martes, 9 de marzo de 2010

Otoniel Guevara: "El gremio artístico, en su mayoría, perdió la confianza en el Gobierno de Fúnes"

Otoniel (Quetzaltepeque, La Libertad, 1967) no se anda por las ramas para acometer proyectos ni para denunciar espejismos. Su extensa e intensa trayectoria poética le dan una autoridad de opinión insoslayable que incomoda a muchos en El Salvador y que en otros tantos -la mayoría-, nos ha servido para poner las barbas en remojo en todo a lo referente a la gestión cultural partiendo de escasos recursos. Así, ha desarrollado el Festival de Poesía "El turno del ofendido" en el que han participado todo un universo de poetas latinoamericanos y del mundo entero. Designado por el Gobierno de Mauricio Funes como Director de la DPI (Dirección de Publicaciones e Impresos de El Salvador) bajo la reciente gestión abortada de la Dra. Breni Cuenca, Otoniel Guevara ha renunciado en solidaridad con la fugaz Secretaria de Cultura, renuncia que por supuesto tuvo su denuncia, y a la vez, una sorpresiva censura de parte del Diario Co-Latino, para el cual ha laborado desde hace muchos años. Digno de su nombre, estas son las respuestas que ha aceptado darle en exclusiva a Bitácora del Párvulo.

FE- Con la llegada al poder del FMLN ¿existen políticas públicas culturales claras por parte del Gobierno de Mauricio Funes?
OG-
Bueno, hablas de dos cosas que ahora parecen más distintas que antes. Hay un gobierno del ciudadano Funes y un subgobierno del FMLN. Partiendo de esta base lo que existió fue un proceso apadrinado por el FMLN en el cual se crearon mesas de diálogo nacional sobre diversos temas, incluyendo la cultura. Esta mesa de Cultura trabajó durante dos años las políticas públicas que deberían regir, según los artistas, intelectuales y trabajadores de la cultura consultados, al nuevo gobierno. Cuando Funes nombra a Breni Cuenca Secretaria de Cultura, ella acumula todos los insumos que diversos grupos han dado en materia de políticas públicas y echa a andar el proyecto. Este proyecto tenía un claro carácter emancipador y popular. Y duró hasta que el Ciudadano Presidente olvidó contar hasta 10 y despidió a la Dra. Cuenca y borró del mapa este proyecto, pues todo el equipo que trabajó en él fue finalmente removido del gobierno, de tal forma que la única política clara que se tiene de este gobierno es su voluntad inescrutable de gobernar sin cultura.
FE- ¿Qué importancia se le dio a creadores e intelectuales de izquierda a la hora de conformar este Gobierno?
OG- Hay intelectuales de mucho respeto, como la Dra. Rodríguez en Salud, la Dra. de Avilés en Trabajo, Gerson Martínez en Obra Públicas, Badia Serra en Educación, en fin, sí me parece que hay un grupo de intelectuales de peso en el Gabinete. Pero a los creadores, es decir, a los artistas que se había convocado, se les dio un trato de maleantes después de la destitución de la Dra. Cuenca. O quizá no, porque a los maleantes no se les trata con tanta desconfianza, después de todo, hasta les dan criterios de oportunidad y esas cosas...
FE- ¿Se mantienen las estructuras de relación cultural del régimen arenero?
OG-
Lo que te puedo contestar es que después de la ola de destituciones que el ejecutivo realizó en la Secretaría de Cultura, quedó casi intacta la antigua estructura administrativa, con la que terminó trabajando la administración de Federico Hernández.
FE- ¿Cuál ha sido tu posición al respecto y qué fue exactamente lo que te condujo a la doble renuncia del Co-Latino y su Suplemento 3000 y de la DPI?
OG-
Bueno, la renuncia fue triple y ya algo expliqué de eso. De la editorial renuncié por solidaridad ante el atropello autoritario que el Ejecutivo ejerció contra la Secretaria de Cultura, la Dra. Cuenca. Hasta el día de hoy no he escuchado una explicación racional para su despido. Y todavía nadie sabe cómo es que se pierde la confianza del Ciudadano Presidente. También me movió a renunciar el olor a tiranía que emanaba de la carta de despido que le endosaron a la Dra. Cuenca. Estaba claro que no nos iban a tolerar más en el gobierno. No a los insumisos. No a los creadores. No a los transgresores. Del Suplemento cultural 3000 y del programa radial "Semáforo en azul" (del Diario Co Latino y Radio Nacional de El Salvador respectivamente) renuncié por la clara y abierta censura que se me impuso para no criticar al gobierno de Funes. Me pareció claro el cerco de silencio que se estaba imponiendo alrededor de temas incómodos para la Presidencia, lo cual corroboré después con la censura que también le asestaron al programa Debate Cultural de Álvaro Darío Lara en Canal 10 y de lo cual Álvaro ya hizo un resumen detallado en una carta pública. Y me parece triste el papel que esta jugando la Secretaría de Comunicaciones. Incluso, me atrevo a recordarles un vox populi: mal paga el diablo a quien bien le sirve. Esas fueron las causas.
FE- ¿Cuáles eran tus proyectos para la DPI?
OG-
Yo tenía bajo mi responsabilidad el revisar y desarrollar las colecciones de la nueva editorial. Presenté mi resumen donde se ordenan las colecciones más valiosas y se crean varias nuevas. Mi interés era, en primer lugar, que el Estado saldara la deuda con decenas de autores que hasta la fecha han sido ignorados por el Estado. Adicionar colecciones tan importantes como las de memoria, monografías de pueblos, biografías, arte, arqueología, clásicos nacionales y otras, al mismo tiempo cruzar publicaciones con el Plan Nacional de Fomento a la Lectura, maravillosamente planificado por Claudia Hernández. También visualicé la inserción del libro salvadoreño en el concierto de ferias del libro. Veia, de aquí a dos o tres años, a nuestro país como invitado de honor de ferias internacionales del libro en Latinoamérica, por ejemplo. Y a nuestros autores con un mayor nivel de presencia en el concierto literario de la lengua española. Y también tenía el plan de sacarle libros a la gente, no solo a los escritores, a la gente.
FE- ¿Sigue siendo el proyecto de Gobierno de Funes un proyecto del FMLN?
OG-
Creo que nunca lo ha sido. Creo que son dos cosas distintas.
FE- ¿Cuáles eran las expectativas del gremio artístico con respecto a Fúnes?
OG-
Me parecían variopintas. Desde los que no confiaban desde el principio en que le interesara la cultura, hasta los que se comprometieron trabajando en el proyecto cultural emancipador que el mismo Funes decapitó. Sería interesante escuchar la voz de los artistas y gente de la cultura en este momento. Podes pobrar a hacer un sondeo y a ver que te responde. Yo lo que veo es que el gremio artístico, en su mayoría, perdió la confianza en el Gobierno de Funes.
FE- Por último, a partir de ahora y conociendo de antemano toda tu gestión cultural imparable ¿Cuáles serán tus proyectos?
OG-
Rescatar los libros que tenía planeados. Es imposible hacer independientemente todo lo que una estructura estatal te permitiría, pero es más imposible destruir la energía creadora. Con todos los problemas que tenemos hoy en la cultura salvadoreña, lo que cabe esperar es mucha producción, mucho invento, mucho humor, muchísimo amor y la certeza de que arte y política son agua y aceite. Por supuesto que el arte es agua bendita y la política aceite quemado.
(Entrevista tomada del Blog:

No hay comentarios: