miércoles, 29 de septiembre de 2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

Recital poético de TALEGA

La cita es para el jueves 30 del mes en curso en el centro español (Paseo General Escalón y 83 Ave. Norte, San Salvador) a las 6:30 p.m.
En la lectura participarán Alfonso Fajardo, Alex Canizalez, Rainier Alfaro, Roberto Betancourth, Pedro Valle, Edgar Iván Hernández y quien esto escribe.

Allí les esperamos.

(Lectura de TALEGA en Leyendas Café-bar, foto cortesía de William Alfaro)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Alfonso Fajardo y la poesía del delirio

Por Raúl Henao
Especial para Prometeo
No se si el poeta Alfonso Fajardo está loco, o tras las rejas en un frenocomio de su país centroamericano. Y en este caso si ha puesto en practica lo que nos recomienda André Breton al respecto: Asesinar a sangre fría al primero de los médicos, enfermeros o guardianes que se atraviese en el camino para de ese modo, tener por lo menos el privilegio de ser internado de por vida en una celda privada y exclusiva, apartada de la atmósfera abyecta y policíaca que prevalece por lo general, en dichas instituciones de salud pública.
Pero a falta de que haya o no emprendido esa acción transgresora, sabemos que el poeta salvadoreño se ha cuidado previamente de consignar en los poemas reunidos con el título de LOS FUSIBLE FOSFORESCENTES, sus “palabras gemelas de las sombras”, “la luz animal de su locura” su “interpretación delirante y poética de la realidad”, haciendo caso omiso de los dictámenes que nos imponen la lógica y la razón, para conducirnos seguidamente al reino de la libertad absoluta que, a no dudarlo, constituye la fuente perenne del arte y la poesía de todos los tiempos.
Ese lenguaje de factura incendiaria y soberbia, lo emparenta con predecesores de la talla de Roque Dalton, Alfonso Quijadurías o Carlos Martínez Rivas, sin perder por otro lado un ápice de su originalidad de poeta urbano y citadino, impronta que caracteriza a muchos de los poetas rebeldes centroamericanos actuales.
Es cierto que el curso muchas veces tortuoso de la misma vida citadina con sus altas y bajas, vientos encontrados o caminos enrevesados. se encarga a menudo de desmentir a los poetas contestatarios, que por lo regular terminan convertidos en académicos adiposos, en funcionarios subordinados a los intereses de la clase política de sus respectivos países de origen… y en quienes desde luego, al final, sólo sobrevive la retórica vacía de la marginalidad y el malditísmo poético.
Pero por el momento es suficiente corroborar que Alfonso Fajardo se sitúa en esa línea negra” ya antes señalada por Henri Michaux cuando nos dice que “quien oculta su loco muere sin voz”, línea de quienes oponen su locura personal, intensamente pasional y amorosa, a la locura colectiva de los adoradores del becerro de oro moderno, centrada en el intercambio comercial “helado y egoísta”. Es por eso mismo que la poesía de Fajardo nos llama a vivir plenamente, aún en el dolor y la desesperación infernales: “hay una puerta al infierno y sólo yo tengo su llave” –nos dice en su poema Fuente Luminosa. Y más adelante: “los locos caminan de regreso al infierno” (Ensayo sobre la Locura)
Cabe en resumen, señalar su cercanía evidente al poeta francés de “Una temporada en el Infierno”, proximidad que no deja de aflorar en los más radicales e intransigentes poetas del pasado y presente siglo que, como él, buscan “cambiar la vida, transformar el mundo”… sin importar que dicha empresa prometéica o luciferina termine en un completo fracaso cotidiano:
“No renunciaréno renunciaré al salto al vacío al lápiz bruñido al fuego de la mente esquizofrénicaa la energía que transforma a la palabra nueva al fusible fosforescente del poemaal animal posible de la imagen” (El Animal Posible)

Medellín.3 de julio de 2010.
( Artículo tomado de la siguiente dirección:
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Diario/01_08_10.html )

sábado, 11 de septiembre de 2010

Lulú

He aquí la vocación de la bruma.
No sé quién sos, pero te conozco.
Miro tu rostro y en esa ceguera presiento un abismo.
Camino en círculos y de regreso.
Vegetaciones de vellos púbicos, crisálidas
de carne temblorosa, útero de fuego
donde los amantes encienden sus antorchas.
De memoria tus duras nalgas, el olor a cedro
de tus fluidos, tus senos que Fellini despreciaría
y yo los vuelvo vino, la otra orilla
de tu forma de pensar que nos permite cruzar puentes,
la vulgaridad toda de ser feliz y exacto en el tiempo que nos ha abortado.
Amo tus gemidos más que las liturgias,
mido mi grandeza a través de tus ojos,
prefiero tu ombligo a cualquier bandera,
sueño que sueño, como el Bretón de mis locuras,
en el universo de una cama donde sólo giran
nuestros cuerpos celestes. Ahora te conozco y sé tu nombre,
sé que bailás tu propia música y no tenés número de seguro social,
que tu boca es pequeña y hambriento tu deseo.
Sé tu nombre y no lo pronuncio:
me basta tu imagen bajo el día impecable.
Ha pasado toda una vida, mi vida. Ha entrado
la muerte a mi lecho, mi muerte.
He mentido, no sé tu nombre pero lo sé:
sé que tu nombre es lluvia porque yo te nombro lluvia,
y nada más fuera de este bosque, de este altar,
de este cuadrilátero, es real y suficiente.

Sólo tus palabras de niebla
son ciertos, esos pasos que se acercan a mi costado y,
desconocidos de años de nosotros mismos,
nos vamos matando
Alfonso Fajardo
(Poema tomado del libro "La danza de los días")

domingo, 5 de septiembre de 2010

La experimentación poética de Alfonso Fajardo

Alfonso Fajardo nació en Nueva San Salvador el 20 de marzo de 1975. Es miembro fundador de TALEGA. Licenciado en ciencias Jurídicas por la Universidad Francisco Gavidia y actualmente cursa una maestría en derecho mercantil en la Universidad José Simeón Cañas. Ha recibido los siguientes reconocimientos: Primer Lugar en los Juegos Florales de Cojutepeque (1994 y 2000), Santa Tecla (1995), Zacatecoluca (1995), Usulután (1997), Santa Ana (1999), Quetzaltenango, Guatemala (2002) y Mención de honor en el Certamen “Rogelio Sinán”, Panamá, (2005). Ha publicado los siguientes libros: Novísima Antología, La danza de los días y Los fusibles Fosforecentes.
Foto de Carlos Parada


Sobre las bases de métrica española o conocimientos de métrica española que tenías cuando empezaste escribir, ¿qué conocías?
Cuando empecé a escribir, si tomamos en cuenta de que empiezo a escribir como a eso de los dieciséis, diecisiete años realmente no conocía nada de métrica. Lo conocí poquito antes de llegar al taller, pero después que había empezado a escribir; es decir, allí por bachillerato, sin embargo, nunca lo he puesto en práctica. En mis escritos de juventud, si ocupaba bastante la métrica; pero, en realidad no se le podría llamar poesía a lo que escribía, sino que son pensamientos dispersos que trataba de que rimaran pero que en ningún momento se puede considerar como poesía que está en métrica.

Aja, ¿Cómo clasificarías tu obra con predominio de la métrica o el verso libre?
Toda mi poesía está basada en el verso libre. Apenas he escrito unos diez sonetos, quizá en toda mi vida y donde me siento tranquilo, cómodo, es en el verso libre. Aunque allí habría que aclarar que no por el hecho de ser verso libre significa que el verso en sí carezca de ritmo. De hecho una de las características que debe tener el verso libre es el ritmo. Y eso, es muy difícil de conseguir, de hecho muchos dicen que es más fácil escribir en métrica que escribir en verso libre, pero bueno eso es cuestión ya de opiniones, verdá.

¿Cuáles considerás que son los ejes temáticos o los grandes temas de tu obra poética?
Pues mi poesía se ha venido decantando por etapas en cuanto a temáticas. Al principio, predominó bastante lo que es lo social, eh, sobre todo allá por los noventa, noventa y dos, noventa y tres, noventa y cuatro, noventa y cinco, predominó bastante lo social. Luego, eh, hubo un cambio a lo existencial, temas que tenían que ver con la muerte, la soledad, el dolor, eh, y luego, una etapa así más íntima de poesía más intima, más amorosa, más tirado a lo erótico; y actualmente, estoy escribiendo bastante poesía que tiene que ver con la locura, tanto física como la locura espiritual o psicológica, verdad, y actualmente que estoy escribiendo un poco de todo. No me encasillo en un tema. Actualmente, estoy escribiendo un libro que tiene varios temas, pero cuyo hilo conductor, digamos, que es la poesía que puede causar en determinado momento un poquito de polémica, en cuanto a sus temas. Estoy escribiendo bastante poesía que tiene que ver con la religión; poesía que tiene que ver con la política, con lo social, pero no asumiendo una postura sino más bien criticándolas. Es decir, un tipo de poesía tirada a la anarquía, al hecho de no estar atado a una ideología y no estar atado a una sola forma de hacer poesía y no estar atado a una solo escuela literaria, eh, pues básicamente eso.

¿Cómo ha marcado la realidad en la que has crecido, en la que te has desenvuelto tu obra?
Ha influido bastante. Yo no soy de los poetas que escriben sobre cosas que no les pasan. Yo escribo más que todo sobre cosas que han sucedido en mi vida y que me han marcado y por eso es que las escribo. Rara vez, he escrito poemarios o libros enteros que traten temas que a mi me hayan afectado. En ese sentido, pues, todos, casi todos los libros y poemarios que tengo, inéditos como publicados reflejan un poco de lo que he vivido en cada etapa de mi vida. Así por ejemplo, como te repito, al principio predominó lo social. Vengo de una familia –en parte- que estuvo muy vinculada al aspecto social en la década de los ochenta, eso más las amistades que uno tiene le hacen que uno escriba sobre ello, más la escuela literaria que uno trae de los libros de los ochenta me hizo escribir sobre ello. Luego, en mi vida particular y privada, pues también hay muchas cosas que han influido a escribir sobre el dolor, sobre la soledad, que están ahí y que están directamente asociados con mi vida personal. El hecho, por ejemplo, de tener dos hermanos, por ejemplo, que son especiales ha influido en parte en la obra que he escrito. No digamos una gran parte, pero si una parte significativa de lo que he escrito está relacionado con ello y así también en la etapa amorosa, también lo que me ha pasado en ese campo específico también ha afectado la poesía y así en general todo lo que escribo tiene que ver con mi vida y con lo que yo pienso. Nunca imposto una voz a la hora de escribir. Por eso paso mucho tiempo sin escribir porque no hay nada que me mueva ha hacerlo.

¿podrías darme nombre de poemas que por el tratamiento, la técnica los considerés como los mejor logrados?
Bueno, vamos a ver. Para tratar de ser un poco, para tratar de diversificar los poemas en períodos, yo diría que quizá del libro, Vuelos y astillas, del libro Novísima antología, es parte de un poemario que se llamaba Las estaciones del silencio. Vuelos y astillas, sería ese. De aquí vengo se llama otro de ese mismo libro, ah. Ensayo sobre la locura, que es de Los Fusibles Fosforescentes. De ese libro hay varios bien logrados, el otro que se llama, a ver, bueno los tres primeros de ese libro en la parte que está en prosa so poemas bien logrados. Neón Primitivo es el otro. En, de La danza de los días, Lulú es un poema bastante bien logrado. Eh, a ver, de los nombres, la verdad no me acuerdo mucho, pero, también de ese mismo libro La danza de los días esta… No recuerdo el nombre ahorita, pero es el poema que termina con una alusión a una de la película de Alen Ginchoc, que es donde el actor apuñala a la actriz. No recuerdo el nombre del poema, a veces se me olvidan. Y dos más de ese texto creo que son los más logrados. En total, si pudiera resumir la totalidad de los poemas bien logrados yo diría que son ocho o nuevo poemas. Los que totalmente están así, bien logrados como para una antología latinoamericana o algo por el estilo.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Dos premios para Carmen González Huguet

Esta semana nos desayunamos con la noticia de que la poeta salvadoreña Carmen González Huguet había obtenido el Primer lugar en lo Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango y en el Certamen Centroamericano de Poesía "Rafaela Contreras". El primero en Guatemala y el segundo en Nicaragua.

Desde Contrahombre celebramos los logros obtenidos por la poeta y esperamos siga cosecahando éxitos que vengan a sumarse a su ya larga trayectoria dentro de las letras salvadoreñas.
Carmen un fuerte abrazo.....