domingo, 28 de noviembre de 2010

Recital poético: POESIA A TALEGA

El 30 de septiembre en el Centro Español de San Salvador se realizó el recital poético "Poesía a TALEGA". El eventó sirvió para reunir a los integrantes del Taller de Letras TALEGA que durante los años noventa enriquecieron las letras nacionales y que actualmente, trabajan individualmente para legar a las nuevas generaciones una obra que digna de ser leída.
Les dejo una fotos del recuerdo de esta reunión poética. No sin antes agradecer al poeta René Chacón por organizar la lectura, al Centro Español por acogernos en su espacio y a quienes asisiteron por acompañarnos en este reencuentro poético.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Poesía a TALEGA

Durante el recital. De izquierda a derecha: Iván Hernández, Pedro Valle, Alex Canizalez, Alfonso Fajardo, y Eleazar Rivera.
Durante el Recital. De izquierda a derecha: Pedro Valle, Alex Canizález, Alfonso Fajardo, Eleazar Rivera, Rainier Alfaro y Roberto Betancourth.

TALEGA y algunos amigos poetas.
De izquierda a derecha: Rainier Alfaro, Alex Canizález, Otoniel Guevara, Roberto Betancourth, Eleazar Rivera, René Chacón (atrás), Alfonso Fajardo, Loida Pineda e Iván Hernández.
Integrantes de TALEGA: Iván, Alex, Pedro, Rainier, Alfonso y Eleazar (con ausencia de Roberto Betancourth).
De izquierda a derecha: Alex Canizález, René Chacón, Rainier Alfaro, Alfonso Fajardo, Pablo Menacho, Eleazar Rivera, Pedro Valle e Iván Hernández.

jueves, 25 de noviembre de 2010

González Huguet y su “Palabra de diosa”

“Porque el blanco odia al negro/ porque el amo teme al esclavo/ porque el ladino necesita al indio/ porque somos distintas”, leyó la poetisa Carmen González Huguet en la presentación de su libro “Palabra de diosa”, el pasado lunes, en el Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán (MUNA).
El poemario está inspirado en dos libros que marcaron a González Huguet: “De diosas a dragones”, de la costarricense Yadira Calvo, y el “Rostro materno de Dios”, del teólogo brasileño Leonardo Boff.
A pesar de que los libros de González Huguet tratan temáticas diferentes, una de sus características es el uso de las formas poéticas clásicas, como los sonetos y las liras.
La poetisa nació en San Salvador, en 1958, y ganó el Premio Internacional de Poesía Rogelio Sinán, en 2005

domingo, 14 de noviembre de 2010

TALEGA: POESIA EMBRIAGADA DE TIEMPO

Siempre es satisfactorio escribir sobre literatura, actividad artística que nos permite hacer un viaje de exploración hacia el alma del ser humano, donde desde un estado espiritual, se manifiesta todo tipo de emociones, contando para ello con la sensibilidad y el gusto estético, en una particular visión de mundo, para construír una propuesta donde la realidad y la fantasía creadora, den como resultado el milagro de la obra artística.

En nuestro país, es encomiable el esfuerzo y sacrificio que realizan todos los trabajadores del arte, que en condiciones adversas, con disciplina todos los días se dedican al estudio sistemático, a la investigación y cultivo de diferentes disciplinas artísticas, que tienen como único objetivo comunicar un mensaje, que luego de pasar por el tamiz del artista, lo recibe la gente, provocando diferentes estados de ánimo, donde el goce estético es primordial.

En esta oportunidad, quiero referirme específicamente al trabajo literario que a inicios de los 90s. realizó un colectivo literario en nuestro país. Es necesario dejar fuera el debate inacabado sobre la importancia o no, que tienen los talleres literarios en la formación del escritor, pues siempre existirán puntos de vista disímiles, dignos de ser tomados en cuenta.

Con estos rápidos apuntes, no tengo ningún interés en profundizar en el estudio de la obra literaria del taller Talega, que es precisamente al que me refiero, por cumplir sus 17 años de vida, sino más bien, hacer un breve esbozo de aquél tiempo en que un grupo de jovenes, juntaron sus andanzas y mal andanzas, para compartir una vocación en ciernes: fortalecer las habilidades en la escritura a través de la técnica imprescindible, que es al final, la que nos permite dejar una obra consistente, fruto de la maduréz artística.

El Taller de Letras Gavidia (TALEGA), se funda un 13 de noviembre de 1993, en el seno de la universidad Francisco Gavidia, por la iniciativa de los entonces estudiantes Pedro Valle y Roberto Betancourth, quienes le propusimos al coordinador de Extensión Cultural Mario Pleitez, realizar el taller los sábados por las tarde.

Luego se incorporaron Alex Canizález, que venía del amargo exilio, Alfonso Fajardo que llegó con 18 años del Colegio Salvadoreño-alemán, Edgar Iván Hernández que por esos años era veterano de otros talleres literarios como Xibalbá y Patriaexacta, Rainier Alfaro también muy joven, Orlando Moz que además era músico y el último integrante Eleázar Rivera, que todos los sábados viajaba a las reuniones desde Santa Ana.

Con todos estos integrantes se fué perfilando un esfuerzo significativo, parecia que había un clima especial, una camaradería que nacía a partir de compartir un interés común, ir tras la búsqueda de una formación literaria, descubriendo los vericuetos y las armas que nos permitieran adquirir la técnica y el oficio del escritor, que sabemos es una vocación difícil y solitaria, para luego ir evidenciando en cada una de las justas literarias en las que participabamos, por supuesto con mucho interés y soñando con agenciarnos como siempre, el primer lugar.

De ésta manera, con el paso de los años, con todas las lecturas acumuladas, las vivencias y el ejercicio constante en la escritura, llegaron muchos reconocimientos, primero en los juegos florales del paisito, luego a nivel internacional; Alfonso Fajardo triunfa en Quetzaltenago, Guatemala y en Panamá, Eleázar Rivera gana en Brasil, Costa Rica, Honduras y España, Pedro Valle gana en Esquipulas, Guatemala y su poesía se publica en Perú.
Los otros compañeros se mantienen muy activos publicando su obra como Edgar Iván Hernández y Rainier Alfaro que se va a vivir a Tegucigalpa y promueve a poetas en el hermano país, realizando recitales y presentaciones de libros.

Con Talega hemos vivido infinidad de situaciones, anécdotas que nos unen siempre, las actividades compartidas más allá del Lempa y el Goascorán, como el Festival Internacional de Poesía de Medellín, El Festival Internacional de Poesía en La Habana, el Encuentro de Poetas en Lima, en Washington, Tegucigalpa, Madrid y otras ciudades del mundo y de nuestro corazón.

Compañeros: a 17 años de seguir bregando en este díficil y a la vez gratificante oficio, quedan atrás polémicas como la del hipercrítico, quedan las páginas escritas por el tiempo y la vida, quedan las noches y los días en que fuimos Quijotes, quedan los caf'es y los asombros, las calles de San Salvador, las palabras escritas en un mural de sangre, los camaradas que nos abrieron las puertas de su corazón y nos ayudaron a caminar, los que con su odio nos hicieron crecer; quedan los libros publicados y también quedan las páginas en blanco, para seguir en el infinito juego de la poesía y del tiempo.
PEDRO VALLE
La Palma, 10 de noviembre de 2010.

jueves, 11 de noviembre de 2010

A 17 AÑOS DE FUNDACIÓN DE TALEGA

Lejano en días, pero cerca en sensaciones, está el día en que se fundó el Taller Literario TALEGA (Taller de Letras Gavidia). Fue un trece de noviembre de mil novecientos noventa y tres que varios jóvenes entusiastas de las letras se reunieron en una habitación desvencijada a fundar, en ese momento, lo que después se ponderó como una revelación. El Salvador, muy propenso a la fundación de grupos o talleres literarios, vivía sus primeros años de post-guerra en un ambiente neblinoso en el que, la literatura en general y la poesía en particular, sufría una suerte de replanteamiento cuyo dilema principal era, precisamente, la forma y el fondo de la escritura en ese nuevo escenario generado por los Acuerdos de Paz. En efecto, después de varias décadas de poesía mayoritariamente de corte social, en el sentido más ideológico de la palabra, surgía una nueva realidad que golpeaba con su silencio estridente la forma de hacer y entender la poesía. No es que la historia poética de El Salvador sea única y exclusivamente de emergencia, pues hay muchos ejemplos de poetas que, alejados de estas temáticas, han sido y siguen siendo grandes poetas. Pero tampoco es gratuito señalar que la historia poética que pasa por los grupos y talleres literarios, enfatizaron su Ars Poetica en esa gran vertiente de la poesía, y ejemplos de lo anterior sobran: la Generación Comprometida, grupo Piedra y Siglo, Taller Literario Xibalbá, etc. Es en ese escenario que nace TALEGA: en la etapa histórica de plena post-guerra y en el dilema existencial de los caminos de la escritura. Coincidentemente, la poesía generada desde TALEGA en aquellos primeros años reflejaba esa dualidad única en la historia, pues por una parte se seguía con esa tradición de una poética inspirada en las luchas sociales, pero por el otro se empezaba a escribir una poesía un tanto alejada de los cánones de la emergencia y cercana a la experimentación de otras temáticas, lo cual se debía, en gran parte, a que el Taller estaba compuesto por personajes tan disímiles como antagónicos que –a su vez- generaban una poesía igualmente disímil y antagónica, y es que a lo mejor así debía ser en un grupo donde convergían ex -comandantes urbanos de la guerrilla, estudiantes de letras, abogados y bachilleres en ciernes. Así pues, la poesía de TALEGA se fue convirtiendo en la excepción de lo que posteriormente fue una regla: la diversidad de temáticas y formas poéticas en un período de postguerra donde, parafraseando al gran Kijadurías, lo único certero era, precisamente, la duda.
Los primeros años de existencia de TALEGA fueron ciertamente singulares pues pasamos enclaustrados estudiando, criticando, leyendo, en fin, “tallereando” nuestra propia obra, y en ese afán de pulir la escritura es que surgieron los primeros logros individuales de sus miembros, traducidos en premios nacionales que con el devenir del tiempo se hicieron internacionales, actividades, recitales, encuentros internacionales con poetas contemporáneos de Centroamérica, publicaciones, etc. La efervescencia de los primeros años poéticos usualmente se ve recompensado en fecundidad, en alimentación de utopías, en grandes empresas culturales, en experimentación de la forma y del fondo y, por qué no decirlo, en la participación de la bohemia como motor incesante de la imagen. La poesía de TALEGA, entonces, constituyó un verdadero crisol donde se fundieron las más variadas formas de comprender la poesía, desde una poesía silvestre, lírica, pasando por otra citadina, onírica, hasta llegar a la aproximación de las vanguardias.
Viéndolo en perspectiva, si me preguntaran qué es lo que ha heredado el Taller Literario TALEGA a la literatura nacional, sin vacilar diría que dos cosas puntuales: a) La promoción de varios poetas que aún siguen activos en el libre ejercicio de la poesía, con todo su cúmulo de publicaciones, premios internacionales y reconocimientos; y, b) La fundación de varios estilos poéticos dentro de un mismo grupo literario, algo que, hasta ese momento, era impensable dentro de las agrupaciones o talleres de la época. Es sobre este último punto que dedicaremos las últimas líneas de este elogio, pues más allá de los premios, de los libros, de las antologías, de los festivales, está lo que al final se le recuerda a un grupo literario, que es su capacidad de asombro en contra del más grande crítico literario: el tiempo. Así pues, más allá de los logros individuales de sus miembros, lo que TALEGA aportó, en su momento, fue esa distintividad inherente a cada poeta, a cada poem, y no es que los poetas que integraron TALEGA hayan inventado una forma determinada de hacer y de comprender la poesía, no. De sobra se sabe que todo está escrito y de todas las formas, y que no hay nada oculto bajo el sol. Pero lo cierto es que fue en el período de postguerra que, por primera vez, una agrupación literaria rompió los esquemas que se venían heredando de generación en generación, consistentes en el manatenimiento de los mismo códigos linguisticos, de las mismas imágenes y metáforas y de las mismas temáticas. La guerra fría, presente en toda Latinoamérica por medio de las luchas sociales contra las dictaduras, fue efectivamente el denominador común en la poesía de América Latina de los sesenta, setenta y ochenta, y El Salvador no escapaba a esa hermosa ola de poesía cercana a las gestas de los pueblos. Esa ola, ese denominador común, era lo que por inercia provocaba, precisamente, la igualdad de las formas y del fondo, lo que hacía que, en la práctica, no se distinguiera la poesía de un poeta con otro de su misma generación, algo que quizá llegó a tener su cenit en los ochenta.
Basta comparar, por ejemplo, un libro como “Habitante del Alba” de Pedro Valle, con el libro “Crepitaciones” de Eleazar Rivera, o este último con “Los Fusibles Fosforescentes” de quien escribe estas líneas, o este último con el poemario “Los Otros” de Edgar Iván Hernández”, o éste con el libro “La Jaula en el Pecho”, de Alex Canizales. Formas totalmente disímiles, antagónicas, contradictorias, equidistantes, en fin: formas diversas, diferentes y distintas de entender, comprender, absorber y asumir la poesía. Si en la naturaleza existe la biodiversidad, en TALEGA existió la poediversidad. Una diversidad que actualmente es el nuevo común denominador en la poesía joven, esto es, la libertad absoluta de los caballos salvajes de la palabra, una libertad bajo palabra, como dijo el poeta.
Así pues, el tiempo se ha encargado de brindarle a TALEGA una importancia destacada en cuanto a la ruptura de la linealidad poética de grupos y talleres literarios anteriores, y es que –como el buen vino- los frutos de TALEGA se vuelven mejores con el tiempo. Quedan los libros, los premios, las antologías, pero sobre todo quedan los poetas que aún consideran a la poesía como una forma de vida, que aún siguen escriviviendo, escribebiendo. Salud, pues, poetas!
Alfonso Fajardo

domingo, 7 de noviembre de 2010

Ustedes y nosotros

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro y
un colchón especial
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien
ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal

nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.
Mario Benedetti

viernes, 5 de noviembre de 2010

Premios SEMIFUSA 2010

Amigos y amigas,
sólo pedirles el favor que visiten la siguiente dirección para que este servidor pueda optar a los PREMIOS SEMIFUSA 2010, en la rama de literatura:

http://www.lasemifusa.com/literatura/eleazar-rivera-escritor-y-poeta-salvadoreno/

Por su visita,
muchas gracias.

Eleazar Rivera

martes, 2 de noviembre de 2010

Letras desde el vacío hasta la plenitud

Gabriela Mendoza
Lunes, 1 de Noviembre de 2010
El escritor salvadoreño Jorge Galán presentará su libro de poesía "El estanque colmado" en Segovia, España.
Autor de libros de poemas, novelas de ficción y novelas infantiles, Jorge Galán ha dado vida a un poemario que, en palabras del escritor español Daniel Rodríguez Moya, "sus imágenes, realmente impactantes pero con sentido y huyendo de discursos fragmentarios, brotan de una fuente lírica vivísima". "El estanque colmado" se publica con la editorial española Visor, para la que Galán escribe por primera vez.

¿Por qué se llama "El estanque colmado"?
El libro habla sobre lo que somos a través de la vida, los diferentes seres en que nos vamos convirtiendo a través de las distintas experiencias. Si al principio somos algo vacío, al final lo que somos es algo lleno, colmado.
¿Es la primera vez que presenta un libro en España?
Sí, porque "Breve historia del alba" lo presenté aquí y los de Alfaguara también.

¿Qué temáticas se abordan en los poemas?
Son muchas temáticas. Algunos poemas hablan de mi experiencia de ser un niño en la guerra; otros, de mi época de juventud; alguno hay de tono romántico, sentimental, y muchos otros donde no soy el protagonista sino el observador o el imaginador para plantear una situación, como en el poema del último hombre sobre la tierra, por ejemplo.

¿Qué tipo de poesía es?
A veces de la experiencia y a veces de la imaginación, también puedo decir que es existencial, pero no me gustaría definirla, es decir, siento que no logro hacerlo a cabalidad, como debiera. No soy un académico.

¿Qué tipos de composiciones métricas hay en los poemas?
Es un libro enteramente escrito en verso libre. Es mi primer libro publicado -mas no escrito- donde no hay ningún metro.

¿El libro está dividido en capítulos?
No. Salvo un epílogo que en realidad es un poema que habla sobre una chica que sale de paseo una mañana y se encuentra con un estanque lleno de tipos sumergidos en esas aguas.

¿A qué público está dirigido "El estanque colmado"?
A quien interese. Por supuesto, no es un libro infantil como mis dos anteriores.

¿Cómo se siente al tener la oportunidad de publicar en el extranjero y con un público (el español) que es tan demandante en cuanto a la calidad literaria?

Me siento bien, feliz de publicar en editoriales que me gustan tanto y que antes eran un sueño que me parecía lejano. Lo del público no lo había pensado, pero estoy tranquilo, trabajé mucho en el libro, al límite de lo que sé y de lo que soy, es decir, hice mi parte; en ese sentido puedo pensar que, ya lo que pase, si gusta o no gusta, ya no depende de mí, y como no depende de mí, mejor ni preocuparse por ello.
(Noticia tomada del sitio: