domingo, 28 de marzo de 2010

Eleazar Rivera: “El sabor de la sal es un libro Intimista”

Considerada una de las voces jóvenes más representativas de una pléyade de poetas surgidos después de la firma de los Acuerdos de Paz, Eleazar Rivera ha puesto en alto el nombre de El Salvador con cuatro premios internacionales en Brasil, Costa Rica, España y Honduras, además de cargar en sus hombros el título de Gran Maestre, otorgado por la extinta CONCULTURA.La obra de este vate salvadoreño aparece en revistas y periódicos nacionales y centroamericanas, incluyéndosele en antologías poéticas como Juego Infinito (Publicación de los miembros de Talega), y 500 Años de prosa y verso (Sao Paulo, Brasil); también tiene sus libros de poesía: Escombros, Crepitaciones (Premio Pablo Neruda) y Ciudad del Contrahombre (Premio España).Se suma a sus palmares literarios el premio obtenido el 15 de agosto de 2009 en Santa Rosa de Copán, Honduras. Contactamos con él para conocer sus impresiones, inicios como escritor, su llegada al Taller de Letras Gavidia, los premios obtenidos y sus expectativas.Aunque Eleazar Rivera dejó su ombligo en Santo Domingo, San Vicente, el 20 de agosto de 1976, los azares le llevaron a Santa Ana, cuna de Oswaldo Escobar Velado, David Escobar Galindo… donde estudió profesorado y licenciatura en letras en la Universidad de El Salvador. Hoy se dedica a la docencia y a escribir, lo mismo que a reafirmar su veta literaria cuya fuerza da un “plus” a su prolífica producción.


Luis Antonio Chávez (LACH): En agosto del año pasado obtuviste un nuevo galardón a tu ya exitosa carrera literaria, háblanos un poco de que se trata y como recibiste la noticia.
Eleazar Rivera (ER): Es un premio obtenido en Santa Rosa de Copán, Honduras, en los Juegos Florales de la Casa de la Cultura, patrocinados por la alcaldía de esa localidad. Con respecto a como veo el premio, creo que es un reconocimiento al trabajo que uno viene realizando desde años, como producto de todo el trabajo literario realizado en el Taller de Letras Gavidia (Talega), y que al desintegrarse el Taller he ido consolidando, de tal forma que cada integrante ha buscado su propio horizonte.

LACH: Un taller de literatura sirve para conocer nuevos métodos de cómo limpiar los textos en el afán de depurar la técnica. Eso explica que, si bien Talega aglutinó a varios jóvenes inquietos por la literatura, al final de la jornada sólo fueron cinco o seis los representantes de ese grupo surgido después de la firma de los Acuerdos de Paz (1993), éstos toman la literatura como un oficio y ya están dando buenos frutos, ¿quiénes eran esos poetas?
ER: En Talega se aglutinaron varios jóvenes afines a la poesía, lo cual es rescatado en un artículo publicado hace algunos años por Pedro Valle. Él dice que fueron muchos los que llegaron al Taller, pero al final fueron seis o siete los que nos quedamos. Y efectivamente, entre los miembros del Taller hubo esa inquietud por escribir, de mejorar la técnica, conocer sobre autores, leer sobre crítica literaria, trabajar en nuestra obra… es decir, aprendimos las herramientas básicas, fue algo así como de autoformación que al final nos ha servido a todos los integrantes para ir trabajando sobre nuestra obra desde nuestra propia individualidad.

LACH: Durante la guerra, Alfonso Fajardo, Rainier Alfaro, Eleazar Rivera… eran unos niños ocupados en sus propios juegos de niños, sin un interés en particular por la literatura. Tras la firma de los Acuerdos surge Talega, grupo que trata de alejarse de los parámetros del conflicto armado, pero observan que no es fácil hacerlo y toman como maestros a miembros de la Generación Comprometida, Roque Dalton… aunque en el fondo lo que buscan es dar a conocer su propia voz, labor que después de 16 años ya da sus frutos: ¿a que se debe eso?
ER: La guerra tiene su particularidad dentro de la poesía. Entre los escritores había una intención de querer escribir con un matiz ideológico y la poesía no escapa a esa premisa: el compromiso social, textos cargados ideológicamente. Con la firma de los Acuerdos de Paz nace Talega y como Taller vimos conveniente trabajar el compromiso social, pero no con un tinte ideológico, y como bien lo mencionas, Roque Dalton fue y sigue siendo un referente de la literatura salvadoreña; en ese sentido tendemos a alejarnos del estigma de la guerra, no negamos a Roque, sino que cada quien va en la búsqueda de su Ars Poético, como le llamó Roberto Armijo, y eso es lo que ha tratado de hacer cada miembro de Talega.


LACH: Al margen del trabajo que cada uno realiza tras las jornadas aquellas de los sábados cuando sacrificaban a su familia, tu profesión como profesor, que es muy absorbente, me pregunto: ¿valdrá la pena el sacrificio tuyo y el de la familia por dedicarte a la literatura?
ER: Definitivamente que sí, la literatura es una profesión y quienes ingresan a ella tienen que dedicarle tiempo. Muchas veces he sacrificado reuniones familiares y robado tiempo al sueño para poder trabajar mi obra, de tal forma que muchos familiares me preguntan que a qué horas escribo, pero los fines de semana son sagrados para la literatura, aprovecho el tiempo para escribir, además de las noches, pues durante el día debo ganarme el pan como docente en una escuela pública, es decir, hay que buscar espacio para escribir.

LACH: A Alfonso Fajardo se le ve como un líder en Talega. De hecho es el primero del grupo en ganar premio en Quetzaltenango, Guatemala, huella que ustedes siguen como un libreto. Pedro Valle obtuvo un segundo lugar en Guatemala y vos que ya fuiste galardonado en España, Brasil, Costa Rica y este último en Honduras, lo cual te marca como literato. Alex Canizález tiene premios importantes, prácticamente Talega se ha reducido a seis miembros; Rainier Alfaro vive en Honduras y sigue escribiendo: Edgar Iván Hernández llegó después al grupo, o sea que ustedes son los pilares de un grupo que se desempolvó de la temática de la guerra y han empezado a mostrar su propia visión de mundo, sin obviar la realidad que les circunscribe.
ER: Alfonso Fajardo es uno de los primero poetas del Taller en obtener premio internacional tras ganar los Juegos Florales de Quezalternango (Guatemala); de ahí se ha cosechado más triunfos, Pedro Valle ganó 2º. Lugar en los Juegos Trinacionales en Esquipulas. Cada miembro del Taller ha forjado su propia carrera literaria. Lo que mencionas de Edgar Iván es cierto, él se formó en el Taller Literario Xibalbá, luego integró el Círculo Literario Patriaexacta y se incorpora a Talega. Desde mi óptica, el más prolífico es Alex Canizález, él tiene cinco libros publicados y más obra inédita esperando ser publicada; y así estamos, cada quien haciendo su trabajo. Creo que después de la ruptura de Talega ha empezado la cosecha, porque si bien es cierto que mientras funcionó el Taller estuvimos obteniendo premios –como colectivo- dentro del país, la cosecha más importante como son los premios internacionales empieza a verse hoy; eso confirma que el trabajo hecho como colectivo y los logros internacionales –al parecer- nos han dado la razón, porque no nos equivocamos de la ruta que nos trazamos y esperamos continúen los premios por el bien de la literatura nacional.


LACH: Háblanos de tus influencias literarias, pues el poeta se forma con lecturas afines y no basta con tener la intención de escribir, deben haber maestros a quienes se admiran por sus cuentos, poesías, novelas, ensayos…
ER: Hay poetas a quienes leo y admiro mucho. Dentro de la Generación Comprometida, un escritor que me llama mucho la atención por su aporte académico en su producción literaria es Roberto Armijo. De los poetas latinoamericanos está César Vallejo, Pablo Neruda, Mario Benedetti. En el caso de Benedetti, aunque a muchos no les guste por encontrarlo como poeta simple, facilón, al ir más allá encontramos a un escritor con un sentido profundo de una visión social y con una profundidad temática que ya quisieran muchos. También está Miguel Hernández, el maestro de la sencillez; a casi todos los miembros de la Generación del 27, que son escritores bastantes afines… de ellos se pueden hallar rasgos en mi obra.

LACH: De todos los escritores mencionados, quien es el que te marca como poeta o te da líneas a seguir, aunque al final es el propio hombre el que se descubre, da muestra de su aprendizaje y su caminar en la literatura.
ER: Definir a un poeta a quien sigo sería muy atrevido porque son muchos los escritores que leo y que tengo en la cabecera, aunque me siento muy afín a Vallejo (César), Lezama Lima (José), a escritores muy cercanos y que perfectamente se pueden detectar en mi obra.

LACH: Siendo muy joven, Eleazar es galardonado por la Fundación María Escalón de Núñez con sus Pensamientos a la paz, y aquí, si bien no creímos que despegaras en la literatura como lo has hecho, entre ese premio y la publicación de Juego Infinito (Antología de Talega), además de publicaciones hechas por vos de forma esporádicas, ¿cómo vez tu recorrido en la literatura?
ER: Creo que ha existido una evolución entre los Pensamientos a la paz de la María Escalón de Núñez, que fue un premio con poemas bastante forzados al enmarcarse en una temática, la obra posterior ha sido más libre, aunque veo en ellas una ruptura entre los poemas de ese concurso y la obra escrita después, como el libro con el que obtuve premio en España, de tal forma que cualquier crítico de la literatura observará esa evolución.

LACH: En Escombros aún se siente un canto a la guerra, que no viviste, entre comillas, porque en la niñez es cuando más se absorbe el acontecer nacional, pues no se tiene la sapiencia para plasmarlos, pero al menos se es como una cámara de video. Hoy tienes el privilegio de escribirlos, cuéntanos: ¿que tema es más recurrente en tu obra?
ER: Por primera vez me despido del tema de la guerra, porque en Pensamientos por la paz está presente la guerra, ya no digamos en Escombros (Premio Pablo Neruda); Ciudad del contrahombre (Premio España); pero en el libro El sabor de la sal encontramos una poesía intimista, un libro totalmente amoroso, es decir, le doy vuelta a la guerra, creo que el tema del amor y la relación entre pareja viene a sustituir el tema de la guerra, por ello me atrevo a decir que El sabor de la sal será un libro que dará de qué hablar.

LACH: Hablando del libro El sabor de la sal, desde mi óptica creo que estás llegando a tu momento culmen en la literatura, es decir, te estás encontrando contigo mismo, perfilando una voz más madura, ¿será que aquí encontraremos esos poemas intimistas y amorosos que se esconden, pero que tarde o temprano salen a luz, temas a los que Neruda (Pablo) cantó en 20 Poemas de amor y una canción desesperada, de aquellos versos amorosos que dejan huella?
ER: Son poemas intimistas porque trato de reflejar mi propia vivencia en poemas dedicados a mi esposa, creo que es una ruptura con toda mi obra anterior, es mi vida donde pueden observarse un crecimiento aceptable.

LACH: Luego de conocer tus versos en estilo libre y prosa, que perspectivas esperamos de este nuevo poemario: ¿Habrá sorpresas?, ¿qué hay en esta nueva obra que el jurado vio para que te haya adjudicado un primer lugar?
ER: Habrá sorpresas, los críticos interesados en estudiar la literatura salvadoreña podrán evaluar al publicarse el libro, verán si el jurado se equivocó o no al otorgar ese premio. Lo importante es evaluar qué se puede hallar en esta nueva obra, ya que son versos intimistas…


LACH: Los premios te marcan y eso no hay duda. Acaso Eleazar siente que ya llegó a su estadio más alto o que aún está aprendiendo, que se está encontrando como poeta, diferenciándote entre los escritos de la década del 90 y los de actualidad, ¿qué mensaje darías a las nuevas generaciones?
ER: El mensaje más importante es que si les gusta la literatura que se dediquen con pasión a ella, que lean, que sean disciplinados, que sean autocríticos, porque no todo lo que se escribe es bueno, que sepan que hay textos que no valen la pena trabajarlos, pero que hay otros que si, hay que leer y leer, escribir y escribir, por mi parte espero seguir escribiendo y continuar dando sorpresas…

(Textos y fotos Luis Antonio Chávez. Entrevista publicada con la autorización de Luis Chavez y tomada de su blog:

http://ramajeliterario.blogspot.com/2010/03/eleazar-rivera-el-sabor-de-la-sal-es-un.html)


3 comentarios:

LoQueSientoEscribo dijo...

Felicidades Eleazar... me alegro que todo el tiempo que pones en tu trabajo se este gravando en la hostoria. Mas alegre se pone uno cuando es de El Salvador y cuando uno lee de su compatriota. Ojala tengas mas y muchos mas exitos en tu carrera! la proxima vez que vengas a Europa avisame para que te des una vuelta a Suecia y asi quisas podemos reunir a los jovenes Salvadoreños aqui en Suecia para una charla.
Que Dios Te bendiga.
Amor Fati! NC

Eleazar Rivera dijo...

Gracias, y creo que el compromiso de uno que escribe y que se ha metido ha esto por convicción es hacer las cosa cada vez mejor.
saludos,

Gloria Rodriguez dijo...

Exitos, por intrucciones de Dr. Guzman Garanda,es escritor panameño, nos ha pedido que le consiga sus libros ContraHombre, Escombros y otro que ha publicado, pero lastimosamente hemos preguntado en varias partes y no lo conseguimos, asi que le pido que si me puede decir a donde comprarlos. Gracias