de su obra, el concepto del compromiso social en poemas que nada le envidian –a nivel, repito, de significado- a los más narrativos y panfletarios de su última producción.
Roque Dalton esgrime la espada fosforescente del lenguaje y decapita a la vieja señora de la poesía sentada en su trono de glorias. Se sumerge en el océano azul de la locura y duerme una siesta entre sus joyas. Bebe de las aguas inmemoriales del útero de la tierra y nace embriagado de visiones memorables. Viaja al Sur del desencanto y regresa atiborrado de fantasmas. Baja a los infiernos y compra su alma con el precio de la poesía. Con nariz de sabueso y ojos de lince[6], el poeta es un equilibrista en la cuerda floja de la razón. Reconoce la raíz de su espejo y, como el poseído por los demonios del sueño, también reconoce que en el desarreglo de los sentidos están las hijas sexuales de la palabra. El Roque Dalton de El Turno del Ofendido y Los pequeños Infiernos es, entonces, un poeta autoexiliado en las esferas fecundas y liberadoras de las formas del surrealismo, y es esa vena, definitivamente, la que se salvará –literariamente hablando- de entre las exégesis, las apologías y el olvido.
En efecto, al escudriñar la voz Daltoniana de estos dos libros encontramos, entre otros hallazgos, una influencia considerable del surrealismo, el afán Cortazariano-Daltoniano de producir literatura de calidad dentro de la revolución y el matiz conceptual socialista en el contexto de sus poemas. Poesía y revolución, en este sentido, no son energías contrarias divorciadas, como alguna vez lo pretendió establecer la otrora oficialismo Salvadoreño. Poesía y revolución, razón y sueño, son –para el caso- fuerzas que se encuentran en un mismo punto: el poema. Pero no es una lucha de contrarios insalvable, sino más bien una comunión de dichas energías, en el sentido de Blake del concepto: “Sin contrarios no hay progreso… Oposición es verdadera amistad”[7] , una comunión cuya función es, en primer lugar, demostrar que se tienen suficientes herramientas poéticas para acercarse a la puerta del infierno de la lengua del sueño y, en segundo, utilizar esa calidad poética para ponerla en función –a través del mensaje- del proceso de cambio social. Poemas en los que se pone de manifiesto lo anterior, sobran: “Lejos está mi patria”, “Las cicatrices”, “Arte poética”, “Karl Marx”, “Mecanógrafo”, “Yo quería”, “El hijo pródigo”, etc. Pero no es mi objetivo defender la unidad granítica entre el poeta y el revolucionario: ya he dicho que su poesía se defiende por sí sola, tanto en el nivel del significante como en el nivel del significado. Me dedicaré en estas últimas líneas, en cambio, en brindarle el turno al poeta: el turno del poeta por años silencioso.
Los Pequeños Infiernos posee, a mi juicio, uno de los mejores poemas de toda la obra poética de Dalton, me refiero a “El Hijo Pródigo”, larga edificación de posibilidades en la que el poeta se deja escapar como animal, toda la sangre del lenguaje furtivo de sus más procesados aprendizajes. En efecto, al darle una lectura minuciosa del poema en referencia, nos damos cuenta de la gran influencia que ejercieron sobre su poética los poetas franceses anteriormente mencionados. Definitivamente no es una coincidencia el epígrafe de Saint-John Perse, tomado del poema “Anábasis”; de hecho, en honor a la reivindicación poética de Dalton, diremos que, si bien es cierto mencionaremos algunos puntos en común y otro poema, ello sólo probará, al final del escrutinio, la inteligencia de Roque al no dejarse contaminar por la gran obra del poeta antillano. Entre “Anábasis” y “El Hijo Pródigo” existen confluencias que, más allá del morbo antropológico muy propio de las apologías mitificadoras y desmitificadoras, hay que analizar en cuanto cualidades literarias asimiladas que más tarde el poeta abandonaría a favor de la emergencia y que, al final, son las cualidades por las que pasará a la historia como gran poeta.
En primer lugar, el contexto denotativo de ambos poemas se refiere a la figura del “Extranjero”, es decir, al desterrado, al apátrida: mientras que el extranjero de Perse se refiere a la calidad de forastero universal (sin patria propia y, por consiguiente, a la vez habitante y extranjero del mundo), el extranjero de Dalton no es más que el exiliado, el despojado y el desterrado de sus menos de veintiún mil kilómetros cuadrados, lo cual, en un principio, le da al poema un componente social indisoluble en todo su discurso. En segundo lugar encontramos quizá el elemento más importante que Roque toma de Perse no sólo para “El Hijo Pródigo” sino también para la mayoría de poemas de largo aliento de “El Turno del Ofendido” y “Los Pequeños Infiernos”, nos referimos específicamente al tono exuberante, al ritmo caudaloso del discurso poético muy propio de toda la obra de Perse; la utilización del poema en prosa, el ritmo interior avasallante y la superposición sucesiva de metáforas son similitudes, si bien no muy palpables en una lectura epidérmica, sí identificables en una segunda y más profunda lectura de ambos andamiajes poéticos. En tercer lugar, y como nimiedades curiosas, mencionaremos la estructura del poema (divididos en números romanos), la enumeración de profesiones y oficios y el desdoblamiento en una tercera persona cuando se usan comillas, aparte de ciertos códigos lingüísticos y de ciertas palabras que, sin ser trascripciones, denotan de forma lejana la influencia de la expresión de Perse sobre el lenguaje propio de Dalton.
Así como en “El Hijo Pródigo” se detecta el alma poética de Saint-John Perse, así también, en la totalidad de la obra de Dalton, se siente, como “tenues faros buscados por la niebla”, un constante afán por incorporar a su poesía las más variadas y diferentes vanguardias. Basten mencionar, a manera de ejemplos, el poema “Taberna”, cuya estructura de collage tiene su más antiguo y claro predecesor en Guillaume Apollinaire; el desenfado de su mensaje, que recuerda a Jacques Prevert; el tono conversacional y de auto burla de “Un Libro Levemente Odioso” tomado, como la mayoría de poetas jóvenes de aquél tiempo, de la combinación de la anti poesía de Nicanor Parra y el lenguaje vertical y humano de César Vallejo. Todas estas confluencias, demás está decirlo, merecen un amplio estudio crítico que, por hoy, debe ir acompañado de la publicación no sólo de su Poesía Completa, ya publicada, sino de toda su obra, la cual incluye dramaturgia, narrativa y ensayística, mucha de la cual aún se encuentra inédita.
El poeta, con cierto criterio de tres cabezas como el “Yeysún”, nunca fue ajeno al ejercicio plural de su expresión, es decir, a la diversión de estilos dentro de su poética, lo cual no quiere decir que sufrió serias contradicciones en el mensaje del poema. La censura de sus camaradas y compañeros por considerarlo “metafísico” y “pequeño burgués”, sólo demuestra la poca autocrítica y el dogmatismo imperante. Por otra parte, y como paradoja, cabe destacar que, a pesar del carácter de emergencia y de la reducida altura poética de libros como “Poemas Clandestinos” y “Un Libro Rojo para Lenin”, éstos no demeritan la gran obra heredada por Dalton. Si el poeta se dedicó al panfleto fue por la necesidad, por la urgencia histórica de remover las conciencias de los salvadoreños en una época en que privaba más la acción como medio idóneo para llevar a cabo los cambios, que el mejor lenguaje de ruptura dentro de las letras. “Taberna y Otros Lugares” probablemente sea el libro de poesía más importante y de mayor calidad de, por lo menos, los últimos cuarenta y cinco años en El Salvador (le seguirían títulos como “Los Estados Sobrenaturales y Otros Poemas” y “Es Cara Musa” de Alfonso Quijadurías; “Discurso Secreto” de David Escobar Galindo, entre otros) pero es en “El Turno del Ofendido” y en “Los Pequeños Infiernos” donde Roque demuestra su vocación de poeta vertical, onírico, desmesurado y, sobre todo, desenfadado con respecto a la fauna literaria de aquél tiempo.
Actualmente se habla mucho sobre la figura de Roque Dalton: mientras unos se lamentan y se rascan la cabeza pensando en su “error de juventud”, otros intentan rebajar su imagen de poeta y de revolucionario con estudios superficiales y especulativos sobre su obra. Mientras que otros –los más ignorantes, dogmáticos y graciosos- pretenden borrarlo del mapa con sólo un comentario verbal de poca monta. La importancia literaria de Roque Dalton no radica en el discurso encendido de sus más conocidos libros. Títulos como “Las Historias Prohibidas del Pulgarcito”, “Un Libro Levemente Odioso”, “Pobrecito Poeta que era yo” y “Miguel Mármol” son libros que reflejan una etapa determinada de la historia que, unida al tono conversacional de su poesía y al acento de urgencia de su prosa, nos da como resultado expresiones y libros perfectamente consumibles para la gran mayoría de lectores ávidos de participar de la fiesta daltoniana; sin embargo, son sus libros de mayor hondura onírica, introspectiva y surrealista los que, unidos a un acento eminentemente social y aun lenguaje y a un lenguaje poético elevado en calidad, asimilador de las vanguardias y de las expresiones de los grandes poetas, permanecerán en el tiempo por ser universales, dueños del fuego e los dioses y, como el chamán que fuma su verdad, espejos, ejemplos y enseñanzas para las nuevas generaciones de poetas. Roque Dalton está pasando la prueba del mejor y más objetivo de los críticos literarios: el tiempo. ¿Desmitificarlo?, ello implicaría negar su biografía, y, ¿Cómo desmitificar a un poeta que aún en vida era una ¿leyenda? ¿Cómo separar vida, obra y acción si están indisolublemente unidas? ¿Cómo enumerar contradicciones si, para el poeta, la poesía misma es una perfecta contradicción? Evidentemente hay preguntas que se responden por sí solas y obras que se defienden por sí mismas. Lo que nos queda a nosotros, hijos de un padre maldito, es brindarle el turno al poeta, estudiar con objetividad critica cada uno de sus libros y, por supuesto, publicar sus obras completas. Es lo menos que podemos hacer para reivindicar a esa “alma de niño que todavía necesita jugar”, para reivindicar al poeta que, además del gran testamento que constituye su poesía, nos dio, como piedra del ejemplo, como sacrificio, su “propio cadáver decapitado en la arena”.


[1] Del poema “Un hombre pasa con un pan al hombre”, del libro “Poemas Humanos”.
[2] Del poema “María Tecum”, El Turno del Ofendido.
[3] Fragmento tomado del texto “Manifiesto en un lenguaje claro” Antonin Artaud.
[4] Referencia directa a los libros “Vientos” y “Lluvias”, de Saint John-Perse
[5] Recordemos que la escritura “automática” era parte de las principales premisas del movimiento surrealista.
[6] “Yo volveré, yo volveré /no a llevarte la paz sino el ojo del lince”, del Poema Ya te aviso, de las Historias Prohibidas del Pulgarcito.
[7] Versos extraídos de “Las Bodas del Cielo y el Infierno”, William Blake.