viernes, 29 de enero de 2010

Jorgelina Cerritos, Premio Casa de las Américas

El Foro de Escritores de El Salvador, felicita efusivamente a nuestra colega del Foro JORGELINA CERRITOS, por haber obtenido el premio latinoamericano más importante en la rama de teatro. Se trata de la 51 edición (2010) del Premio Casa de las Américas, Cuba.
Compartimos esta noticia, con la certeza de la calidad literaria de nuestra compatriota, que con este premio mete a El Salvador en la gran literatura del continente.
Mario Noel Rodríguez.

Adjuntamos acta del jurado calificador.
TEATRO
El jurado integrado por Peky Andino, de Ecuador; Sara Joffré, de Perú; y Raúl Martín, de Cuba, acordó otorgar por unanimidad el Premio a: Al otro lado del mar, de Jorgelina Cerritos, de El Salvador. “Por entregarnos una pieza cargada de poesía, donde la sencillez de la propuesta para la escena encierra, a la vez, una profunda e inteligente reflexión sobre la condición humana; por la destreza del diálogo y la limpieza de su estructura dramática, creando dos personajes y una atmósfera que, con economía de medios, dan grandes posibilidades a actores, directores y a una diáfana comunicación con el público”.

Menciones: Barbarie, de Sergio Blanco (Uruguay).Las dos caras de la moneda, de Cheddy Mendizábal Álvarez (Cuba).

domingo, 24 de enero de 2010

Poemas de Carlos Ernesto García

Hace unos meses tuve el honor de conocer personalmente al poeta Carlos Ernesto García con quien únicamente había intercambiado comunicación vía electrónica.
Me impresionó mucho la concepción de la poesía que tiene Carlos Ernesto y su activismo en difundir la cultura salvadoreña en el mundo.

Ahora le dejo cuatro poemas para disfruten la pluma de este poeta salvadoreño:


POR EL LENTO RENCOR DEL AGUA
A Rigoberto Paredes

Amenaza la memoria.
Camina entre manoseados papeles
con los pies prestados.
Peligrosa la memoria.
Se desnuda y combate en plena calle.
Alta suena la voz del que reclama
y los constructores del verso
ya no son volcán inactivo
tierra baldía
machete sin filo.

BREVE POEMA DE AMOR
Vos sabés que yo
vengo de la melancolía a la melancolía
que confundo todos los lugares
la Plaza del Zócalo
con el Parque Ula Ula
el Danubio con el Lempa
a los niños andaluces con los de Panchimalco
la torre de París
con las de electricidad que daban frente a mi casa
allá en San Martín
cerca de Suchitoto.


la verdad es que lo confundo todo
hasta el color de tu pelo
con la espesa oscuridad de los cafetales.


PRIMER BESO
A una muchacha cuyo nombre
no recuerdo.
Cuando te besé
(fue en casa de una amiga tuya
que me gustaba)
era la primera vez que te besaban.
Sentí tu cuerpo temblar contra la tierra.
Nunca más volví a verte ni besarte
pero cuando te recuerdo
no sé por qué
aún siento tu cuerpo temblar contra la tierra.

VERANO DEL 80 Y CINCO
Apoyada contra la pared
una joven de falda corta
quieta espera.
La miro.
Toso.
Doy una bocanada al cigarrillo
que circular se enreda entre sus piernas
—cierra los ojos y suspira—.
El metro estacionado ya
abre sus puertas.
Subimos en distintos vagones
y nos dejamos llevar.

viernes, 22 de enero de 2010

jueves, 21 de enero de 2010

Post 100

Hoy escribo la entrada número 100. Fue en abril de 2008, cuando jugando abrí una cuenta de blog y comence así a blogear. Hoy, casi dos años después, he aprendido algunas cosas de este oficio y espero seguir aprendiendo otras. Pero sobre todo, espero seguir pegando post sobre literatura salvadoreña y de otras latitudes.
Gracias a todos los que alguna vez visitaron este blog por curiosidad, porque recibieron un mail invitándoles a que lo hicieran o simplemente porque por equivocación entraron en él. Espero que no se hayan arrepentido de haberlo hecho.
Gracias, nuevamente por leer esta expresiòn y les invito a enviar críticas porque solo así se puede saber que hay que mejorar.

domingo, 17 de enero de 2010

Elena Medel

Elena Medel nació en Córdoba en 1985. Actualmente disfruta de una beca de creación del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes. Ha publicado los poemarios Mi primer bikini (Premio Andalucía Joven 2001; DVD Ediciones, 2002), Vacaciones (El Gaviero, 2004) y Tara (DVD, 2006). Traducida al árabe, inglés, italiano y portugués, sus poemas han aparecido en numerosas antologías. Escribe, además, cuentos y artículos, y textos sobre literatura y música en diversas publicaciones. Es una de las coordinadoras de La Bella Varsovia.

Comparto algunos poemas de esta poeta que nos sorprende con su palabra:
&&&&&&&&&
Aquello en lo que te fijas cuando salimos por las nochesMi madre me enseñó que la mejor forma de pasar por la vida era renunciando a la propiedad particular.Ella me convenció de que podría transformar los balbuceos en música de cámara, con mis zapatos.Tus zapatos son mágicos, me dijo. Pierde uno y ganarás un marido. Vende dos y ante ti se revolverán las semillas de tu reino.Y yo susurraba: mi reino eterno. Junto a él.Decidí que los compraría de colores para camuflar mi identidad, sobrios si aspiro a desvelar mis secretos.No tacones ni zapatos planos ni aerodinamismo; le quiero suciamente. He descubierto que pasos-pequeñosconducen a una-mujer-seria-con-dos-rayas-absortas.Descalza, de puntillas, vuelvo a tener diez años y a morirme por dentro de tanta soledad.
De "Tara" 2006


Curso de submarinismo
Como anticipo a la pérdida,un corazón que flota y sobrevivea la riada de sueños encerrados en burbujas.Como coraza contra la victoria,agendas que no abandonan su jaula de jabón,muertas sobre la placa de la ducha.Hoy es epílogolas horas construyen su ataúd junto a mi almohada.
De "Vacaciones" 2004

Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre...
Escribiré quinientas veces el nombre de mi madre.Con un vestido blanco trazaré cada una de sus letras por las paredes de mi dormitorio, por el suelo del patio del colegio, por el pasillo de la casa más antigua. Para recordar mi origen cada vez que yo viva.En todos los lugares podré besar sus mejillas limpias de cristal, aunque ella duerma lejos:sus mejillas cercanas que me dolerán allá donde acaricie su nombre escrito.Tantos días, tantas noches habrá de alimentarme amorosamente con su parábola descalza;vendrá mi madre a arroparme, mujer de humo, con los ojos tiritando de suerte,y en cada sueño mis apellidos dolerán como un cartel de bienvenida a un hogar diferente.Sobre mi cabello, rubio como el de mi madre, la corona que me ciño como hija primogénita de Dinamarca.Me llamaré Vacía, en honor a mis muertos; miraré cómo retozan de acrílico las palmas de mis manos, sangrará mi lengua a disposici6n de mis muertos.Gritaré quinientas veces el nombre de mi madre para quien quiera escucharlo, y escribiré que bendigo este medio corazón en huelga mío, pues no olvido:nací para llorar la muerte de otros.
De "Tara" 2006


lunes, 11 de enero de 2010

Entre la carne y las palabras

Hace unos días recibí un regalo de la poeta Silvia Favaretto. Se trata ni más ni menos que de su libro titulado: Entre la carne y las palabras.

Debo decir que es una edición bilingüe y que los poemas están en italiano y español. Después de leer el prólogo escrito por Lauren Mendinueta (post anterior) debo quedarme callado y simplemente, invitarles a leer la muestra que ahora comparto con ustedes.
Poesía
En el silencio
descansa la poesía.
En el silencio apagado
de la llama,
en el silencio violento
de la sangre,
en el silencio inmaculado
de la margarita,
en el silencio aullante
del dolor.
Descansa y yo la despierto,
para manchar la hoja
y la conciencia.


Nocturno 5
Rayas de seda violeta.
Con olor a sándalo,
goteando como miel
cae la noche que danza
sobre los techos de las ciudades.
La inmortalidad
te ha tocado
con el verso, con la oscuridad,
con la ola;
pero la eternidad te queda grande.
Los ríos de palabras inútiles
que nos hemos dicho,
alcanzarán el mar del lamento
cuando nuestros barcos sin vela
varados queden contra los escollos
del pasado.
Rayas de seda violeta
con olor a sándalo
goteando como miel
cae la noche que danza
sobre tu cuerpo tendido, y cansado.

Rosa
Hoy me siento
triste como una rosa de plástico
en un cementerio,
condenada a vivir
en la morada erigida al culto
de la muerte,
estéril y artificial
en mi descarado rojo fuego,
frágil en la vergüenza eterna
de quien está destinado
a ser siempre
una máscara en la realidad
y un rostro demasiado humano en la ficción.


Piel
Para Lauren Mendinueta
Si esta especie de piel
que me divide del mundo
no fuera tan sutil,
podría aun soportar
el peso de tu cercanía,
el frío del invierno y
mi mudo destino de poeta.
(poemas del libro "Entre la carne y las palabras" de Silvia Favaretto y publicados con permiso de la autora)

miércoles, 6 de enero de 2010

Prólogo al libro "Entre la carne y las palabras"

Desde la primera edición de La carne del tiempo (2002), el primer libro de poemas de Silvia Favaretto, he sostenido que ella es la poeta italiana más importante de su generación. Con apenas 30 años ha publicado cuatro libros de poemas y ganado importantes premios literarios en los géneros de poesía, cuento y video-poesía. Nacida en Venecia en 1977 Silvia pertenece a la generación de escritores que empezaron a publicar a principio de los años 2000, y que a mediados de la misma década lograron un merecido reconocimiento de sus colegas y del público lector.

La primera vez que escuché a Silvia Favaretto fue durante el XIII Festival Internacional de Poesía de Medellín, en Colombia. Silvia tenía entonces 22 años y sorprendió a los asistentes con su magnífico español y una desenvoltura en el escenario que nada tenía que ver con su edad. Confieso que yo misma al escucharla me había quedado convencida de que era una poeta argentina. A ella leer ante públicos multitudinarios (los asistentes al Festival de Medellín llegan a ser miles) no la intimidaba. Pero su seguridad en sí misma y su manejo del español no fueron sus cualidades que más me impresionaron. Estaba sobre todo su poesía. Recuerdo algunos versos suyos de entonces:
Si esta especie de piel
que me divide del mundo
no fuera tan sutil,
podría aun soportar
el peso de tu cercanía,
el frío del invierno y
mi mudo destino de poeta.

La poesía de Silvia Favaretto, más allá de reflexionar sobre lo vivido, o de recrear la crónica de sus sentimientos, es un acto de valor. Es decir, sus poemas se arriesgan a decir verdades, aunque las verdades sean incómodas para la misma autora o sus lectores. Son poemas con vida propia, pequeños mundos que interactúan con quien los lee revelándole los rostros que existen debajo de la máscara de las palabras. A veces ese rostro coincide con el de la poeta, pero la mayoría de las veces es un espejo incapaz de favorecer o desfavorecer al que se atreve a mirarlo. A este respecto recomiendo leer especialmente el poema titulado La herida de mi amor sangra violeta y se vuelve noche. Sólo un autor que no teme decir quién es y cuál es la naturaleza de sus sentimientos es capaz de abordar con tanta libertad y arrojo el tema de este poema.

En La tetra santità e il variopinto orrore, libro que publicó en 2004 en coautoría con Christian Panebianco, la poeta incorpora a su imaginario temas que apenas se dejan ver en el libro anterior. Personajes de la mitología griega clásica y de la tradición judeocristiano son usados para reinterpretar las historia ya conocida, como en el poema titulado Judas, en el que el personaje se disculpa aduciendo la omnipotencia de Dios y su papel de títere humano en el cumplimiento del plan divino. O bien, otros en los que los personajes se corresponden con la voz de la autora, es el caso de Penélope y Narciso.

En el 2006 la poeta experimenta con un nuevo formato: El hipertexto. Así se lanza a la realización del CD El sacrificio de la mar. Lo realmente maravilloso es que a pesar de la incorporación de las nuevas tecnologías y de la experimentación formal, la poesía permanece intacta, purísima. Prueba de ello es la inclusión de varios de los poemas del CD en esta antología. Es el momento en el que aparecen los poemas más largos de Favaretto. Por lo general se trata de textos que se dividen en partes más bien breves pero que se articulan entre sí para formar poemas extensos que fluyen como agua. Pero es en 2007 cuando siento que ocurre la más profunda revolución en los versos de la poeta italiana. Y en esta ocasión no tiene nada que ver con el formato. Para empezar, la poeta invierte la lengua original de sus versos. Hasta El sacrificio de la mar los poemas son casi totalmente escritos en italiano y traducidos al español por ella misma, a partir de Palabras de agua (2007) la poeta escribe el original en español y después se traduce al italiano. Es curiosa esta inversión de la lengua creadora si tenemos en cuenta que, a pesar de su amor por Latinoamérica, sus numerosos viajes y la parte de su familia que vive en Argentina y Colombia, su residencia permanente es desde siempre Venecia. Además su poesía adquiere un humor irónico que acentúa la sinceridad y el arrojo que siempre la caracterizó:
Vendrá el pasado y
me encontrará muerta
con el pelo enmarañado en el polvo
y los dedos de los pies
esmaltados de rojo.
Y contenta, por Dios,
contenta.
Esta primera
antología de Silvia Favaretto nos permite una mirada amplia sobre la obra de una poeta verdadera, cuya poesía se inscribe en dos tradiciones, la italiana y la hispana. Poemas que en ambas lenguas no tienen ningún miedo a enseñarnos la carne de sus palabras.

Lauren Mendinueta
(Poeta colombiana)

viernes, 1 de enero de 2010

Recuento de los daños del año viejo

Incia el año 2010. Sin embargo, creo conveniente hacer un recuento de lo que nos dejó el año que ayer culminó. Primero, debo decir que nos dejó un premio internacional para Jorge Galán, el Premio Nacional de Cultura para Alfonso Kijadurias (con lo que se hizo justicia a su larga trayectoria dentro de la literatura salvadoreña) y a mí, me dejó un premio en Honduras: Juegos Florales de Santa Rosa de Copán y la alegría de ver que C. D. FAS se coronó campeón del Fútbol salvadoreño.