lunes, 5 de abril de 2010

Corral de locos

Cuando la sensualidad fracasa, algunos privilegian a la razón, con la que buscan ordenar el caos; según la poesía de Murvin Andino, al final ni siquiera la razón tiene importancia. Todo es devorado por el caos, y si con nuestra mente y nuestra imaginación construimos algo cercano al orden, también esa construcción es un espejismo, una dualidad paralela igual de desesperante. La existencia y el amor son un desfile de reflejos, de imágenes sin profundidad ni forma, de seres que se encuentran momentáneamente en el deseo: sombras que se abrazan ante un espejo ciego, dos espejos blancos y ciegos que se agotan en los besos.
Para Murvin Andino, eso somos los humanos, criaturas incomprensibles, contradictorias y absurdas que vagan sin nombre ni rostro por un paisaje desértico, gritando nombres de seres amados o de dioses imposibles para una falsa espera mientras soñamos la otra nada de la muerte.
(Tomado de Revista nimalapalabra del 29 de junio de 2008)

No hay comentarios: