domingo, 4 de diciembre de 2011

Diciembre

Hace dos años recorrì la ciudad de Antigua Guatemala. El sàbado recièn pasado regresè nuevamente y prometè regresar. No voy a esperar dos años. No. serà antes cuando de la mano de la luna eleve un barrilete que pueda brillar en la inmensidad de la noche.

domingo, 23 de octubre de 2011

La Bala

La bala que me hiera
será bala con alma.
El alma de esa bala
será como sería
la canción de una rosa
si las flores cantaran,
o el olor de un topacio
si las flores olieran
o la piel de una música
si nos fuera posible
tocar a las canciones
desnudas con las manos.

Si me hiere el cerebro
me dirá: Yo buscaba
sondear tu pensamiento.
Y si me hiere el pecho
Me dirá: ¡Yo quería
decirte que te quiero!

Salomón de la Selva
(Nicaragüense)

lunes, 10 de octubre de 2011

Jorgelina Cerritos gana Premio de Teatro Latinoamericano George Woodyard

Jorgelina Cerritos ganadora del V Premio de Teatro Latinoamericano George Woodyard (2011), Connecticut, Estados Unidos.

EL jurado del V Premio de Teatro Latinoamericano George Woodyard (2011), integrado por Jorge Huerta (University of California-San Diego), Gail Bulman (Syracuse University), Amalia Gladhart (University of Oregon), Grace Dávila (Pomona College) y Lola Proaño (Pasadena City College), decidió otorgar el Premio, por decisión unánime, a la obra VERTIGO 824 de la salvadoreña Jorgelina Cerritos, después de una deliberación sobre las 86 obras concursantes.

Los cinco miembros del jurado observaron que VERTIGO 824, “es una obra muy original que presenta una mirada existencial y (quizás) lo que nos espera al otro lado. La obra contiene humor, elementos poéticos y absurdos . También presenta aspectos sartreanos de una situación Sin salida.”

VERTIGO 824, cuya originalidad impactó al jurado, “hace un excelente uso de la tecnología mediante diapositivas, hologramas, imágenes en 3-D, lo que plantea un reto para la dirección”. La obra será publicada en el próximo número de primavera (2012) de Latin American Theatre Review. Este Premio fue instituido en el 2006 por Laurietz Seda, con el apoyo del Departamento de Lenguas Clásicas y Modernas y su sección de Español de la Universidad de Connecticut en honor al Dr. George Woodyard por su incansable dedicación a este género. El Premio tiene el propósito de estimular, apoyar y promover la creación de obras teatrales de alta calidad por autores latinoamericanos y latinos-norteamericanos. En las cuatro ediciones anteriores los dramaturgos/as galardonados han sido: de Argentina Cristina Merelli y Adriana Ferreri, de Colombia Orlando Cajamarca y de Cuba José Luis García.

domingo, 9 de octubre de 2011

Carlos Paz triunfa en Quetzaltenango

El Escritor Carlos Paz Manzano obtuvo el primer lugar en la rama de cuento en los Juegos Florales de Quetzaltenango, Guatemala.
Este galardòn viene a sumarse a otros triunfos que el acadèmico salvadoreño ha obtenido este año.

martes, 20 de septiembre de 2011

1er. Encuentro de Escritores en Ciudad Juárez

Del 2 al 6 de septiembre Ciudad Juárez fue el epicentro de las letras. Más de 60 escritores nacionales, locales, y extranjeros se hicieron presentes a la convocatoria que realizaran los organizadores del encuentro, los escritores: Antonio Flores Schoerder, Yuvia Chairez, Edgar Rincón Luna.

El encuentro contó con la presencia de: Uberto Stábile (España), Martín Camps (Estados Unidos), Manuel Petit (España), Diana Espinal Meza (Honduras) José Manuel García (Estados Unidos) Cecilia Pego (DF) , Roberto Castillo (Tijuana) , Víctor Treviño (Tamaulipas) , Nadia Villafuerte (DF) Alixia Mexa,( Ciudad Jiménez, Chihuahua) De Ciudad Juárez: Miguel Ángel Chávez, Carmen Amato, Osvaldo Ogaz, Javier Barón Rodríguez, Javier Armendáriz, Mikhail Alec Carbajal, Blanca Inés Cruz, Marco Antonio de Luna, Margarita Salazar, Arminé Arjona, Juan pablo del Villar, Fabiola Román Gonzáles, Eric Ponce Burciaga, José Antonio Blanco, Ricardo de León, César Adrian Padilla, Alma Delia Marcado, Humberto Murillo, Edgar Contreras, Marina Gallardo, Jesus Armando Molina, Sergio Alfonso Amaya, Roberto Spindola, Jesús Armando Molina, Gabriela Torres, Alberto Abrahan Dominguez, Dora Karina Rodríguez, Juan Carlos Esquivel, Arely Huitrón Betance, José Jasso, David Martínez Reyes, Wilfredo Camacho, Diana Selene Salcedo, María Dimas Valle, Javier Aurelio Valencia, Fernando don Juan, Blas García, Socorro Rosales Chacón, Rosario San Miguel, Hilda I. Sotelo, Cecilia Suárez, Gloria Santos Guzmán, Sonia Lizeth Arnada, Cristina López, Francisco Romo Ontiveros, Javier Izaguirre, Ilse Amelí de León, Concepción Porras, todos ellos distribuidos en 21 mesas de lectura.

Los espacios en donde se leyó poesía fueron: Consulado de los Estados Unidos de Norte América. Universidad Regional del Norte. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Cafebrería. Hotel Holiday Inn. Parque Borunda. Transporte público Ruta Juárez-Aeropuerto y kilómetro 20. Bibliotecas, monumento a Benito Juárez. Logrando con ello, llegar a más cantidad de personas de todas las clases sociales.

Se presentaron los libros: Novela Gráfica “Exilia” de Cecilia Pego (DF) , Documental “Tan lejos de Dios” poesía en la frontera norte Del autor: Uberto Stábile (España) Presentación de la Revista “Paso del Río grande del Norte” que coordina Margarita Salazar y Ricardo de León. Más todas las voces y sentires de los participantes.

Edgar Rincón Luna, uno de los organizadores comentó: "La gente salió muy contenta, muy agradecida tuvimos mucha asistencia es algo que nos ha destacado mucho, los escritores se van muy contentos porque hubo distintos tipos de públicos"

En la clausura, se entregaron los reconocimiento a los escritores que participaron, estos fueron en nombre del comité organizador, empresas e instituciones patrocinadoras. Además se hizo entrega de un directorio a cada autor visitante donde se incluyó el correo y teléfono de los escritores juarenses, el cual posteriormente se dará a conocer en su página de Internet escritoresjuaritos.blogspot.com y se imprimirá para obsequiarlo a la comunidad.

Sobre los planes que tienen para el próximo año se tiene contemplado que se realice un segundo encuentro "esperamos darle más espacio a los niños porque creo que debemos enfocar nuestro esfuerzo ahí, mejor empezar desde que son pequeños a generar interés en la lectura", mencionó Rincón.

¡Fue un éxito rotundo!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Recital Poètico

En el marco de la semana cultural de la "Universidad Francisco Gavidia", el Taller Literario TALEGA ofrecerà un recital poètico en el centro cultural de la universidad antes mencionada. Estàn cordialmente invitados para mañana 20 a partir de las 5 de la tarde.

Allì los esperamos.

domingo, 12 de junio de 2011

De regreso

Despuès de varios dìas de inactividad estoy de regreso.
Saludos a todos.

viernes, 18 de febrero de 2011

Entrevista del poeta Fabricio Estrada al poeta salvadoreño Rolando Costa

En lo personal, Rolando Costa es el poeta salvadoreño que con mayores misterios alimentó mi curiosidad, una vez que la esplendida poética salvadoreña comenzó a iluminar los cuartos vacíos de mi conocimiento hasta entonces. ¿Por qué? Bastó la recomendación del poeta Alfonso Fajardo, poniéndolo en mis manos como pasaporte al reino de la intriga: “Leéte bien este libro y ya me contarás” –me dijo-, y así, comencé a intuir las dimensiones reales de aquel regalo que desbarató muy pronto “el Reino de la Intriga” para pasar a ser (Helechos), una experiencia estética desbordante, un país terreno al que el poeta le aplicaba disecciones forenses, una indagación profunda al laberinto en el que, el alma humana, oficia de minotauro.

1- Han pasado muchos años desde que Helechos -y usted mismo- se convirtió para muchos en un poemario de culto dentro de la literatura salvadoreña, no tanto por su prolongado silencio como autor, sino más bien, por su inusitado desmarque estético respecto a la gran mayoría de poesía que se escribía en ese tiempo en Centroamérica ¿Cómo valora ahora, desde esta perspectiva, a Helechos?
Una valoración de Helechos me hace pensar en si logré o al menos en alguna medida logré lo que al escribirlo quería lograr. Quería, como se dice, sacar lo que tenía adentro de emociones.
Quería hacer una denuncia.
Quería sembrar una semilla.
Quería entregar una joya.
Quería solidarizarme.
Quería trascenderme a mí mismo.
Quería encontrar otro mundo.
Quería encontrar la poesía.
Quería encontrar a Dios.
Quería dejar y dar algo de mí mismo.
Quería desgarrarme.
Quería encontrar al ser humano del inicio.
Quería estar con la humanidad.
Quería mi libertad, una esperanza.
Y por todo eso y más, dediqué esos años de mi vida a escribir un libro, solo uno, y para lograrlo, quemé las naves. ¿Qué logré? Creo que escribir ese libro me salvó de la vacuidad.
El ser publicado el libro, me dediqué a distribuir por algunos días los quinientos ejemplares que me correspondían, de una edición de 2 mil ejemplares. Hubo quien opinó que el libro lo produjo una mente calenturienta. Y hubo quien opinó que se trataba del trabajo de un existencialista. Pero el reposo no lo tuve hasta que escribí Euquenor Tragado, el título definitivo de este otro libro.
Y me fui a otras cosas. Sí, de alguna manera me rescaté a mí mismo de la disolución de entre la humanidad. Pero me faltaba todavía.

2- ¿Lo pútrido es una forma de exquisitez estética o un reflejo en el texto de la descomposición social?
Existe lo que medra en las descomposiciones. El verde del musgo es deslumbrante, maravilla. Los hongos, también maravillan. Pero medran. ¿Somos algo meramente así en el devenir de las cosas vivas o hay algo en nosotros diferente, un cristal, que no requiere de medranzas? ¿O una pulsación, como en las luciérnagas? ¿Hay un llegar a ser o un ser ya?
Sí, lo social es una descomposición cuyas medranzas se estacionan en el ser humano. Y el ser humano se queda enredado en lo social y sus estaciones. El ser humano se estaciona y se olvida de algo. Sin embargo ¿Qué hay en el ser humano que hace que soporte tanto? ¿Qué quilates? La interrogante es válida. Helechos está lleno de preguntas.

3- ¿Qué papel jugó el surrealismo u otras lecturas crípticas en la conformación de Helechos?
Me impactó el uso de lo onírico, de lo absurdo, de lo conciso, de lo paradójico, de lo fantástico, y lo extraño en las artes, no solo en la palabra. No hacía mucha distinción entre movimientos y manifiestos, tomaba lo que me parecía acertado. Por ejemplo, una vez encontré entre los libros que le habían dejado a mi padre de una biblioteca, uno de un tal Frank Kafka, titulado El proceso, como decía la portada sin ilustración alguna ni comentarios de introducción. No pude dejar de leerlo hasta darle fin; mi impresionó muchísimo, impactó. Y no tenía a nadie con quien comentarlo por entonces.
Y apareció un tal Rilke con las elegías de Duino, y Los Cuadernos de Malte L. Brigge. Por ese mismo tiempo, en esa misma biblioteca, encontré a Pío Baroja, y me encantó. Todo lo hacía por cuenta propia; no buscaba quien me orientara. Levantando tapas y visitando librerías iba encontrando, para mí, tesoros. Luego fui recibiendo libros prestados.

4- La trans-sustancialidad de sus evocaciones poética referentes a la condición humana, ese constante señalamiento del hombre convirtiéndose en bestia ¿sigue guiando este concepto a su creación?
El hombre dejado enteramente a sí mismo desaparecería. No está en la capacidad de salvarse a sí mismo. Pero no está solo ni abandonado en el universo. Hay alguien.

5- En Helechos usted le da vida a un personaje de nombre Euquenor, personaje que al igual que el Moldoror de Lautreamont resume la degradación anímica y la desesperanza humana. ¿Cuánta fe tiene usted en el humano de nuestro tiempo?
Los proyectos humanos son un callejón sin salida. El propósito de Dios para el hombre es seguro. Vamos en una cuerda floja, todos. La misma fe que tengo en mí mismo es la que tengo en el prójimo.

6- En uno de sus versos, afirma que "no puede referirse con amor a nadie" ¿Hizo hablar al impulso poético o es una sentencia personal?
En lo personal, siento que gocé del aprecio de quienes me rodeaban, y, en cierta medida, fui ingrato y desagradecido, y me duele reconocerlo. Pero sentía que todos ellos me pedían que me sentara allí, con ellos; entonces sentía una inmensa soledad, porque no podía hacerlo. Y estando todos sentados, en cualquier momento surgiría aquella frase de María Rilke, “porque nuestras almas viven de traición”. El amor sigue siendo auténtico pero también sigue siendo fácilmente suplantado. Llegará el momento en que podrá uno sentarse a disfrutar de la inmensa paz que existirá, porque el amor y la justicia estarán allí completos, lo que ahora es una esperanza. Y será así porque nos habremos dejado guiar por ese Alguien.

7- ¿Qué novelistas o poetas lo intrigan o lo hacen volver una y otra vez a sus novelas o poemarios?
No tengo de tales libros para releer; se fueron yendo de mis manos, en gran parte y a mi pesar. Pero cuando se me vienen a la memoria, los disfruto. A veces solo se me viene el sabor, o un color o perfume, y lo disfruto. En algunos casos he vuelto a leer, por ejemplo El libro del trópico, de Arturo Ambrogi, y lo disfruté; quise leer narraciones de Francisco Gavidia, y no pude concluirlas.
Volví a leer Fuenteovejuna y el Lazarillo de Tormes. Puedo disfrutar los Cuentos de Cipotes de Salarrué, si lo tengo, ya que lo he regalado muchas veces; lo mismo Andanzas y Malandanzas, de Rivas Bonilla: lo he comprado y lo he regalado muchísimas veces. Por una razón diferente, leí hace pocos meses Sibela, de Alfonso Kijadurías, de casi quinientas páginas, novela inédita, y tiene mis elogios.

8- Si tuviera que definir el tipo de legado que le dejarían las letras salvadoreñas a la literatura universal ¿cuál sería su respuesta?
No sabría decirlo. Yo diría que el peso del que puedan sustentarse y equilibrase otros es regional; el país no da para tanto. Pero todo es temporal, un “para mientras”, como se dice, un tente en pie. Algo profundo y trascendental está sucediendo que nos atañe a todos, en lo que no hay fronteras. Lo que se nos ha legado continuará.

9- ¿Es necesario el trance o la racionalización en la concepción poética?
Yo más bien hablaría de lucidez y sensibilidad. Luego, pulimento, atención, cuidado.

10- ¿Cómo analiza a la nueva generación de poetas salvadoreños?
No estoy muy al tanto de lo que se escribe; por lo que puedo darme cuenta, se escribe bastante, se produce, hay movimiento, talleres, plazas, público. Sí puedo afirmar algo: respeto y aprecio la labor y la búsqueda de la poesía llenas de inquietud, de incertidumbre, anhelo y alegrías. Realmente, abrazo a quienes van tras de la poesía y la buscan.
Conozco algunos nombres, pero me faltaría leerlos más. La poesía es inagotable, nunca se acabará.

11- ¿Qué nombres convoca cuando piensa en la poesía centroamericana?
Miguel Ángel Asturias es el primer nombre que se me viene a la mente. Y se sostiene. En Guatemala hay muchísimo. Pedro Geoffroy Rivas, Alberto Guerra Trigueros, también me vienen a la mente. Me gustaría conocer el Jonás *.

12- Cuáles son sus proyectos actuales dentro de la poesía?
¿Proyectos? No puedo evitarlo; siempre busco la poesía, el fenómeno poético, en la paz de Dios.

13- ¿Es la intimidad el mayor trance de un poeta?
Es necesaria. Es la habitación, el espacio, el bombillo. ¿Qué viene después? Allí está el cuento. De la intimidad puede uno asirse en cualquier lugar, rincón o plaza del universo.

(Tomado del blog del poeta Fabricio Estrada:
http://fabricioestrada.blogspot.com/2011/02/entrevista-al-poeta-rolando-costa-el.html)

domingo, 13 de febrero de 2011

Día de San Valentín

Amar es un privilegio del que solo gozamos los seres humanos. Simple, amemos y tendremos una mejor sociedad humana.

miércoles, 26 de enero de 2011

¿Edgar Iván Hernández o el reflejo de la realidad cotidiana?

Heredero de una tradición literaria y veterano de los talleres literarios como Xibalbá, Patria Exacta y TALEGA; además, de ser conocedor de los recursos lingüísticos y de la técnica necesaria para trabajar el poema, Edgar Iván Hernández nos presenta una breve muestra de su amplio trabajo literario.

La poesía de Edgar Iván Hernández (1996, 1999) se caracteriza principalmente por utilizar el verso corto que se vuelve en ciertos casos un juego tipográfico y donde el poeta recurre a encabalgamientos para enlazar la idea poemática y empezar así su juego infinito, es decir su juego con la palabra.

Existe en la obra de este poeta una clara intención comunicativa y de ahí los temas que aborda; entre estos podemos mencionar: el amor, la muerte, la locura, la migración, el hecho poético o creación literaria, la ciudad o la urbanidad, la infancia, la guerra, la injusticia social, entre otros. Por lo tanto, no podemos hablar de una obra que surge por arte de magia o que no tenga nada que ver con la realidad en la que el autor estudiado se ha visto envuelto. Esta obra es reflejo precisamente de esa realidad y está íntimamente ligada a su vida. Veamos tres casos que demuestran lo que estoy afirmando:

En el poema Poemia[i] el autor habla del hecho poético enumerando una serie de adjetivos que caracteriza al poeta: Amigos / Altruistas / Amantes / Soñadores / de la mejor luna / Utópicos / Ambidiestros / Sádicos del primer sol / Incrédulos creyentes / de sí y de todos.

En el poema En la frontera[ii] el tema predominante es la migración: En el límite de cristales y filos / sus hijos identifican / el frío de la tierra violenta / y saben del estallido / que sorprende al corazón / bajo sombras inmensas / de edificios que terminan en mi nostalgia.

Y finalmente, ciudad del viejo niño[iii] es un poema donde el tema central es la urbanidad y la infancia: Junto a ellos soy el viejo / Niño / que no termina de crecer / que no termina de morir / Bajo sus sombras / amando sus raíces / soy cadáver ameno / que renueva su ayer / (…)

Desde el punto de vista formal Hernández se caracteriza por el verso corto, la numeración descriptiva, jugando intencionalmente con el poema largo y el epigrama. El ritmo predominante en la poética de Hernández es el sintáctico y además se vale del encabalgamiento como recurso poético. Lo anterior es característico de poetas que se valen del verso libre para tejer su obra; y así, Hernández, rompe con la métrica clásica al escribir poemas de una estrofa y que no tienen un número determinado de versos o al combinar diferentes tipos de versos en un mismo poema.

Finalmente, podemos concluir que Edgar Iván Hernández escribe una poesía caracterizada por el verso corto (de dos, tres, cuatro y cinco sílabas), la adjetivación como recurso poético y juega intencionalmente con el epigrama y el poema largo. Los ritmos predominantes en sus poemas son el ritmo sintáctico, el ritmo de pensamiento y de imágenes asociadas. Y los ejes temáticos abordados en su obra son la migración, la creación poética, la infancia y la urbanidad.

[i] Hernández, E. I. (1996). “Los Otros”. Colección Juegos Florales Santa Ana 1995, Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador. Pág. 102
[ii] Hernández, E. I. (2002). Poema inédito.
[iii] Hernández, E. I. y otros (1999). “Juego Infinito”. Dirección de Publicaciones e Impresos: San Salvador. Pág. s.n.



domingo, 23 de enero de 2011

Poema de los regresos


Un jurado integrado por Silvia Elena Regalado, Miguel Huezo Mixco y José Roberto Cea después de valorar las obras presentadas al Certamen en Memoria de Jon Cortina, tuvo a bien otorgar el Primer Lugar a la obra presentada por el poeta Pedro Valle.

A continuación transcribo la obra ganadora:

A Jon Cortina

Sabes que siempre regreso
por los caminos de diciembre
para descubrir la música sencilla
de aquellos peregrinos
que un día volvieron
de las fronteras del tiempo

Erigieron una casa grande de amor
juntaron manos
y bajo todas las tormentas
encendieron el fuego de la vida

Nunca importó. el dolor
que entre golpes de ausencia
se traga. Mesa Grande
tampoco la cara sucia de la
infancia
que un día se desdibuja.
entre disparos de miedo
Era más grande la estrella
la luz los pasos
del horizonte cercano
con tu vuelo de pájaro llegaste
para posarte en ese .árbol
de infinitos ramajes

Del otro lado del mar
vino una canción rebelde
que también era sed
en los manantiales de la Patria

En el centro del asombro
naciste de nuevo
cuando la inesperada metralla
de la noche aciaga
sembró. rosas de sangre
en el jardín de la historia
En el centro del asombro
naciste de nuevo
cuando la inesperada metralla
de la noche aciaga
sembró. rosas de sangre
en el jardín de la historia

Guarjila era silvestre
en los caminos del corazón
generosa en las manos del
campesino
que sembr. milpas
en las colinas del viento

El tren del recuerdo
regresa
con una fotografía en blanco y negro
Jon es inocente no sabe
pero la guerra es mirar el dolor
en el rostro de sus padres
es dejar la casa los libros y la escuela
es olvidar la infancia
para huir desesperadamente
hacia la noche
de una frontera imaginada
como si todo se pudiera olvidar
cerrando los ojos
como si fuera posible
arrancarse del corazón todos los muertos

Entonces comprendiste
que no hay dolor más grande
que refugiarse en el recuerdo
de todo lo que se ama
Es morir un poco
en la incierta geografía
de un país sin nombre
en la distancia triste
de una raíz marchita
Sólo entonces
milagrosamente
los Serranos recobraron la vida
volvieron desde el río sagrado
con sus rostros de luz
para cultivar en las anchas aradas
el nuevo maíz de justicia y verdad
El puente que constru.ste
sigue poblado de pasos
desde tu piel hasta mi sangre
desde mi voz hasta tu presencia
por eso es in.til buscarte

Habitas por siempre
el anónimo lugar de los humildes
que abren las puertas del amor
para seguir escribiendo
el poema de la vida
en las páginas del tiempo

jueves, 13 de enero de 2011

Confortablemente Entumecido

Hay libros que los lees y libros que no, dentro de los primeros están aquellos de grandes poetas y escritores y los de los amigos; y dentro de los segundos están los que te regalan y los de malos poetas y escritores. Todos, sin embargo, comparten a veces el mismo lugar: un estante derruido por el óxido del tiempo, donde el polvo forma finas dunas de olvido. Todos, o casi todos, una vez leídos o despreciados, acaban en el estante, y son pocos los que pueden con el tiempo. No sé cómo, ni por qué, pero el libro “Alguien me ve llorar en un sueño” permanecía a la vista desde que ordené la librera, es decir, desde hacía unos cuatro años, mi desorden controlado y mi desdén nunca me permitió tomarlo y colocarlo en el lugar de sus colegas: en el lugar que guardan muchos de los entonces jóvenes poetas centroamericanos. Hay libros que los lees y libros que no, decía al principio, y el de Francisco se encuentra entre los primeros, por dos motivos: porque es de los amigos y porque es de los buenos. Sin embargo, el libro no permanecía a la vista porque fuera un libro de cabecera, no. Permanecía ahí por terco, porque se resistía, porque alguna fuerza extraña hacía que, entre documentos legales y poesía de muertos, recopilara un polvo que no era de olvido sino de complicidad y misticismo.
No recuerdo cuándo te conocí, Francisco, creo que fue en algún festival en el que bebí más de lo que leí, y desde ese entonces compartimos las primeras cervezas que, por un momento, hacen olvidar ese hediondo cáncer que es la soledad. Posteriormente visité Managua por dos motivos, uno de carácter laboral y, el más importante, por visitar a una muchacha que era como el agua: ¡qué manía la de los poetas de fundar amores lejanos! Para entonces yo ya empezaba a ser marginal por convicción propia. Me propusiste visitar a un gran poeta nicaragüense, muy laureado, y yo te dije que no, que su poesía no me movía ni me conmovía como lo sigue haciendo, por ejemplo, el gran Carlos Martínez Rivas. Preferí tu segunda propuesta, la de escuchar, junto a unos amigos tuyos, unas guitarras hermosas de unos hermanos franceses de cuyo nombre no recuerdo, en el Teatro Rubén Darío. No nos equivocamos, el sonido de esas guitarras, esa noche, pudieron más que los versos de cualquier poeta. Al anochecer nos encontramos con tus vecinos de edificio, bebimos hasta el amanecer y hablamos de todo, menos de poesía (ya lo habíamos hecho durante todo el día y era hora de desempalagarse), de ahí la dedicatoria de tu entonces primer y recién estrenado libro, que acabo de tomar del estante oxidado: “the wrong people with the right Ron” Pues no, Francisco, era “the right people with the right Ron”, eso lo aprendí posteriormente, cuando conscientemente empecé a sustraerme de los círculos literarios, más no de la poesía, por motivos profesionales pero, sobre todo, por ejercicio saludable, pues al final la poesía constituye un trabajo personal, solitario, silencioso, lejos de la fanfarria de los festivales, los congresos y los desencuentros. Esa madrugada me hospedaste en tu apartamento, ese que pensabas pagar con el premio internacional Ernesto Cardenal, y el día siguiente, con la resaca correspondiente, colocaste en tu PC, a la cual estaban conectados dos parlantes gigantes, ni más ni menos que Comfortably Numb, de Pink Floyd, esa canción que eriza el pelo y que seguramente fue construida pensando en Syd Barret. ¿Será Pink Floyd una constante en nuestra generación, poeta? No sé, pero algún poeta de nuestra generación ya me ha reclamado que cada vez que viene de visita a San Salvador, tengo a Pink Floyd en el estéreo del carro. ¿Será que nos sentimos atraídos hacia el lado oscuro de la luna? ¿Será que deseamos brillar como locos diamantes? Pues brillemos en la oscuridad, Francisco, vámonos a visitar a Alejandra Pizarnick, a Alfonsina Storni y a Sylvia Plath, yo te acompaño.
El tiempo, ese que se instala en los estantes para quedarse dormido, pasó como un gato negro y, como casi todos los amigos de carácter literario, perdí contacto con Francisco, de quien únicamente tenía noticias por medio de los constantes correos electrónicos donde se reflejaba su inagotable trabajo como gestor cultural. Francisco quería morir en un poema, y lo ha logrado. Ahora sé por qué “Alguien me ve llorar en un sueño” permanecía intacto, siempre a la vista en mi estante: porque tarde o temprano iba a brillar como un diamante, porque ahora habla cuando Francisco, y todos, estamos confortablemente entumecidos.

Alfonso Fajardo
(Poeta Salvadoreño)

sábado, 8 de enero de 2011

Trece líneas para vivir

Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.

Ninguna persona merece tus lagrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.

La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa

Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para alguna persona tu eres el mundo

No pases el tiempo con alguien que no este dispuesto a pasarlo contigo

Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas , sepas estar agradecido.

No llores porque ya se termino, sonríe porque sucedió.

Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser mas cuidadoso en quien confías dos veces

Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quien eres

No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas
Gabriel García Márquez

viernes, 7 de enero de 2011

La gente que me gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a éstos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido
Mario Benedetti

jueves, 6 de enero de 2011

Año nuevo, propósitos nuevos

Se me ocurre empezar a escribir un texto en el que teorice sobre diversos tópicos; sin embargo, seré breve y conciso.
Empieza el 2011 y esto deberá traer propósitos y metas que cada uno deberá alcanzar. No dudo que cda uno luchará por cada uno de esos objetivos. Particularmente ya tengo los míos y no soy tan ambicioso, espero ser feliz y eso me basatará.
saludos a todos donde quiera que se encuentren.