jueves, 15 de noviembre de 2012

Los "Fragmentos del Azar" de Alfonso Kijadurìas


Noviembre 15, 2012  
“Fragmentos del Azar” se llama el nuevo libro de poesía de Alfonso Kijadurías. En una muy buena edición de Contracorriente Editores mediante su “Colección Revuelta”, salta al tráfico literario este nuevo libro de poesía del más importante poeta vivo de El Salvador. Un nuevo libro de Kijadurías es de celebrarlo pues se le espera pacientemente.

Por Alfonso Fajardo

Alfonso Kijadurías quizá sea el único poeta salvadoreño que genera esa ansiedad por conocer su siguiente material, y es que no hay otro poeta salvadoreño con la misma calidad poética y con la profundidad humana que tienen los escritos de Kijadurías. Una calidad poética que la conocemos desde la publicación de “Los Estados Sobrenaturales y Otros Poemas”, uno de los mejores libros de poesía que se han publicado en los últimos treinta años en El Salvador. Calidad que ha sabido mantener en su ya larga trayectoria literaria con títulos como “Es Cara Musa”  (1997), y “La Certeza de la Duda” (2005), entre otros. En Alfonso Kijadurías se unen dos características que hacen grande a cualquier poeta: la calidad literaria y la humildad. En un país donde el simplismo poético campea impunemente dentro de los mundillos literarios, y donde el tuerto es el rey, es reconfortante saber que tenemos a un poeta de calidad internacional que, además, posee una humildad que sólo está al alcance de los grandes.
Llamado “poeta de culto” por algunos, Alfonso ha sabido trascender en el tiempo gracias a su innegable calidad y su cada vez más refinada sensibilidad humana. Los “artistas de culto”, por naturaleza, suelen tener círculos de seguidores totalmente iniciados que saben sobre el arte  y que saben conocer y reconocer la calidad de un artista aún y cuando éste no goce de las luces de la fama o de los favores de los medios de comunicación y las relaciones públicas. Sin embargo, a mi manera de ver Alfonso Kijadurías ha dejado de ser poeta de culto, reconocido por pocos, para convertirse en un poeta que goza de la aprobación unánime de todos los círculos literarios y artísticos de El Salvador. Alfonso quizá sea, junto a Rolando Costa, los “poetas de culto” de las más recientes promociones de poetas de El Salvador. Sus libros hipnotizantes “Los Estados Sobrenaturales y Otros Poemas” y “Helechos”, respectivamente, han ejercido una influencia innegable en buena parte de las voces de las últimas décadas, una circunstancia que indica un total desmarque de los gustos por una poesía conversacional muy propia de la era de la emergencia. Sin embargo, más allá de esos libros y de esos poetas, debemos ser claros en afirmar que la influencia de Roque Dalton permanece gravitando en la literatura salvadoreña: su calidad literaria ha marcado una ruptura dentro de la poesía salvadoreña, una ruptura que es al mismo tiempo continuidad, como todas las rupturas, pero que sirve de base para tratar de superarlo en el transcurso del tiempo. El heredero inmediato de Dalton es, en definitiva, Alfonso Kijadurías. Salvando las distancias en cuanto a los estilos y las temáticas, por supuesto, pues cuando mencionamos herencia debemos entender ésta como una continuidad de una innegable calidad en el discurso poético, no nos referimos a aspectos relativos a las temáticas y a las vidas mismas de los poetas, que en todo caso suelen ser aspectos secundarios, alejados del aspecto cualitativo de las obras por sí mismas consideradas.
El nuevo libro de Alfonso mantiene la calidad literaria de pasados títulos, con la única diferencia que ahora los temas de su poesía van encaminándose a terrenos más oscuros donde la muerte, la desesperanza, la soledad, el saberse instrumento del tiempo perdido y la futilidad de muchas de las cosas que componen la vida, son los ejes principales del discurso poético de “Fragmentos al Azar”, un título que de inmediato me recordó el libro “Fragmentos a su Imán”, del gran poeta cubano José Lezama Lima, una de las influencias literarias de Alfonso Kijadurías. Una influencia que, por cierto, demuestra claramente cuál ha sido la apuesta personal de Kijadurías: una poesía un tanto hermética que, además, sea ambiciosa en cuanto a la profundidad del mensaje del poema; una profundidad que únicamente se obtiene con la edad, pues sólo con ella se logra llegar a una suerte de equilibro perfecto entre el lenguaje y el mensaje. Un hermetismo que fue más acentuado en sus primeros libros y que ha dado paso, con el tiempo, a la claridad.
El libro inicia con un poema perfecto: “Que el amor es la muerte/bien lo sabes,/ porque a solas te lo he dicho/muchas veces./Por eso no lo digas a nadie,/ no sea que al decirlo/ se cumplan mis palabras” (Secreto). A esto nos referíamos cuando decíamos que la madurez poética llega mediante la profundidad humana, y ésta a su vez llega con la edad. Un poema  que, delineado con un lenguaje sencillo, no le falta ni le sobra nada. Alfonso lo sabe y por eso lo coloca como la tarjeta de presentación de “Fragmentos del Azar”.
La muerte cruza como pantera negra por sobre todo el poemario hasta convertirse en obsesión: “¿Dónde será?/¿En la casa aquella vieja y solariega o en la cantina/donde llegan a liar sus negocios los vendedores de ganado? ¿Quién sabe?/ Como la seda o el oscuro terciopelo son los pasos de la muerte” (La Cita).
La desolación y la frustración de no poder doblegar al tiempo es un tema recurrente en poetas que se lanzan en caída libre al vacío de sus días, es un tema que si es tratado por un poeta de gran madurez vital y lingüística, sabe a profecía: “Odio este cielo: su sol negro, su lluvia de siempre” “Aquí no puedo vivir/Y allá no puedo amar/Sólo la contradicción es pura” “Y yo no quiero nada. Para mí solo el tiempo. Todo el tiempo” (Obscuro). Una vez más encuentro paralelismos entre el Ars Poética de Alfonso y el de Lezama. Para el poeta cubano la contradicción está en la poesía: “De la contradicción de las contradicciones,/la contradicción de la poesía,/obtener con un poco de humo la respuesta resistente de la piedra”. Si tomamos en cuenta que la poesía puede que sea una de las sustancias más puras en el universo, entonces la contradicción también será pura.
La poesía no se salva de los fuegos fatuos de la hoguera en este mundo globalizado donde la frivolidad del arte alcanza sus pináculos más nefastos y donde la poesía parece aún más huérfana que otras épocas: “Cuando Poe murió y se invitó a todos los intelectuales a sus funerales, Nadie, excepto Whitman, asistió./ ¿Qué se supone deberíamos pensar al respecto? Nada. Absolutamente Nada” (Datos para una Elegía).
Este oficio de la escritura es cruel: de lo oscuro se va a lo transparente; de los artilugios lingüísticos se va a la sencillez; de la vacuidad de ciertos temas de juventud se llega a las honduras de lo simple. Alfonso Kijadurías sabe que la perfección del texto y el éxito del poema no solamente se encuentra en la depuración del lenguaje sino también en saber sacar las entrañas del sombrero de las ilusiones. Sólo los poetas que son honestos y sinceros en su discurso calan hondo en el lector. Sólo los poetas que se desnudan frente a ese lector llegan a ser respetados por cualquier crítico literario y a trascender de entre la multitud, pues no puede  haber peor destino que construir un buen poema desde el punto de vista lingüístico, pero que no tenga esa tesitura o “polución humana” que haga temblar al lector. Alfonso sabe que con el tiempo la palabra pierde sus vestiduras barrocas para volverse un río de imágenes cristalinas: “Escribir/para ya no escribir,/ desnudar la palabra/ de su falso oropel;/ volverla a su raíz,/ al hondo, difícil silencio”
Un nuevo libro de Alfonso Kijadurías es de celebrarlo porque es prácticamente el único poeta que goza del reconocimiento unánime del mundillo literario salvadoreño. Hoy por hoy, la poesía de Alfonso es la que más encarna el equilibrio perfecto entre lenguaje, técnica literaria, profundidad en el mensaje  y tesitura humana.
Su libro se presentará este próximo jueves 15 de noviembre en el Centro Cultural de España.
Tomado del Periódico Virtual “VOCES”

jueves, 1 de noviembre de 2012

Bruja, requetebruja

BRUJA, REQUETEBRUJA


"Brujo, requetebrujo:
se que no empleas yerbas malignas
para encender el fuego de tu palabra"
Carta a Miguel A. Asturias,
Claudia Lars


Bruja, requetebruja,
¿Con qué fragancia escondida en tu mirada
has logrado estacionarte entre mis sienes?
¿Con qué llama ceremonial en tu sonrisa
has logrado encender para siempre
el fuego muerto de mi cicatrizada ternura?

Yo veo en tus ojos la mirada diáfana
de la bruja excelsa,
mirada eterna de silencio revelado,
breve arroyo de cristales encendidos,
laberintos de tristezas
y oraciones mudas.

Bruja, requetebruja,
¿Cuál es el secreto de tu amanecer dolido?
¿Cuál tu rito para convertirte en carcelera?
¿Con qué signos manejas las estrellas
para hacerme olvidar las amarguras
y despertar de golpes mis caricias fugitivas?
Yo llevo tu imagen soterrada en mi pupila
para disfrutar tu encanto huraño
como hoguera trémula de madurez fecunda,
para ver tu rostro cuando contemplo el cielo,
para derramar mis lágrimas
con el lenguaje de la estrella.

Bruja, requetebruja,
tú tampoco requieres plantas hechiceras
ni garras de gavilán
ni colas de conejo,
ni polvo venga venga,
ni agua de las siete quebradas:
la magia te brota,
sencillamente,
por los poros.
 
Danilo Umaña Sacasa

miércoles, 4 de julio de 2012

Ganadores de Juegos Florales Trinacionales de Esquipulas

La comisiòn organizadora de los Juegos Florales Trinacionales de la ciudad de Esquipulas informa que el Jurado Calificador de dicha justa literaria ha determinado que los ganadores de este certamen literario sean los siguientes escritores:

Poesìa:
Primer Lugar: Josè Juan Guzmàn Garcìa, Quetzaltenango.
Segunto Lugar: Josè Francisco Lobos Mendoza, Chiquimula.
Tercer Lugar: Luis Ricardo Chacòn Pèrez, San Miguel Petapa.

Cuento:
Primer Lugar:  Hugo Gordillo,  Guatemala.
Segundo Lugar: Ramiro Augusto Argueta Lòpez  , Santa Marìa Cahabòn.
Tercer Lugar: Josuè Arisaì Son Hernàndez, Quetzaltenango.

sábado, 30 de junio de 2012

Poema sin tìtulo de Danilo Umaña Sacasa

Ella se burla de mi cuando voy a la cama
y me coloco la otra almohada entre las piernas;
cuando doy vueltas entre las sábanas
tratando de encontrar la canción de tus latidos;
cuando me preparo el café en la taza equivocada;
cuando voy a la ducha
y cierro la puerta con llave
para evitar que tu recuerdo se bañe con mi angustia.

viernes, 29 de junio de 2012

Roque Dalto "Doctor Honoris Causa" post Morten

La Universidad de El Salvador (UES) entregó el día de ayer el doctor honoris causa post mórtem al poeta salvadoreño Roque Dalton (1935-1975), un hecho contado con los dedos de la mano, pues uno de los requisitos para dicho honor es que el homenajeado se encuentre con vida.
Con el poeta Dalton fue todo lo contrario cuando este fue postulado para el reconocimiento. La decisión fue aceptada por unanimidad en el Consejo Superior Universitario y la entrega del reconocimiento fue en la Facultad de Derecho, misma en la que el poeta estudió.
El doctor honoris causa póstumo fue recibido por los hijos del poeta: Juan José y Jorge Dalton.
El poeta Dalton fue asesinado —según su familia— por sus propios compañeros de armas. Entre los señalados están Joaquín Villalobos (asesor del gobierno de México) y Jorge Meléndez (actual funcionario de gobierno).

Nota Tomada de -EDH

sábado, 16 de junio de 2012

“Siempre he sido un gato, y sigo siendo un gato nada más…”

Martes, 27 de Abril de 2010 09:25 .
Por Rodrigo Godoy

Es tanto el amor que García Corleto lleva por las tablas, que incluso conversando representa varios personajes en uno. Es teatrista. Foto por Rodrigo Godoy.
Autor de ensayos, cuentos, poesía, libros de texto y obras de teatro, García Corleto ha estado siempre ligado al ámbito cultural. Ve clasificado el espectro teatral, y no tiene ningún problema en afirmarlo. El beneficio de la duda es para las nuevas autoridades.

Para usted, ¿Qué es el teatro?
Pues para mí, el teatro es un medio de comunicación que permite proyectar en un escenario los conflictos, que no son siempre producto de la imaginación de un autor, sino reales. La mayor parte de obras en las que yo trabajo son una construcción a partir de vivencias, de hacer una lectura de lo que está pasando en la sociedad.

Entonces, ¿cómo se hace teatro en la realidad de El Salvador?
Lo básico es la gente. La capacidad expresiva de la gente. La oral y gestual. Su desplazamiento en escena. Tener una historia creíble que contar y, a partir de allí, el vestuario mínimo. Tener los elementos necesarios y, muchas veces, comprados en lugares donde venden ropa usada. O comprar telas de las que venden los retazos con libras.

Antes era Concultura, hoy Secultura, ¿Cómo ve el cambio que se ha dado con la institución?
Yo sigo siendo del criterio que lo que deberíamos tener nosotros es un ministerio de cultura. Por ahí hablaban que no había capacidad económica para el ministerio, que presupuestariamente no se podía. Pero pudo haberse programado mantener Concultura tal y como estaba para que, ya al final de la gestión, se elevara a ministerio. Para saber que ya se iba encaminado a ello. Pero el hecho de convertirse en secretaría me parece muy restrictivo en visión. Delimita demasiado el ámbito de autonomía que pueda tener. Una secretaría está más ligada al arbitrio y las decisiones del ciudadano Presidente de la República.

Estaba Breny Cuenca, y ahora tenemos a Héctor Samour, otro académico, tomando el riel de la Secretaria de Cultura ¿Cómo ve el cambio?
Personalmente tengo mis dudas en cuanto a que solo los artistas puedan dirigir una institución de arte y cultura. Tenemos algunas limitantes. Yo tengo la suerte de ser un académico también. Pero hay áreas de carácter financiero, o administrativas-legales donde no somos muy “duchos”. Y creo que esto podría darse tanto en la titular que salió, como el entrante Héctor Samour. Sí me parece que ambos han sido personas muy calificadas. Aunque entiendo que a estas alturas es más demostrable la calificación de alguien que ha tenido a su cargo formación de académicos a nivel de maestría en la UCA, por el  fogueo. Ahora la cosa es, más bien, que ellos deberían estar rodeados de gente que quiera trabajar, apostarle al esfuerzo, y creer también en lo que están haciendo. Que no llegue la gente ni por amiguismos, oportunismos, sino los que están más calificados, acostumbrados a trabajar bajo condiciones difíciles.

¿Tienen buenas expectativas hacia las nuevas autoridades de Secultura?
Pues como GATO incluso le dábamos la bienvenida.  No creo que el Dr. Samour lo haya leído, y no creo que hayamos impactado tanto pero nosotros le dimos la bienvenida. Creemos que, independientemente en quien confíe la Presidencia de la República, el que llegue se merece una oportunidad de poder trabajar y contar con todos los apoyos… no solo gubernamentales, sino de los gremios artísticos, de los trabajadores de la cultura, y de la comunidad.
Y, ¿cómo ve el espectro teatral en el país?
En este momento si hay más interés, y muchas personas que están interesadas en el teatro que antes. Solo que en nuestro país yo veo las cosas así, porque las clasificaciones son difíciles de hacer si uno se detiene a pensar. Pero hay un grupo de teatro que es más comercial. Cuenta con financiamiento, como invertir, con espacios como el Teatro Poma y vender las entradas. Cuentan con el apoyo del aparataje mediático. Están los otros grupos, de carácter profesional, que no cuentan con todos estos apoyos. Ellos tienen que hacer gestiones como espacios en los medios, en las páginas culturales, esos espacios mínimos. No cuentan con la publicitación amplia, como los comerciales. El primer grupo es más para divertimiento y un tanto de sátira política, el segundo es quizá un teatro más de pensamiento, donde quieren darle más peso a lo actoral, con una visión no solo para el regodeo local. Y estamos otros que hacemos un trabajo aficionado, de carácter popular comunitario, que ha sido constante y eso nos permite estar sonando con un mínimo esfuerzo en el plano económico. Siempre es desgastante, porque uno termina poniendo de su bolsa.

Siguiendo la metáfora, ¿Cuántas vidas le quedan a GATO?
Yo espero que GATO viva más allá de mi vida na

domingo, 10 de junio de 2012

La Anatomìa del Sueño de Carlos Paz Manzano

Por Ismael García C.

En la Facultad Multidisciplinaria de Occidente de la UES, invitados por nuestro amigo el destacado poeta, profesor y licenciado en Letras Eleazar Rivera, presenté una nueva obra literaria del también académico y profesional del oficio literario Dr. Carlos Roberto Paz Manzano, quien en el año 2009 fue becado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para realizar estudios de doctorado en la Universidad de Sevilla, tras los cuales publicó su libro La Teoría Literaria de Roque Dalton, producto de su  investigación doctoral de la obra poética de Roque Dalton, y ha sido ganador de los Juegos Florales Hispanoamericanos en la rama de Cuento con su obra El Acarreo.

Se intenta llegar a la utopía desde la experiencia, se realiza una línea de tiempo, se hace un diagnóstico, se aplica métodos y técnicas de análisis, se hace análisis de coyuntura para cambiar la realidad y pese a los avances queda mucho más por transformar.

Generalmente tenemos un sueño que parece inalcanzable. Hacer un libro es parte de un sueño cumplido. Hasta los sueños más fantásticos están alimentados desde la realidad.

Anatomía del Sueño está planteada en dos partes: La tribu original es la primera de ellas e Historia del Forastero es la segunda. El autor refleja el mundo conocido y nos habla de la historia que conocemos, reflejándola con las imágenes fijadas en los versos que sintetizan su visión. Sortea los peligros de tratar sobre temas históricos y actuales, desde identidades diversas, dando saltos de espacio y de tiempo y logra mantener el interés del lector, utilizando muy bien su imaginación creadora. Carlos Roberto, se remonta en vuelos de imaginación al origen de nuestra especie.

Parte desde los neandertales, afanados en sobrevivir, como especie primigenia. El poeta se reconoce reflexivamente en el Cromagnon que venció a neandertal. Busca la filogénesis histórica tribal-personal, gutural, onomatopéyica, gestual, que intenta rebasar sus límites naturales, para construir un lenguaje humano, arriba al lenguaje hablado y deja constancias figurativas de su paso por un mundo salvaje, que marca íconos realizados con la mano inexperta en un medio inhóspito, construyendo su naturaleza social y su imaginario social encaminándose hacia el neolítico. Es una comunidad primitiva que establece formas de organización social imperfectas, las que algunas veces se vuelven regresivas. En la esclavitud, el humano sometido pasa a valor de compraventa, que aún siendo cosificado siente, piensa y expresa su dolor ante la laceración de sus carnes y la injusticia de ser sometido y privado de sus haberes, de sus derechos, de su libertad. Pero reconoce en el Mesías que trae un nuevo mensaje, una forma de insurrección, que habla de la paz y del verbo, que es amor, incluso para los enemigos de la libertad.

El sobrevuelo onírico-poético pasa por la Edad Media, esa etapa que como las otras no termina por decreto, y que mantiene al mundo repartido en extensas parcelas oprobiosas que niegan la ciencia y la equidad, manteniendo a la mujer doblemente sometida. Tras ese planeo sobre lo medieval el autor arriba al recuerdo onírico de sus ancestros, de nuestros ancestros, que  presenciaron la llegada de los conquistadores que vinieron a trastocar su mundo a privarlos de la continuidad vernácula de la simiente. Llega al siglo XVI, que enmarca las fechas de la conquista de esta región, cuando el colonialismo se constituye acá imponiendo las condiciones económicas de los imperios allende el mar quienes nos implantaron un sistema patriarcal de sometimiento y dependencia.

La literatura debe cultivarse tanto desde la academia y desde la vida misma para que partiendo de la realidad sea capaz de recrearla envestida de los maravillosos ropajes que de el dominio del oficio y la reflexión sobre el oficio. Por eso Paz Manzano recuerda expediciones territoriales o literarias, la  longitud ubicada al sur -el que para nosotros sería el sur latinoamericano y para él es el africano- y los naufragios de amor, la tradición cristiana, marcada por el sincretismo cultural, la piedad del maíz, los grillos, los torogoces, y cuatro horizontes, todos ellos contrastantes con las edificaciones de la urbe, el trabajo de oficina, el smog. Recuerda, sin embargo, que es un vagabundo, que va de paso, constatando lo insólito, lo nunca visto, ante ello, en su poema Testigo Ocular, dice:

“prefiero una milpa en miniatura
esta piedra de moler
este grano de maíz más fiel que la esperanza”.

Los recuerdos llegan mientras se descansa en la hamaca, recuerda las montañas, la carta, la mujer amada. Pero también hay que aprender a desenvolverse por esta vida y estos caminos que plantean acertijos, acudiendo a los que juegan el papel de guías, quienes se suponen cercanos a la verdad y enseñan a los novicios

“la probidad del silencio contra la asfixia y el miedo”.

Siendo un forastero nómada por necesidad para alejarse del virus de una sociedad en crisis recuerda que el jaguar es el nahual de su pueblo. También rememora el pezón que lo vio nacer, la infancia y sus grandiosos motivos imaginarios.

La experiencia se queda y en su Equipaje, guarda:
“el antídoto contra las dictaduras
Y el sumo del maíz…”.
No se olvida de aquellos:
“que buscan el sustento
donde no llega la migra
solo los recaudadores de impuestos
que se cuelgan de la pobreza
y restauran los freeway de la economía”

Esto último escrito desde la experiencia de los africanos que emigran a España, pero que es crudamente aplicable a nuestro continente. Lo que le resulta indudable es que está cerca de la región del canto, sin ser una leyenda radiante, pero que aquí estuvo, declarándose ciudadano del sueño.

Vale la pena contar con esta nueva producción del autor que viene a enriquecer el patrimonio literario nacional, pues además de ser un buen escritor asume con gran compromiso social su trabajo literario, para generar conciencia en los lectores, contribuir en el proceso de cambio y educación para superar los antivalores.

En su último poema de esta obra, EL Jardín, termina el autor recordándonos que:

“todos llegan al santuario

todos a la orilla del mundo”
 

Santa Ana, El Salvador, 28 de mayo de 2012.

……………………

Jorge Ismael García Corleto es escritor, director del Grupo de Actuación Teatral de Occidente (GATO), licenciado en Psicología, y en Educación y master en Educación Superior; trabaja en la docencia en el Centro Escolar INSA y en la Facultad Multidisciplinaria de Occidente de la Universidad de El Salvador, en Santa Ana.

sábado, 28 de abril de 2012

Premio Alhambra para la poetisa salvadoreña Roxana Méndez


La escritora salvadoreña Roxana Méndez mereció el premio Alhambra de poesía para libro inédito gracias a su obra "El Cielo en la Ventana", aunque en su país de origen pocos reconocen el significado de esta presea.

Mendez fue elogiada por el jurado que otorga el premio, quienes alabaron que la poeta es una de las voces "llamada a convertirse en referente para las letras centroamericanas”.

El jurado que evaluó el trabajo de Méndez estuvo conformado por el granadino Luis García Montero, la venezolana Yolanda Pantin y los españoles Raquel Lanseros, Fernando Valverde, Daniel Rodríguez Moya y Javier Bozalongo.

Los autores eligieron "El Cielo en la Ventana" de entre 200 poemarios procedentes de 17 países.

Méndez es autora del libro Mnemosine (DPI, San Salvador, 2008), y está incluida en la antología de poesía centroamericana seleccionada por Sergio Ramírez Puertas Abiertas (FCE, México, 2011).

El premio Alhambra de poesía es convocado por el Patronato de la Alhambra y el Generalife y el Festival Internacional de Poesía de Granada con el propósito de dar entrada a los nuevos autores hispanoamericanos en el mundo editorial español. DIARIO LA PÁGINA le desea el mejor de los augurios a este valor literario en esta tierra ingrata.


domingo, 22 de abril de 2012

Jorge Galàn podrìa dejar su cargo en SECULTURA

El escritor salvadoreño, cuyo nombre real es George Alexander Portillo Galán y es conocido como Jorge Galán, podría dejar su cargo como coordinador de Letras de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA).
Según la secretaria de Cultura, Magdalena Granadino, Galán solicitó un permiso para 30 días de licencia sin goce de sueldo y presentó su renuncia, en caso de que no le pudieran brindar el tiempo solicitado.
“Me imagino que él comprende qué significan 30 días y él nos puso las alternativas”, agregó Granadino, quien el viernes todavía no había decidido si aceptaría la renuncia o no.
De ser aceptada su renuncia, Galán se uniría a otros funcionarios que dejaron sus cargos en SECULTURA tras la llegada de Granadino, luego de que el presidente de la República, Mauricio Funes, nombrara a Héctor Samour como viceministro de Educación.
Rebeca Dávila, exdirectora nacional de Formación en Artes; Luis Monterrosa, exdirector de Relaciones Internacionales y Cooperación Externa; y Ramón Rivas, exdirector nacional de Patrimonio Cultural, son algunas de las personas que ya no están en la institución.

tomado de la Prensa Gràfica.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Para què sirve la poesìa?

Imagínese el lector disfrutando la frescura de la tarde bajo la sombra de un hermoso árbol de caimito, en medio de un interesante coloquio que sobre la poesía sostiene un grupo de poetas. Las hojas pigmentadas se sueltan de las ramas para caer sobre el piso y formar una alfombra nebulosa. Imagine además que el ambiente sea propicio para que poetas de tres generaciones sean cuestionados por tres panelistas -escritores para más señas- en el inicio de un breve viaje virtual por la inmensa galaxia de la poesía. Un viaje que, desde luego, exige abordar los cruceros de la reflexión y de la meditación.

Sin embargo, el detonador de la luminosa interrogante -que estalla como bomba incendiaria en el centro del coloquio- no lo activa ninguno de los panelistas. El detonador lo activa usted al formular la cuestión medular: ¿para qué sirve la poesía?

Imagínese usted en medio del coloquio porque esa es la pregunta que ha interpelado siempre a todos los poetas y que posiblemente usted se ha formulado una y cien veces sin encontrar respuesta alguna que le satisfaga. Es más, la interrogante se prolonga y navega en nuevas aguas: ¿para qué sirve la poesía en un país donde es mucho mayor el número de analfabetas que el número de quienes pueden leer?

Siempre he considerado que la poesía no sirve para nada. Sí, así como suena: no sirve para nada. ¿Acaso tiene la utilidad del petróleo? ¿O podría decirse que aun como disciplina tiene tanta utilidad como la medicina o la contabilidad? ¿Encierra la poesía alguna posibilidad de hacer negocios con ella? ¿O podría servir para sacar a la gente de la extrema pobreza? Lejos de permitir hacer negocios con ella, los poetas que se animan a publicar sus poemarios sufren la terrible agonía del parto, la agobiante depresión post parto, y la inevitable resurrección que sólo permite la pobreza de solemnidad.

No. La poesía no sirve para nada, a lo sumo para soltar emociones y generar reflexiones. Y quizás para relajar el espíritu y comprender el sentido de la vida.

¿Comprender el sentido de la vida? ¡Sí, comprender el sentido de la vida!

Pero en todo caso ¿no es esa la búsqueda esencial del ser humano? ¿Acaso no es la excitación del espíritu y el desconocimiento del sentido de la vida lo que nos impulsa a cometer los más profundos desaciertos? ¿Acaso no siempre estamos tratando de entender en qué consiste el fenómeno de la vida? ¿De nuestras vidas?

La poesía funciona como una pequeña barrera virtual que detiene nuestras actitudes irreflexivas y carentes de cautela. Pero hay algo más: la poesía le permite ejercer al hombre real, a usted y a mí, el derecho de construir un mundo mágico, irreal, donde la justicia es más justa, la libertad más libre, y donde la vida se vive con más intensidad.

Desde luego, esta idea se nutre con el concepto de que el poeta no es diferente a los demás seres humanos. No hay hombres especiales ni actividades especiales. La naturaleza nos hizo iguales a todos. Incluso, al distribuir habilidades diferentes para completar la creación nos hizo iguales en la diversidad. De allí que el poeta, lejos de ser especial es el más común de los obreros. Trabajar con la palabra y la imagen como materia prima lo vuelve más humano, lo coloca con los pies y la cabeza en la tierra, y le encarga un puñado de ilusiones. Ilusiones, por cierto, más ajenas que propias.

Justamente en el entorno de la creación el poeta no es el más modesto de los seres porque la modestia no es más que la excusa de la mediocridad, la complacencia y la tosquedad. Tampoco es el más vanidoso. Como bien lo expresa Maiakovshy, el poeta requiere de una dosis de modesta vanidad no sólo porque sus ambiciones son altas, sino también por su condición de celador de ilusiones ajenas. El poeta entiende que si las ambiciones pequeñas requieren esfuerzos pequeños, las ambiciones grandes requieren esfuerzos grandes. Que son los esfuerzos que se necesitan para escribir esas pequeñas estructuras verbales que conocemos con el nombre de poemas.

El poeta no es un creador ni un recreador de la belleza. Esa es una responsabilidad fundamental de la Naturaleza. La misión del poeta, la verdadera misión del poeta es escarbar la realidad, condenar la impunidad y entregarle al pueblo la verdad libre de dudas. Que el poeta escriba al amor, ése es su pasatiempo. Que el poeta cante a la mujer, ése es su placer. Que el poeta descubra la verdad, esa es su obligación. Porque precisamente con ello -y con mucha más razón- nos ayuda a entender el sentido de la vida.

Por suerte, la poesía le da al poeta la oportunidad de prescindir de la rima, la metáfora, la hipérbole, del verso mismo, y de todos los recursos retóricos que -como exigencia- le impidan cumplir su misión. La poesía le permite, además, denunciar el establishment y el status quo, quizás porque obra y creador han comprendido que la poesía sabe mejor cada vez que es declarada clandestina o recibe el calificativo de delito.

O quizás porque en el fondo han llegado a comprender, a aceptar, y a establecer, que la poesía no sirve para nada. Excepto -vale la pena repetirlo- para entender el sentido de la vida.


Posted 18th April 2010 by DANILO UMAÑA SACASA          

domingo, 15 de abril de 2012

Escombros

Heme aquí con la simple pretensión del aire. En el pecho de una voz sin carne. En la explosión de un juego sin palabras. En la ebriedad mágica de un paisaje. Camino del ritual sin sombra. Crepúsculo milenario de un naufragio. Paraje de la última estación de un poeta. Heme aquí con los faroles del desenfado. Con el desdén de auroras y volcanes. Con la luz suspirando en cada beso. Con los cuervos de universos apagados.

Todo es efímero. Efímero el mar, la colmena y el cántaro. Efímera la hebra de árboles sin pájaros. Efímera la vela y la noche. Efímero el cometa y el hangar de las plumas rotas. Efímero el humo y el libro de las palabras asesinas. Efímero el aliento y el suspiro. Todo es efímero frente a la risa cobarde de la muerte.

No más vestidos con barrotes. No más cadenas sin memoria iluminada. No más signos para códices sin sangre. No más vendimia. No más sortilegio de palabras muertas.

Heme aquí, con la perra que lame mis heridas. Astro sin el eco de párpados alados. Cordero sin su hostia. Heme aquí, en el navío descalzo de un profeta. En la penumbra de un violín sin alas. En el infinito de una imagen tenebrosa. Con la cotidiana miseria de embotellar sonrisas.

©Eleazar Rivera

martes, 7 de febrero de 2012

Lunaticos

Asì se llama la antologìa publicada hace unos dìas por Indole Editores en los que se muestra el trabajo poètico de poetas surgidos durante la posguerra salvadoreña. 
Cabe mencionar que es la primera que reune a autores de los años noventa en El Salvador.